“No podemos poner en riesgo el traspaso a Terra Ignis”

En medio de una jornada de fuerte tensión sindical en Río Grande, con la Unión Obrera Metalúrgica encabezando un paro y movilización contra la reforma laboral que se debatió en el Senado, el Sindicato de Petróleo y Gas Privado eligió otro camino. René Vergara, secretario de Prensa del gremio y vocero de la CGT Río Grande, fijó posición, rechazo a la reforma, sí; paro propio, no. ¿La razón? El delicado proceso de traspaso de áreas de YPF a Terra Ignis.

Río Grande.-  La postura del Sindicato de Petróleo y Gas Privado dejó en evidencia una estrategia distinta dentro del movimiento obrero fueguino, acompañar políticamente la protesta sin comprometer un sector que atraviesa una transición empresarial clave.

 

Rechazo político, prudencia operativa

 

Vergara fue claro al explicar que “el sindicato petrolero adhirió con un comunicado en contra de la reforma laboral, en apoyo de todos los trabajadores del país”, pero marcó un límite operativo inmediato al exponer que “no podemos sacar a la gente cuando recién se está haciendo un traspaso de empresa a empresa”, explicó, en referencia al cambio de manos de áreas que estaban bajo la órbita de YPF y que ahora pasan a Terra Ignis.

El gremio sostuvo que “la prioridad es garantizar estabilidad laboral en un momento sensible, dado que el traspaso no es un mero trámite administrativo, sino que implica redefiniciones contractuales, llegada de nuevas operadoras y una reorganización técnica que todavía está en proceso”, dijo en dialogo con FM del Pueblo.

“No tenemos todavía en claro todo esto”, reconoció Vergara, dejando entrever que el escenario aún no está cerrado.

La decisión de no realizar un paro propio no “implica neutralidad, implica cálculo político y sindical”, con el fin de preservar la continuidad productiva en un sector estratégico para la provincia.

 

Terra Ignis, críticas políticas y defensa sindical

 

En el mismo reportaje, Vergara salió al cruce de cuestionamientos políticos hacia el convenio entre Terra Ignis e YPF. Según señaló, muchas críticas provienen de sectores que “no han leído bien los contratos” y que opinan “por hablar”.

El dirigente defendió la participación activa del sindicato en este proceso, marcando una diferencia con experiencias anteriores como IFUSA, que fracasaron, según su visión, por “falta de involucramiento gremial, ahora sí nos hemos involucrado”, subrayó.

Además, reveló que “entre seis y ocho empresas ya manifestaron interés en operar en las áreas transferidas, lo que abre expectativas de continuidad e incluso expansión de la actividad”.

En ese contexto, una medida de fuerza podría haber sido leída como una señal de inestabilidad ante potenciales inversores.

El mensaje es claro, primero consolidar el “esquema productivo y garantizar empleo; después, escalar en el plano político”.

 

Reforma laboral y fractura de representaciones

 

Aunque evitó el paro propio, Vergara no suavizó el discurso contra la reforma y cuestionó a “senadores y legisladores fueguinos que, según él, no estarían defendiendo los intereses provinciales”.

También criticó el acercamiento de sectores políticos a “cámaras empresarias que impulsan cambios en la legislación laboral”.

La tensión no es menor, dado que mientras desde algunos ámbitos comerciales se reclama “aplicar ya la reforma”, el sindicalismo petrolero advierte que “no puede acompañar una normativa que, según su mirada, debilita derechos laborales históricos”.

Sin embargo, la CGT Río Grande tampoco mostró un frente monolítico. La UOM encabezó la movilización con alto perfil confrontativo; los petroleros eligieron una adhesión política sin paro. Esa diferencia exhibe matices dentro del campo sindical, atravesado por realidades sectoriales distintas.

 

Entre la gobernabilidad y la calle

 

El trasfondo es más profundo que una simple medida de fuerza. El sector hidrocarburífero fueguino se encuentra en una etapa de redefinición estructural, con cierre técnico de algunos pozos agotados, continuidad de áreas productivas, eventual reactivación con nueva tecnología y posible llegada de operadores privados bajo el paraguas de Terra Ignis.

En ese escenario, el sindicato apuesta a mantener interlocución permanente con el gobierno provincial y seguimiento directo del proceso. 

“Vamos a estar en constante seguimiento”, afirmó Vergara.

 

Una CGT que mide sus pasos

 

La postura petrolera deja al descubierto una CGT local que, lejos de actuar en bloque automático, calibra sus movimientos según el contexto económico de cada sector.

La reforma laboral genera rechazo, pero la transición energética en Tierra del Fuego impone prudencia.

No hubo paro, pero sí posicionamiento político. No hubo corte de producción, pero sí advertencia institucional y en esa línea intermedia, entre la calle y la gobernabilidad, el gremio petrolero eligió preservar su principal bandera que es que no se pierda “ni un solo puesto de trabajo”.

En tiempos de reforma y reconfiguración productiva, el sindicalismo fueguino parece debatirse entre dos urgencias: resistir los cambios que considera regresivos y garantizar que la provincia no pierda una de sus principales fuentes de empleo e ingresos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.