Fibra óptica: “Es una satisfacción trabajar para conectar a la gente”

El ingeniero Javier Valdez, integrante de la UTE que conforman COIVALSA y TV Fuego, que tiene a su cargo la obra del tendido de fibra óptica, dio detalles de los avances y de la satisfacción de conectar a la gente. Con más de veinte años de experiencia en telecomunicaciones y tareas de este tipo desarrolladas en distintas partes del mundo, celebró que la fibra óptica de Tierra del Fuego cierre el circuito de los trabajos realizados ya en las 22 provincias argentinas. Ya hay 182 kilómetros construidos de la obra civil y se está capacitando a la mano de obra local empleada para que, una vez finalizada la obra, pueda continuar con el mantenimiento.

Río Grande. – El ingeniero electrónico Javier Valdez, de la UTE TV Fuego-COIVALSA, dialogó con Radio Universidad (93.5 MHZ) sobre el avance del tendido de fibra óptica, y la satisfacción de colocar el broche de oro a la tarea realizada en las 22 provincias argentinas, con esta obra en el extremo sur del país.

El ingeniero trabaja hace más de veinte años en telecomunicaciones y su especialidad son las redes ópticas terrestres y submarinas. Sostuvo que “el proyecto del gobierno de la provincia es muy interesante e implica la construcción de una red óptica de una longitud aproximada de 364 kilómetros”.

Entre las grandes obras de las que formó parte, mencionó en particular el cruce del Estrecho de Magallanes de la fibra óptica “para conectar el continente con la isla de Tierra del Fuego. Esta tarea fue requerida por la compañía ARSAT, para conectar al mundo a los habitantes de la isla. Fueron realizados unos 40 kilómetros de costa a costa y, si bien la distancia es menor, se siguió una ruta vinculada con el lecho marino, para que sea seguro”, dijo.


[slideshow_deploy id=’13233′]


Con esta base sentada en 2012, resta ahora conectar la provincia entre sí, y con el continente. “El proyecto tiene tres etapas, estamos trabajando en la etapa uno que es la obra civil, y hacemos toda la infraestructura de los tubos que utilizamos para pasar luego el cable de fibra óptica. Una vez que finalicemos la instalación del tri-tubo, pasamos al siguiente paso, que es la instalación del cable dentro de uno de los ductos, a lo largo de los 364 kilómetros. Una vez que el cable esté disponible, vamos a traer a los técnicos para que realicen la fusión de cada una de las fibras y que el sistema esté vinculado en toda su longitud”, explicó.

“La fibra óptica pasa por uno de los tubos y quedan dos libres para utilizarlos en alguna etapa de crecimiento de la red, o de acuerdo a lo que decida hacer la provincia. Esta infraestructura se puede utilizar para incrementar la capacidad de transporte de información entrante y saliente de la provincia, acordar con Telefónica algún convenio de intercambio de redes o de capacidad. Ante cualquier eventualidad de un daño en alguna de las dos redes, o un corte físico de la fibra óptica, los clientes no quedarían sin servicio”, planteó.

Respecto de los insumos, dijo que la fibra óptica se trae de Japón, porque “Sudamérica no cuenta con plantas de fibra óptica, pero sí de cables ópticos. Mediante la ley de compre nacional, compramos la fibra virgen a Japón, que se importa a Buenos Aires, donde hacemos toda la tarea para tener el cable terminado”.

También destacó la velocidad que tendrá este tendido, tomando en cuenta que Telefónica tiene una capacidad de 36 gigas de velocidad. “Inicialmente está previsto arrancar con una capacidad de 40 gigabites por segundo, y se puede incrementar esa capacidad en función de las necesidades que vaya teniendo la provincia”, aseguró.

“COIVALSA ya trabajó en las 22 provincias y solamente le faltaba trabajar en la isla. Este proyecto es el broche para decir que la empresa ya trabajó a lo largo y ancho de la Argentina”, subrayó.

Acortando plazos

“Hoy llevamos 182 kilómetros de obra civil construidos, que es la instalación de las cámaras premoldeadas y los tri-tubos básicamente. La velocidad de avance hasta Tolhuin es muy buena”, dijo Valdez, incluso menor al plazo exigido en el pliego.

Igualmente adelantó que “la velocidad del Paso Garibaldi hacia a Ushuaia va a ser menor porque por supuesto vamos a trabajar en una condición de suelo duro y roca, y van a variar las condiciones.

Además tenemos que mantener los márgenes de seguridad que nos exige Vialidad para que no ocurra ningún accidente”.

Destacó que “en el proyecto está trabajando gente local y a esa misma gente se la va a certificar para que tengan la capacidad de operar y mantener estas redes. A futuro, una vez que la red esté construida, alguien la tiene que mantener, y qué mejor que la gente local se capacite para mantenerla a lo largo del tiempo”.

Se le preguntó por qué el tendido de la red va en sentido contrario al de la otra compañía, y explicó que “la idea es que vayan paralelas y nunca en la misma senda de servicio, porque ante un potencial trabajo de un tercero, como ocurrió hace poco con un trabajo de Vialidad que afectó a la otra compañía, se cortó el cable. Si las dos redes estuvieran juntas, se hubiesen cortado las dos. La idea es dar un nivel de seguridad superior separando las redes en distintas manos”.

Sector rural

En cuanto a la posibilidad de conectar a la fibra óptica al sector rural, dijo que dependerá de las definiciones que corresponden a la provincia, pero garantizó que este tendido lo permite. “Nosotros estamos construyendo la red pero no vamos a ser responsables de cómo va a funcionar a futuro. Si me preguntan por la capacidad, la red tiene capacidad de hacerlo perfectamente. La velocidad de despliegue es rápida, no hay que esperar tres o cuatro años para poder conectar cualquier sitio que hoy no tiene cobertura”, sostuvo.

“Las bondades que tienen las redes ópticas y esta en particular, son muchas, porque podemos conectar lo que queramos, desde un celular, a un sensor, sistemas de apertura de puertas, controles de velocidad, semáforos, contadores del paso de vehículos, teléfonos en la ruta para SOS. Hay una infinidad de posibilidades que da este tipo de red”, indicó.

Administración público-privada

También se le preguntó sobre la posibilidad de una sociedad con el estado para la administración, y dijo que “hay antecedentes en el país, porque básicamente las provincias delegan a un tercero el mantenimiento y la operación. TV Fuego tiene gente preparada y estamos ayudándolos a crecer un poco más en el grado de conocimiento de este tipo de redes y el servicio que prestan. Son redes de gran capacidad de transporte de información. Los 40 gigas por segundo que se piensan para la etapa inicial significa que los equipos van a tener una capacidad inicial de 9,2 terabits por segundo, por par de fibra. Es una capacidad muy grande y no creo que se pueda consumir fácilmente”.

“Nosotros le llamamos una autopista óptica donde está previsto crear el sistema de transporte de la información y, una vez llegada esa red a las distintas localidades de la isla, hay que conectarla a las redes de acceso que tenga cada una de las ciudades. Parte de la red va a ser utilizada para transmitir un video desde cualquier punto que tenga 4 ó 5 G, como un celular, y transportarlo a cualquier lugar del mundo”, señaló.

Coordinación con municipios

Asimismo, dio cuenta de la tarea coordinada con las municipalidades, para hacer la conexión interna en las ciudades una vez que esté terminada la “autopista” de la red troncal. “El tendido inicia en Cullen y termina en la entrada de la ciudad de Ushuaia, donde habrá un data center con todo el equipamiento necesario, como servidores y otros equipos de la provincia que alojarán información. La gestión con los municipios la estamos realizando y está requerida en el pliego, justamente para prever todo esto. La idea es que esté todo acordado una vez que necesitemos instalar los equipamientos finales”, dijo.

La satisfacción de conectar

Por último, el ingeniero Valdez, egresado de la UTN en Buenos Aires, aportó su sensación personal de cara a este desafío: “Siempre es un sentimiento muy particular participar en proyectos de gran envergadura. Participé en muchos proyectos internacionales, en Alaska, en Canadá; en la conexión de cable Atlantis submarino -que une América del Sur con África y Europa-, que son 12 mil kilómetros de redes ópticas submarinas. Uno se siente bien porque es un trabajo que uno hace para conectar a la gente, para que se puedan llamar, se puedan ver, y es una satisfacción muy linda terminar un proyecto de este tipo, porque uno sabe que está haciendo algo bueno para la comunidad en general, sin importar de dónde es o qué idioma habla. Hacerlo en Argentina es mucho más satisfactorio. En 2012 se terminó la instalación del cable submarino del Estrecho de Magallanes y hoy estaríamos terminando la etapa final para conectar a la isla y darle los servicios hasta la ciudad de Ushuaia”, manifestó.

Consultado sobre los lugares más exóticos o más riesgosos donde le tocó desempeñarse, mencionó el tendido “en el Mar de Bering, en un lugar donde básicamente no hay población, sino que hay un paraje en medio de la nada, donde estuvimos instalando equipamiento para poder llegar a distintos puntos y conectar ciudades alejadas de los continentes. Generalmente los momentos críticos o riesgosos son en el mar, cuando hay una tempestad y no tenemos control de esa masa marina”, apuntó, luego de la obra monumental que conectó a los distintos continentes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.