Más de 400 entradas vendidas, púgiles de Argentina y Chile sobre el ring y un nivel que superó todas las expectativas marcaron una noche estelar organizada por la Escuela Zeus Box y la Escuela del Fin del Mundo, allí, Miguel Moya destacó el acompañamiento del público, el respaldo institucional y la proyección de más de ocho festivales para 2026.
Río Grande.- En pleno mes de febrero, cuando el calendario deportivo todavía comienza a desperezarse, la ciudad de Río Grande fue escenario de un acontecimiento que quedará marcado como un hito en el boxeo regional: el primer Festival Internacional de Boxeo del año, impulsado por Miguel Moya, titular de la Escuela Zeus Box, y Pedro Gómez, referente de la Escuela del Fin del Mundo.
La iniciativa, que en un principio podía parecer arriesgada por lo temprano de la temporada, terminó consolidándose como un éxito rotundo. Más de 400 entradas vendidas y un gimnasio colmado confirmaron que el público riograndense mantiene intacta su pasión por el deporte de los puños.
“Sabemos que en febrero cuesta mucho arrancar un festival, pero junto con Pedro tomamos la iniciativa de comenzar esta fecha. La verdad que fue excelente”, expresó Miguel Moya, visiblemente emocionado por la respuesta de la gente.
Un festival con carácter internacional
Uno de los rasgos distintivos de la velada fue su carácter internacional. Sobre el cuadrilátero se presentaron boxeadores provenientes de distintas ciudades de la Argentina y también de Chile, otorgándole al evento un perfil competitivo de jerarquía.
Participaron púgiles de Ushuaia, Trelew, Río Gallegos y los anfitriones de Río Grande, además de representantes de Puerto Natales (Chile), consolidando un cruce deportivo que enriqueció el espectáculo.
Moya explicó que la organización tuvo como objetivo dar participación a todas las localidades posibles: se realizaron combates entre boxeadores de Ushuaia frente a rivales de Puerto Natales, así como enfrentamientos con representantes de Trelew y Río Gallegos. “Hicimos un recuento de todas las localidades y quisimos darle la oportunidad a toda la gente para que pueda venir”, señaló.
La presencia de la delegación chilena fue especialmente destacada por el dirigente fueguino, quien subrayó el esfuerzo que implica trasladarse largas distancias para competir en el extremo sur del continente. “Sabemos la distancia que tienen hasta acá, es un trayecto largo. Estamos muy agradecidos por que hayan venido”, sostuvo.
Un nivel que estuvo a la altura de las expectativas
En lo estrictamente deportivo, el festival dejó combates intensos y de alto nivel competitivo. Si bien muchos de los protagonistas eran debutantes o boxeadores en etapa inicial, el espectáculo sobre el ring estuvo a la altura de las expectativas.
“La calidad fue espectacular. Muchos son principiantes, pero el boxeo que se vivió arriba fue realmente muy bueno”, remarcó Moya.
El dirigente también destacó la cultura boxística del público local, que entiende y valora el proceso formativo de los jóvenes púgiles. “La gente ya está acostumbrada a este tipo de combates, a ver chicos debutantes que traen a su familia. Les gusta el boxeo y saben el nivel que tenemos en Río Grande”, afirmó.
Entre las peleas más esperadas de la noche se encontraban los combates principales, entre ellos el enfrentamiento de Jonatán Flores ante Maximiliano González, señalado por Moya como uno de los “peleones” de la velada.
El boxeo femenino, protagonista del espectáculo
Un punto alto del festival fue el protagonismo del boxeo femenino, que continúa creciendo en la provincia y consolidándose como parte fundamental de cada cartelera.
Miguel Moya destacó especialmente la actuación de su pupila Julieta Barría, quien protagonizó un combate que despertó la ovación del público. “Hace ratito terminamos la pelea con mi púgil Julieta Barría. Qué más decir, un espectáculo. Las chicas siempre se llevan el show”, expresó.
El dirigente subrayó la importancia de que tanto Zeus Box como la Escuela del Fin del Mundo continúen abriendo espacios para el desarrollo del boxeo femenino, generando igualdad de oportunidades y fortaleciendo el semillero local.
Un proyecto anual ambicioso
Lejos de conformarse con el éxito de esta primera experiencia del año, Moya adelantó que el calendario 2026 ya cuenta con una planificación ambiciosa. La meta es realizar entre ocho y diez festivales a lo largo del año.
“El primero arrancó acá en Río Grande. El segundo lo estamos planificando en Tolhuin, si Dios quiere, y de ahí tenemos más para la ciudad de Ushuaia. Es cuestión de coordinar junto con Pedro y la asociación fueguina de box para seguir sumando festivales”, detalló.
La intención es sostener un circuito competitivo constante que permita a los boxeadores locales medirse con rivales de otras provincias y países, elevando el nivel técnico y brindando continuidad deportiva.
El respaldo institucional y el trabajo en equipo
El éxito del festival también fue posible gracias al acompañamiento institucional. Moya agradeció especialmente a la Secretaría de Deportes de la provincia y a sus referentes, entre ellos Matías Runin, por el apoyo brindado.
“Se me pasan muchas cosas por la cabeza hoy, tengo que agradecer a todos”, manifestó con emoción, reconociendo el esfuerzo colectivo detrás de cada evento.
Asimismo, extendió su gratitud a Pedro Gómez, a la Asociación Fueguina de Boxeo, a la prensa que acompañó la cobertura y al público que colmó las instalaciones.
“Muy orgulloso junto con Pedro de poder tomar la iniciativa y dar el puntapié inicial del primer festival del año”, afirmó.
Río Grande, en el nivel justo
Para Miguel Moya, el balance deportivo dejó una conclusión clara: el boxeo riograndense se encuentra en un momento sólido.
“El nivel que tenemos acá en Río Grande supera toda expectativa. Estamos en el nivel justo”, sostuvo, al tiempo que reconoció el buen rendimiento de los visitantes, tanto de Chile como de Trelew y Río Gallegos, quienes ofrecieron combates de gran intensidad.
El festival no sólo marcó el inicio del calendario competitivo, sino que consolidó a Río Grande como plaza fuerte del boxeo patagónico y como punto de encuentro entre Argentina y Chile en materia pugilística.
Un comienzo que ilusiona
La noche dejó emociones, esfuerzo, compromiso y un mensaje claro: el boxeo en Tierra del Fuego sigue creciendo.
Con más de 400 personas acompañando desde las tribunas, con jóvenes debutantes cumpliendo el sueño de subir al ring frente a sus familias y con un cruce internacional que enriqueció el espectáculo, el primer Festival Internacional de Boxeo del año se convirtió en una verdadera celebración del deporte.
Miguel Moya, con la satisfacción del deber cumplido, cerró la velada agradeciendo a todos los que hicieron posible el evento y reafirmando el compromiso de continuar trabajando para que el boxeo fueguino siga avanzando.
Río Grande comenzó el año a puro guante y corazón. Y, si los planes se concretan, este será apenas el primero de muchos capítulos que marcarán una temporada intensa y prometedora para el pugilismo regional.
Por su parte, Pedro Gómez, titular de la Escuela del Fin del Mundo destacó el nivel competitivo, la respuesta del público y la consolidación del boxeo femenino y juvenil en el primer Festival Internacional de Boxeo del año realizado en Río Grande. Confirmó fecha en Tolhuin y anticipó un calendario cargado de actividad para 2026.
Un desafío asumido desde el primer mes del año
El gimnasio de la Escuela N° 2 de Río Grande volvió a vibrar con el sonido de la campana y el fervor del público. Allí, Pedro Gómez, titular de la Escuela del Fin del Mundo, expresó su profunda satisfacción por el resultado del primer Festival Internacional de Boxeo del año, organizado junto a Miguel Moya.
“Gracias por estar siempre acompañándonos”, comenzó señalando Gómez, reconociendo el acompañamiento constante de la prensa y el público. Para el dirigente, el desafío de organizar un festival en febrero no era menor: muchos jóvenes aún estaban en receso, algunas familias regresaban de vacaciones y el calendario recién comenzaba a tomar forma.
Sin embargo, la apuesta fue clara. “Cuando le propusimos a los chicos hacer en febrero, ahí nomás dijeron que sí”, explicó. Esa respuesta inmediata fue, para él, la primera señal de que el trabajo venía dando frutos.
En un principio, la organización proyectaba entre siete y ocho combates. Finalmente, la velada contó con once peleas, reflejo del crecimiento sostenido del boxeo fueguino y del entusiasmo de los púgiles por competir.
Un festival con representación nacional e internacional
El evento reunió a boxeadores y boxeadoras de Río Grande, Ushuaia, Río Gallegos, Trelew y Puerto Natales, Chile, consolidando un cruce deportivo de jerarquía.
Para Gómez, el nivel demostrado por los visitantes fue clave para medir la evolución local. “Hubo gente de Trelew que tiene mucha trayectoria, y creo que estuvimos a la altura nuevamente”, afirmó.
En ese sentido, destacó que Tierra del Fuego posee hoy un nivel competitivo que le permite medirse con otras provincias en el ámbito nacional. “Me parece que hay nivel en Tierra del Fuego para competir con el resto de las provincias”, sostuvo con convicción.
La presencia de boxeadores chilenos también aportó un condimento especial al festival, fortaleciendo los lazos deportivos en la región patagónica y elevando la exigencia sobre el ring.
El impacto del boxeo femenino y los campeones nacionales
Uno de los momentos más destacados de la noche fue el tramo final del festival, donde se disputaron las cuatro últimas peleas, con fuerte protagonismo del boxeo femenino y de representantes con trayectoria nacional.
Gómez remarcó especialmente la participación de cuatro boxeadoras, junto al subcampeón argentino y al campeón argentino presentes en la cartelera, quienes dejaron una huella en el público riograndense.
“El boxeo femenino y los chicos que el año pasado nos representaron bien a nivel nacional hoy demostraron que están a la altura del boxeo argentino”, señaló.
Para el titular de la Escuela del Fin del Mundo, estos combates no sólo consolidaron el espectáculo, sino que confirmaron el crecimiento integral del deporte en la provincia.
La consolidación del semillero juvenil
Más allá de los nombres consagrados, Gómez puso especial énfasis en el trabajo formativo que se viene desarrollando desde el año pasado con un grupo de adolescentes de entre 14 y 16 años.
“Comenzamos a trabajar con un grupito de chicos de 14, 15 y 16 años que hoy pudieron subir al ring por primera vez. Demostraron que están preparados y que les gusta”, expresó.
El dirigente valoró particularmente el compromiso de estos jóvenes, quienes en plena etapa de vacaciones eligieron continuar entrenando para llegar en condiciones al festival.
“No importa el resultado, lo importante era que empiecen a hacer su primera pelea. Eso me deja tranquilo”, afirmó.
Para Gómez, la preparación física y mental es un aspecto fundamental. Subrayó que cada combate exige disciplina, constancia y responsabilidad, cualidades que -según destacó- los jóvenes vienen demostrando.
Un calendario que promete continuidad
El festival no fue un hecho aislado. Gómez confirmó que el calendario ya tiene una próxima fecha definida: el 21 de marzo en Tolhuin.
“Tenemos fecha confirmada en Tolhuin, tanto que queríamos hacer un festival en el Corazón de la Isla, ya está confirmada”, anunció.
La organización volverá a reunir al equipo de trabajo conformado por Miguel Moya y la Asociación correspondiente, para coordinar los detalles de la próxima velada.
Además, anticipó que en abril podría realizarse otro festival en Río Grande, aunque la planificación deberá articularse con los torneos nacionales que se aproximan.
La intención es sostener entre ocho y diez festivales a lo largo del año en distintos puntos de la provincia, consolidando una agenda competitiva constante que permita el desarrollo sostenido de los púgiles fueguinos.
Un punto de inflexión para el boxeo fueguino
Pedro Gómez fue contundente al definir el impacto del evento: “Creo que este boxeo en febrero marca un antes y un después para el boxeo fueguino”.
La convocatoria, el nivel técnico, la respuesta de los jóvenes y la presencia de campeones nacionales configuraron una noche que superó las expectativas iniciales.
El gimnasio de la Escuela N° 2 volvió a demostrar que Río Grande es una plaza fuerte del pugilismo patagónico, capaz de convocar, organizar y sostener eventos de carácter internacional.
El agradecimiento como cierre
En el tramo final de su testimonio, Gómez dedicó palabras de reconocimiento al público, a los boxeadores y a todos quienes hicieron posible el festival.
“Agradecer a los chicos por la dedicación, por prepararse para demostrar que hay que estar bien física y mentalmente en cada combate. Lo están haciendo”, expresó.
También extendió su gratitud a la prensa por la cobertura y al acompañamiento permanente. “Y nada, a seguir trabajando”, concluyó.
Con el compromiso renovado y una agenda ya en marcha, el boxeo fueguino inicia el año con impulso, convicción y una clara proyección de crecimiento. El festival no sólo abrió el calendario: reafirmó que en Tierra del Fuego hay talento, organización y un público dispuesto a acompañar cada nuevo desafío sobre el ring.
Detallando a continuación los resultados finales
Primer combate
Ciro Ortiz vs. Billy Pérez
Ganó Ciro Ortiz por GPP
Segundo combate
Misael Luna vs. Lisandro Navarro
Empate
Tercer combate
Francisco Vargas vs. Marcelo Merino
Gano por abandono Marcelo Merino
Cuarto Combate
Franco Rovirosa vs. Facundo González
Ganó por GP RSC Facundo González
Quinto combate
Enzo Cárcamo vs. Jennier Orrego
Ganó Jennier Orrego por GPP
Sexto combate
Joseph Cruz vs. Santiago González
Ganó Joseph Cruz por GPP
Séptimo combate
Gastón Davoli vs. Lucas Andrade
Ganó Gastón Davila por GP RSC
Octavo combate
Julieta Barría vs. Macarena Agüero
Ganó Julieta Barría por GPP
Noveno combate
Karina Gómez vs. Sharon Milan
Ganó Karina Gómez por GPP
Decimo combate
Luciano Córdoba vs. Eric Barroca
Ganó Luciano Córdoba por GPP
Decimoprimer combate
Yonathan Flores vs. Maximiliano González
Gano Yonathan Flores por GP RSC







