El especialista en derecho laboral cuestionó los cambios aprobados con media sanción en el Senado y aseguró que debilitan la protección del trabajador, favorecen la precarización y podrían derivar en planteos de inconstitucionalidad.
Río Grande. -El abogado laboralista Clemente Vidal Oliver cuestionó el tratamiento parlamentario de la reforma laboral y sostuvo que el debate estuvo atravesado por argumentos inconsistentes. “Es una colección de falacias y de sofismas, si se le puede llamar debate”, afirmó, y remarcó que siguió el proyecto a través de los textos técnicos porque “es más honesto que escuchar a un senador o una senadora que de Derecho del Trabajo no sabe absolutamente nada”.
En ese sentido, consideró que el término utilizado para definir la iniciativa es inapropiado. “Llamarle a esto ley de modernización laboral, por lo menos me resulta insincero, por no decir deshonesto”, expresó.
No obstante, reconoció que el régimen actual podría requerir actualizaciones y manifestó que “nuestra ley de contrato de trabajo estaba pensada para un modelo de producción netamente industrial, con grandes empresas, que hoy no se da necesariamente”.
Banco de horas y cambios en la jornada: “Si no te gusta, te vas”
Uno de los puntos más cuestionados por el especialista fue la incorporación del banco de horas, que permite redistribuir la jornada laboral.
Según explicó, esta herramienta debilita la previsibilidad del trabajador y su vida personal. “Con el banco de horas eso se termina, porque el empleador te va a decir ‘mañana te quedás dos horas más porque te necesito, y después te las podés tomar’. Sí, claro, pero ¿quién lleva el nene?”, planteó, ejemplificando el caso de una madre trabajadora.
Además, advirtió que la reforma modifica el alcance del llamado ius variandi, que regula las facultades del empleador para cambiar condiciones laborales. “El perjuicio ahora tiene que ser solamente material. Si dejo de estudiar porque me cambian la jornada de trabajo, no lo puedo reclamar”, explicó.
Y sintetizó el nuevo escenario con crudeza y ejemplicó: “O sea, pueden decirte ‘yo te voy a cambiar la jornada. Si no te gusta, te vas’”.
Desigualdad estructural entre empleador y trabajador
Vidal Oliver rechazó el argumento oficial de que la reforma busca equilibrar la relación laboral y recordó que el derecho del trabajo nace precisamente de una desigualdad estructural. “El empleador, con su capital, hace lo que quiere. En cambio, el trabajador no puede elegir no trabajar porque si no trabaja se muere de hambre”, señaló.
Por eso, remarcó que la legislación laboral tiene un fundamento constitucional. “El derecho del trabajo se funda en el principio protectorio. La Constitución dice que el trabajo gozará de la protección de las leyes, y que esas leyes garantizarán derechos al trabajador, no al empleador”, sostuvo.
Empleo y monotributo: “No va a generar empleo registrado”
El abogado también cuestionó uno de los principales argumentos del oficialismo, que sostiene que la reforma fomentará el empleo y comentó que “mi modesta opinión es que no va a generar empleo, va a generar más monotributo”, al señalar que varios tipos de contratación quedarán fuera del régimen de la Ley de Contrato de Trabajo.
Entre ellos mencionó a los trabajadores independientes, prestadores de servicios y quienes trabajan en plataformas tecnológicas. Asimismo, cuestionó que “a esos trabajadores no se les va a aplicar la Ley de Contrato de Trabajo. ¿Dónde va a estar el empleo registrado entonces?”, planteó.
“La industria del juicio no existe, existe la industria del incumplimiento”
Otro de los ejes del debate fue la denominada “industria del juicio”, concepto que el abogado rechazó de plano. “Si tomás la cantidad de juicios laborales y la comparás con la cantidad de trabajadores registrados, no llegamos al 2%. ¿Cuál es la industria del juicio? La industria del incumplimiento”, afirmó.
Según explicó, los conflictos judiciales derivan principalmente de relaciones laborales no registradas o incumplimientos empresariales e indicó que “el trabajador en negro tiene todos los derechos, pero se le hace mucho más cuesta arriba ejercerlos. No tiene obra social, no puede sacar un crédito, no tiene aportes jubilatorios”, señaló.
Licencias, enfermedad y reducción salarial: “Es una barbaridad”
Uno de los aspectos que calificó como más graves es la modificación del régimen de licencias por enfermedad o accidente no laboral. El proyecto prevé reducciones salariales en ciertos casos, lo que Vidal Oliver consideró inadmisible: “Si yo tengo una enfermedad o accidente producto de una actividad voluntaria, me van a pagar el 50% del sueldo”, explicó. Y fue categórico: “Eso es una barbaridad”.
Advirtió además que esta medida podría generar consecuencias sanitarias negativas, a lo que explicó: “Lo que no se puede hacer es bajarle el sueldo al trabajador porque se enferma. ¿Sabés qué va a pasar? Va a ir a trabajar enfermo”, alertó.
También cuestionó la exigencia de certificados médicos detallados y dijo que “es un tema de dignidad humana. Nadie tiene por qué saber qué enfermedad tiene el trabajador”, sostuvo.
Posibles planteos de inconstitucionalidad
El especialista anticipó que la reforma podría enfrentar múltiples cuestionamientos judiciales. “Te auguro un diluvio de presentaciones de inconstitucionalidad, absolutamente”, afirmó.
Entre los puntos más conflictivos mencionó la obligatoriedad de seguir fallos de la Corte Suprema y la posibilidad de pagar indemnizaciones en cuotas. “Voy a tener deudores de primera y de segunda, según su posición económica”, cuestionó.
Más litigiosidad y conflictos
Finalmente, Vidal Oliver advirtió que la reforma no reducirá los conflictos laborales, sino que probablemente los incremente. “Esto va a generar muchísima litigiosidad”, concluyó, al señalar que las nuevas normas abrirán un escenario de controversias judiciales y debates jurídicos.
La reforma laboral, que ya cuenta con media sanción del Senado, deberá ser tratada ahora en la Cámara de Diputados, en medio de un fuerte debate político, sindical y jurídico sobre su impacto en el mundo del trabajo.

