La diputada fueguina cuestionó la media sanción del Senado, anticipó que el oficialismo buscará aprobarla en Diputados “en tiempo récord” y apuntó contra la CGT, los gobernadores “que entregaron el voto” y el avance simultáneo sobre el Régimen Penal Juvenil. “A mí me van a encontrar parada donde estuve siempre”, advirtió.
Río Grande.- La media sanción de la Reforma Laboral en el Senado no solo abrió un nuevo frente de tensión política, sino que aceleró el calendario parlamentario en la Cámara de Diputados. En ese escenario, la diputada nacional Andrea Freites fue categórica al sostener su rechazo el proyecto, denunció que fue tratado “de manera exprés” y advirtió que el oficialismo intentará convertirlo en ley “a la velocidad de la luz”.
En diálogo con FM del Pueblo, la legisladora nacional no dejó margen para interpretaciones al marcar que “nuestros senadores rechazaron esta reforma laboral que llaman de modernización y que no tiene absolutamente nada de modernización”, afirmó.
“Una reforma hecha para el Gobierno, no para los trabajadores”
Freites cuestionó el procedimiento y el contenido de la iniciativa aprobada en la Cámara Alta y según sostuvo, se avanzó sin un “debate profundo y se desmantelaron derechos conquistados históricamente”.
“Fue tratada de manera exprés. Se cambiaron y se tiraron por la borda muchísimos derechos que los trabajadores habían conseguido”, remarcó.
Uno de los puntos más críticos, según explicó, es la “creación de un fondo que, a su entender, termina debilitando el sistema previsional”.
“Se crea este fondo que lo alimentan los mismos trabajadores y que va a terminar, como todos los fondos específicos, bajo la órbita de quien decide qué hacer con esos recursos. Esos recursos deberían ir a la ANSES para garantizar tranquilidad a los jubilados y a los trabajadores activos”, planteó.
Para la diputada fueguina, el discurso oficial que promete generación de empleo “carece de sustento”, dijo, al tiempo que agregó que “esta reforma no crea ningún empleo, ojalá hubiera tenido esa intención real y nosotros la hubiésemos acompañado, pero no es así”, sentenció.
Diputados: el próximo campo de batalla
El proyecto llegará ahora a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo buscará avanzar con rapidez.
En este sentido, Freites confirmó que “el miércoles 18 se convocará a plenario de comisiones para iniciar el tratamiento y dictaminar”.
En este sentido, sostuvo que “el objetivo del Gobierno es sesionar en febrero y obtener la otra ‘mega’ de la reforma laboral, entiendo que pretenden hacerlo a la velocidad de la luz”, advirtió.
Desde Unión por la Patria anticiparon que presentarán dictamen propio y trabajarán para modificar o rechazar artículos que consideran “tremendos”.
“Vamos a trabajar fuertemente para bajar algunos artículos, a mí me van a encontrar parada donde estuve siempre, no voy a acompañar esta reforma”, aseguró.
La legisladora reconoció que la aritmética parlamentaria será clave y dejó abierta la posibilidad de buscar consensos con otros bloques.
“Acá somos un poco más, quizás la expectativa va a estar acá”, deslizó, en referencia a la composición más fragmentada de Diputados respecto del Senado.
CGT bajo sospecha y gobernadores en la mira
Freites también se refirió al rol de la CGT durante el debate y si bien evitó acusaciones directas, reconoció que “hubo señales llamativas”, dijo, al tiempo que agregó que “los diarios muestran que artículos claves como la cuota sindical se mantuvieron, entonces, evidentemente hubo acuerdos con cámaras empresariales y con algunos sectores sindicales”, señaló.
La movilización frente al Congreso, según describió, no tuvo la contundencia de otras jornadas históricas. “Vi trabajadores, algunos sindicatos, pero no un movimiento fuerte como suele hacerlo la CGT”, apuntó.
Más duro aún fue el mensaje que recogió de la audiencia respecto del rol de ciertos gobernadores peronistas cuyos senadores acompañaron la reforma y al respecto manifestó que “creo que hay que hacer una autocrítica, coincido con quienes dicen que hay que pedir explicaciones, quienes estamos en cargos electos debemos dar explicaciones por nuestro voto”, afirmó.
Y añadió que “empecemos todos a pedir explicaciones, veamos qué prometían en campaña y qué hacen cuando votan”.
Régimen Penal Juvenil: “No es bajar la edad, es invertir en prevención”
Mientras se debate la Reforma Laboral, la Cámara de Diputados también avanza con la modificación del Régimen Penal Juvenil, donde Freites dejó en claro que su bloque no se opone a discutir el tema, pero cuestionó el enfoque.
“No es que no queremos un régimen penal juvenil o que estamos a favor de los delincuentes, lo que decimos es que primero tiene que haber un trabajo en la escuela, en los hogares, en el deporte y para eso se necesitan recursos”, explicó.
Según la diputada, el Gobierno impulsa “cambios punitivos mientras recorta partidas sociales, si no se articula con políticas públicas y con presupuesto, lo único que estamos haciendo es agravar el problema”, advirtió.
Además, sostuvo que “los índices no justifican el dramatismo con el que se presenta la iniciativa”, dijo, al tiempo que agregó que “no son números alarmantes como se quiere instalar, se opina mucho sin conocer los datos reales de cada provincia”, indicó.
Peronismo dividido por el acuerdo UE–Mercosur
En paralelo, otro frente de tensión atraviesa al peronismo: el acuerdo UE–Mercosur, para lo cual, Freites reconoció que “habrá posiciones divididas dentro del espacio”.
Si bien no profundizó en el detalle del debate interno, dejó entrever que la “discusión no es menor y que impacta especialmente en provincias con matrices productivas sensibles, como Tierra del Fuego”.
En ese contexto, la diputada remarcó que “su prioridad es defender los intereses fueguinos y el empleo local ante cualquier tratado que pueda afectar la industria nacional”.
Un Congreso en ebullición
Con la Reforma Laboral ya aprobada en el Senado, el tratamiento exprés que se anticipa en Diputados, el debate sobre el Régimen Penal Juvenil y las tensiones internas por el acuerdo UE–Mercosur, el Congreso atraviesa una semana de máxima intensidad política.
Freites no esquivó el clima de confrontación y sostuvo que “fuimos elegidos para respaldar al pueblo que representamos, no para mirar para otro lado”, afirmó.
“La gente tiene que mirar cómo vota cada uno y pedir explicaciones”, concluyó la diputada fueguina.
En un escenario donde el oficialismo busca consolidar su agenda con rapidez y la oposición denuncia retrocesos en derechos laborales y sociales, la Cámara de Diputados se convierte en el nuevo epicentro de una pulseada que trasciende lo técnico y se instala en el terreno político.

