El docente investigador de la UNTDF y profesional del CADIC-CONICET aseguró que el problema de los perros sueltos trasciende el ámbito urbano y afecta la biodiversidad, la producción, la salud pública y la seguridad de las personas. Destacó el trabajo conjunto entre universidades, municipios, organismos sanitarios y el Gobierno para fortalecer la tenencia responsable, avanzar con campañas de concientización, castraciones, mapeo de zonas de riesgo y monitoreo sanitario, aunque advirtió que ninguna medida será suficiente sin un cambio cultural y un compromiso sostenido de toda la comunidad. “Tener una mascota implica cuidarla, controlarla y nunca abandonarla”, remarcó. Ushuaia.- El crecimiento de la población de perros sueltos y asilvestrados en Tierra del Fuego volvió a instalarse como una de las principales
Leer más