Son 27 los trabajadores afectados. Reclaman salarios atrasados, aguinaldo impago y advierten que ni la mitad del personal estaría registrado. El empleador argumenta una supuesta quiebra y no se presentó a la última audiencia en el Ministerio de Trabajo.
Río Grande.- El conflicto en el Hotel Atlántida volvió a escalar, dado que trabajadores del complejo mantienen un paro y movilización frente al establecimiento en reclamo por salarios adeudados, pago fraccionado de haberes y el incumplimiento del aguinaldo.
La medida, según señalaron, se repite casi todos los meses ante una situación que ya arrastra varios períodos de atraso.
“Es casi una rutina mensual”, describió uno de los empleados que participa de la protesta, al dar cuenta de una problemática que “lejos de resolverse, se profundiza con el paso del tiempo”.
Según detallaron, la patronal viene abonando los sueldos “de a poquito, en cuotas”, generando un desfasaje que “impacta directamente en la economía cotidiana de las familias”.
El reclamo alcanza a la totalidad del complejo, que incluye hotel, restaurante y confitería. “Es para todos igual”, aseguraron. En total, son alrededor de 27 trabajadores los afectados por la falta de pago.
Desde el sector empresario, según indicaron los empleados, se habría argumentado una situación de quiebra como explicación del incumplimiento salarial. Sin embargo, los trabajadores cuestionan esa versión.
“Pueden decir que están en quiebra, pero si no presentan el trámite como corresponde, no podemos saber si es verdad o no”, señalaron.
El conflicto también expone otra irregularidad como lo es el trabajo no registrado. De acuerdo con lo manifestado por los propios empleados, “ni la mitad del personal estaría en blanco, una situación que, afirman, vienen denunciando desde hace tiempo ante el Ministerio de Trabajo”.
La intervención oficial, hasta el momento, no logró encauzar la disputa. Ayer estaba prevista una audiencia en la cartera laboral, pero la parte empleadora no se presentó.
“No sabemos cuál es la intención de ellos”, expresaron los trabajadores, quienes sostienen que “mes a mes deben recurrir a reclamos formales para lograr que se liquiden los sueldos”.
Mientras tanto, el impacto es inmediato. El atraso salarial no solo afecta la subsistencia diaria, sino que multiplica deudas personales como alquileres, servicios y compromisos básicos que no pueden afrontarse sin ingresos regulares.
“A ellos les atrasan el sueldo y también se les incrementan sus propias deudas día a día”, explicaron.
Ante la falta de respuestas concretas, los empleados exigen que “la empresa acerque una propuesta formal de pago que permita regularizar la situación y no descartamos profundizar las medidas si no hay avances en los próximos días”.
El conflicto en el Hotel Atlántida vuelve a poner en escena la fragilidad laboral en el sector hotelero y gastronómico, donde la informalidad y los incumplimientos salariales suelen convertirse en el detonante de crisis que, en última instancia, pagan los trabajadores.

