El inicio del juicio oral en Río Grande contra Alcides Álvarez Monges, ex soldado en Irak, estuvo marcado por la necesidad de una traductora para garantizar su derecho de defensa. El proceso expone un caso de violencia de género atravesado por una historia de vida singular, tensiones vecinales y denuncias cruzadas que ponen en evidencia la complejidad de los vínculos y la justicia en la ciudad mediterránea de Tolhuin.
Río Grande. – El Tribunal de Juicio del Distrito Judicial Norte, inició este lunes 23 de febrero, el debate oral y público contra Alcides Alvarez Monges de 45 años, nacido en el noroeste argentino, aunque a los 2 años de edad, su familia se trasladó a vivir a Estados Unidos, donde se enroló en el ejército y estuvo en Irak. Aunque Alvarez Monges nació en Argentina, aseguró, según expresó su defensor oficial, el Dr. Maximiliano Palladino, comprende el español, pero no puede expresarse, por lo cual fue necesaria la presencia de una traductora, para garantizar el legítimo derecho de defensa.
De igual modo, en el inicio del debate, Palladino solicitó se declare la nulidad de todo el proceso, y se abuelva a su defendido, debido a que, según explicó, a lo largo del proceso, no se le había garantizado un traductor. Posteriormente, la fiscal Mariel Zárate, expuso su posición al respecto, y el Tribunal, compuesto por los jueces Juan José Varela, Verónica Marchisio y Eduardo López, no hicieron lugar al pedido del defensor.
Luego, se dio inicio al procedimiento de recepcionar los datos personales del imputado, y allí comentó su historia de vida.
Álvarez Monges nació en Argentina, pero a los 2 años de edad, junto a su padre, madre y su abuelo, se radicaron en Estados Unidos. Cursó la primaria y secundaria en ese país. Luego, se enroló en el ejército estadounidense y según dijo “estuve en Irak, entrenaba perros que buscaban armas, personas, o drogas. Soy entrenador de perros”.
En el año 2017, el imputado volvió a Argentina, y entre el 2021/2022, viajó con su hermano a Ushuaia de vacaciones y por la pandemia mediante, debió quedarse en esa ciudad.
Allí, convivió con otra mujer, y, también, según lo expuesto en el debate, tuvo una discusión con la pareja de ese entonces, y finalmente, fue denunciado, aparentemente por hechos de violencia de género y se le aplicó una pena de 2 años de prisión en suspenso, “nunca recibí una notificación”, se excusó.
Al comenzar a hablar de la relación con la actual denunciante, Álvarez Monges dijo que “Gloria es muy tímida. Aprendió algunas palabras en inglés. Yo hablo español, pero tengo un problema de expresión, pero el problema soy yo. Tengo muchas dificultades por las expresiones argentinas”.
Respecto de cómo llegaron a Tolhuin, y cómo se conocieron, el acusado dijo que conoció a Gloria en un local nocturno, y al comenzar la relación, decidieron vender un departamento que le pertenecía a la mujer, y de esa manera, lograron construir una cabaña en el barrio Puertas del Sol.
En este marco, Álvarez Monges indicó que “en Tolhuin es muy complicado, muchos robos, mafia de drogas, nos atacaron y estuvimos con ese problema por 3 años y soy la única persona que puso un parate a la mafia de las drogas. No me iban a intimidar”, sostuvo.
El acusado también dijo que había hecho denuncias en la Comisaría, por distintas situaciones con lo que denominó mafia de las drogas, y que también lo habían denunciado a él. “Hay unas 10 denuncias en mi contra y 20 donde yo denuncio. Solo somos Gloria y yo, y ellos son 2 familias”.
La noche del hecho
Álvarez Monges aseguró ante el Tribunal ser pasivo y paciente, dijo que el 5 de abril iban a hacer un asado, y habían comenzado a tomar, “estábamos muy intoxicados”, a la vez que refirió que la discusión comenzó porque el vecino del frente de su cabaña, poseía una cámara de vigilancia que daba justo a la puerta de ingreso, por lo que sentía que lo estaban espiando. Trató de poner elementos para tapar la visión, y tuvo un altercado con los vecinos, por lo un patrullero llegó al lugar y pudo observar la situación.
Luego, según explicó, fueron a comprar más fernet para seguir tomando. Así, Álavarez Monges comentó que finalmente no hicieron el asado, y que comenzaron a discutir por un tiempo extenso con Gloria, “nos dijimos muchas cosas”, “por ejemplo, que iba a estar con la hija de Gloria y le iba a hacer un nieto y que era una vieja chota. En todo momento, el acusado intentó decir que los insultos fueron mutuos, e incluso indicó que las lesiones que tenía la mujer, correspondían a la picadura de un insecto, al rasguño de un cachorro, y que el diente se lo había sacado la misma mujer, ya que posee una pieza dentaria postiza, además de tener una patología en las encías. Según Álavarez Monges, él nunca retuvo a la mujer, ya que ella salía de modo permanente a caminar y pasear los perros, e incluso, según él, estaba dispuesto a irse al día siguiente de la discusión.
La declaración de la víctima
Luego de la extensa declaración de Álvarez Monges, fue el momento de la declaración de la denunciante, quien negó los hechos y dijo que la discusión fue en castellano y que, durante la convivencia, hablaban en castellano.
En otro párrafo, cuando la Fiscal le preguntó a la denunciante cómo subsistía en la actualidad, ella dijo, “me la rebusco, cobro un subsidio como mujer golpeada, lo cobre el viernes” y agregó que “el primer mes que no estuve con él, lo extrañe, pero ahora, prefiero estar sola”. Asimismo, dijo que de las lesiones no le habían sacado fotos y que los policías se habían aprovechado de su situación, ya que en otras oportunidades ya habían acudido a la casa de estos, por llamados de vecinos, en incluso hubo intervenciones de otras áreas de género, como así también de salud mental. La mujer fue consultada si releva del secreto profesional a los médicos que la asistieron a lo largo de este tiempo, y expresó en dos oportunidades que sí, por lo que se espera que las próximas declaraciones se obtenga esta información, para respaldar la acusación de la fiscalía que es: “Lesiones graves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género”
Cabe mencionar que la mujer, el año pasado, ya había hecho declaraciones a medios de comunicación y habían solicitado quitar la denuncia contra Álvarez Monges, situación que, de acuerdo a la normativa vigente, no puede suceder.
Las testimoniales continuarán este martes a partir de las 9:30 horas.

