El Director Técnico de la Selección Argentina Junior Masculina regresó a la provincia después de 15 años y destacó el volumen, el nivel y el compromiso de los clubes fueguinos. La iniciativa, impulsada en conjunto con la federación provincial y el Comité Nacional, busca fortalecer el desarrollo técnico y ampliar la base competitiva en las tres ciudades.
Río Grande.- El gimnasio de la Escuela Nº 2 de la ciudad de Río Grande fue escenario, durante el sábado 21 y domingo 22 de febrero, de un intenso campus de hockey línea encabezado por Facundo Vadra, Director Técnico de la Selección Argentina Junior Masculina. La actividad reunió a jugadoras y jugadores provenientes de los cinco equipos de la provincia de Tierra del Fuego y representó no solo una instancia de detección de talentos, sino también una capacitación integral orientada al crecimiento técnico, táctico y estructural del deporte en la región.
La visita de Vadra significó un hecho relevante para el hockey línea fueguino. Después de 15 años sin regresar a la provincia, el entrenador volvió con un objetivo claro: observar, evaluar y acompañar el desarrollo de una disciplina que, pese a las dificultades geográficas y económicas, mantiene un crecimiento sostenido en el extremo sur del país.
Un regreso con memoria y proyección
“Es un placer estar acá”, expresó Vadra al referirse a su retorno a Tierra del Fuego. El entrenador recordó que en su última visita, hace aproximadamente quince años, varios jugadores de la provincia terminaron integrando la selección nacional. Ese antecedente no es menor: habla del potencial que históricamente ha demostrado la región y de la importancia de sostener procesos en el tiempo.
“Hace 15 años que no venía, y la última vez que vine de acá salieron varios jugadores de la selección. Ojalá que esto dé frutos más cercanos dentro de 15 años, así los chicos pueden salir de acá y empezar a viajar e ir a la selección”, señaló, marcando un horizonte que combina ilusión y trabajo sostenido.
La propuesta del campus no se limitó exclusivamente a la categoría junior masculina. Por el contrario, el cuerpo técnico amplió la mirada a chicos y chicas de distintas edades con el fin de realizar una visualización general del estado competitivo provincial. La intención fue evaluar no solo talentos individuales, sino también el nivel estructural del hockey línea fueguino.
Desarrollo federal y construcción colectiva
La llegada de Vadra a la provincia se concretó a través de un trabajo articulado entre la federación fueguina y el Comité Nacional, en el marco de un proyecto que encabeza junto a Agustín Marengo, entrenador de la Selección Argentina Junior femenina. Ambos técnicos comparten una línea estratégica: federalizar el hockey línea y acercar la estructura nacional a aquellas provincias que, por cuestiones geográficas, encuentran mayores dificultades para viajar.
“Parte del proyecto con la Selección Junior que tenemos con Agustín es desarrollar el hockey en todo el país. Charlando sobre esto, se planteó que acá les cuesta mucho viajar, entonces la idea era venir y que puedan ver que son parte, incluir a todos”, explicó Vadra.
El planteo no es menor. Tierra del Fuego enfrenta un condicionante estructural evidente: las grandes distancias y los costos de traslado hacia el centro del país. En ese contexto, la decisión de trasladar el campus hacia el sur representa un gesto concreto de inclusión y pertenencia dentro del esquema nacional.
Además, el entrenador destacó la importancia de mantener contacto permanente con los cuerpos técnicos de las categorías senior, tanto masculina como femenina, para que cualquier jugador o jugadora detectado en estos campus pueda eventualmente probarse en instancias superiores. “Si vemos a un jugador que pueda entrar en uno de esos equipos o probarse y tenga el nivel, es súper importante. Después esos jugadores que entrenan con la Selección traen su experiencia acá y hacen crecer el nivel en su región”, subrayó.
Nivel y volumen: dos pilares que sorprenden
Uno de los aspectos más valorados por Vadra durante el campus fue la combinación entre nivel técnico y volumen de jugadores. En deportes emergentes como el hockey línea, lograr una base amplia de practicantes suele ser uno de los mayores desafíos.
“No sólo el nivel, sino el volumen que tienen acá. La cantidad de chicos es impresionante. Tienen cinco equipos entre Ushuaia y Río Grande, escuelita, menores de 10 años. Son categorías muy difíciles y acá las tienen bastante bien desarrolladas”, remarcó.
La existencia de categorías formativas consolidadas es un indicador clave. El trabajo en escuelitas y divisiones menores garantiza continuidad y renovación generacional. En ese sentido, Vadra fue enfático: “Lo difícil en nuestro deporte es conseguir volumen y acá también lo tienen. El trabajo que están haciendo es espectacular”.
La evaluación positiva no se centró únicamente en lo individual, sino en el entramado institucional que sostiene la actividad. Clubes organizados, entrenadores comprometidos y familias que acompañan forman parte de una estructura que, pese a las limitaciones presupuestarias, logra sostener competencias y procesos formativos.
Capacitación para entrenadores y circulación de conocimiento
Otro de los ejes centrales del campus fue el intercambio técnico con los entrenadores locales. Vadra reconoció que en Argentina existe escasa información sistematizada sobre hockey línea, por lo que cada instancia de capacitación resulta fundamental.
“Hay muy poca información en el país. La idea también es juntarnos con los entrenadores, hablar de cómo hacen los entrenamientos acá y poder darles una mano”, explicó.
La circulación de conocimiento técnico, táctico y metodológico es un paso indispensable para elevar el nivel competitivo. No se trata únicamente de detectar talentos, sino de fortalecer a quienes día a día trabajan en los clubes y sostienen la disciplina en cada ciudad.
En este sentido, la visita no fue un hecho aislado, sino parte de un programa que recorre distintas provincias argentinas, buscando homogeneizar criterios de trabajo y ampliar la base de observación nacional.
Becas y apoyo económico: una realidad compleja
Consultado sobre la posibilidad de becas para jugadores y jugadoras del sur o del norte del país que deseen trasladarse a la capital para concentrar con la Asociación Argentina, Vadra fue claro al describir el contexto actual.
“Entiendo que hay becas provinciales. Hoy está medio difícil lo nacional; se le está dando más valor al Olímpico, a deportes más importantes entre comillas. Está difícil, pero sé que cada provincia tiene sus formas de dar becas”, indicó.
El entrenador recordó que en años anteriores algunos jugadores de Río Grande contaron con apoyo económico provincial, aunque reconoció que la coyuntura nacional afecta al deporte en general. “Es un momento difícil en el país, el deporte no tiene mucho apoyo. Desde la Confederación se buscan sponsors y se habla con el gobierno para tratar de conseguir ayuda económica”, añadió.
La mención expone un desafío estructural: sostener el crecimiento de disciplinas no olímpicas en un contexto de recursos limitados. Sin embargo, el compromiso dirigencial y la búsqueda de financiamiento alternativo forman parte del esfuerzo cotidiano.
Posible extensión a Ushuaia y cobertura provincial
Aunque el campus se desarrolló en Río Grande, la intención fue alcanzar a las tres ciudades fueguinas. Jugadores de Ushuaia se trasladaron para participar de la convocatoria, y existía la posibilidad de realizar una actividad adicional en la capital provincial.
“Si el tiempo lo permite, la idea es ver si esta semana se puede hacer algo en Ushuaia, pero va a depender de los horarios y la disponibilidad de los chicos que trabajan o tienen colegio”, explicó Vadra, haciendo referencia también a algunas dificultades logísticas vinculadas a vuelos y coordinaciones.
Más allá de la concreción de esa instancia puntual, el entrenador valoró que varios deportistas de Ushuaia hayan viajado a Río Grande para formar parte del campus, lo que permitió garantizar una representación provincial amplia.
Agradecimientos y compromiso de continuidad
Al cierre de la actividad, Vadra destacó el trabajo conjunto que hizo posible su visita. Agradeció especialmente a Antonio Carmona y Juan Baeza, quienes trabajaron junto a Nair, representante de la federación fueguina, para coordinar la llegada del cuerpo técnico nacional.
“Me encanta poder viajar, conocer chicos, gente nueva. Tengo muchos amigos acá, chicos que se fueron a vivir allá y ahora volvieron. Espero que la próxima sea rápida y no haya que esperar 15 años”, expresó con cercanía y entusiasmo.
El mensaje final dejó en claro que el vínculo entre la estructura nacional y Tierra del Fuego no será esporádico. El objetivo es sostener la presencia federal, fortalecer procesos formativos y consolidar una red que permita que más jugadores y jugadoras fueguinas vuelvan a vestir la camiseta argentina.
El campus desarrollado en Río Grande no fue simplemente una clínica técnica. Fue, sobre todo, una reafirmación de pertenencia: la certeza de que, aun desde el punto más austral del país, el hockey línea argentino se construye de manera colectiva, con esfuerzo, compromiso y una convicción compartida de crecimiento a largo plazo.





