Hermida advirtió que el sistema universitario atraviesa “un escenario de alta conflictividad”

El rector de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego señaló que la falta de cumplimiento de la ley de financiamiento universitario y el retraso presupuestario colocan a las casas de estudio en una situación crítica. Alertó sobre salarios con una pérdida real de más del 50%, paralización de obras, investigación debilitada y la posibilidad de paros durante el ciclo lectivo 2026.

Río Grande.- En diálogo con FM La Isla, el rector de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF), Mariano Hermida, describió el complejo escenario que atraviesa el sistema universitario argentino y advirtió que la falta de financiamiento y el atraso salarial podrían derivar en un ciclo lectivo marcado por conflictos gremiales y dificultades para sostener la actividad académica.

El titular de la UNTDF recordó que el conflicto universitario se arrastra desde hace al menos dos años y explicó que su origen se vincula con la falta de actualización presupuestaria y la reconducción de partidas que dejaron a las universidades en una situación delicada.

“En 2024 hubo dos marchas federales producto del presupuesto reconducido, que dejó a las universidades en un estado muy delicado, especialmente en los gastos de funcionamiento y en los salarios de los trabajadores docentes y no docentes”, repasó.

Si bien durante ese año se aplicaron algunas actualizaciones a través de decretos y resoluciones ministeriales que permitieron sostener el funcionamiento hasta fin de año, el rector explicó que el problema volvió a repetirse en 2025, cuando nuevamente el sistema universitario quedó sin una actualización formal del presupuesto.

 

La ley que no se cumple

 

Hermida recordó que frente a ese escenario el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), junto a sindicatos docentes y federaciones estudiantiles, impulsó un proyecto de ley de financiamiento universitario, que finalmente fue aprobado por el Congreso.

Sin embargo, el rector señaló que la normativa no se está cumpliendo.

 

“El Ejecutivo sigue incumpliendo con la ley sancionada por ambas cámaras. Por eso un grupo de rectores y rectoras presentamos una demanda judicial y ya hay un fallo de primera instancia”, explicó.

Según detalló, ante esta situación el Gobierno nacional modificó su estrategia y envió un nuevo proyecto al Congreso con cambios en los artículos vinculados a la actualización salarial, los gastos de funcionamiento y las becas estudiantiles.

“El nuevo proyecto no reconoce las actualizaciones del 2024 y plantea ajustes por debajo de lo que establece la ley, prometiendo además paritarias trimestrales para discutir el 2026”, indicó.

 

Salarios con fuerte deterioro

 

Uno de los aspectos más preocupantes, según Hermida, es el deterioro salarial del personal universitario.

“Los salarios de los trabajadores docentes y no docentes están atrasados aproximadamente entre un 50 y un 55 por ciento en términos reales respecto de diciembre de 2023”, afirmó.

En ese contexto, advirtió que el 2026 se perfila como un año de fuerte conflictividad.

“Lo que viene dando el escenario es un escenario de alta conflictividad. Las distintas federaciones sindicales están convocando paros y eso se va acatando dependiendo de cada institución y de cada docente”, sostuvo.

De hecho, el rector recordó que en las últimas semanas ya hubo medidas de fuerza de trabajadores no docentes y docentes en distintas universidades del país.

 

Un ciclo lectivo bajo presión

 

A pesar de este panorama, Hermida destacó que la UNTDF mantiene una fuerte demanda de estudiantes.

“La universidad ha comenzado el proceso de inscripción y el curso de iniciación universitaria con mucha demanda. Tenemos más de 1.700 inscriptos para estudiar este año en Ushuaia y Río Grande, y más de 100 estudiantes de posgrado”, señaló.

Sin embargo, reconoció que la situación presupuestaria condiciona seriamente el funcionamiento institucional.

“Tratamos de hacer los mayores esfuerzos para sostener la actividad académica, pero es muy probable que durante la cursada los estudiantes padezcan paros o movilizaciones producto del reclamo salarial”, admitió.

En ese sentido, valoró el compromiso del personal universitario.

“Hay que agradecer a los trabajadores docentes y no docentes que están poniendo mucho de sí para sostener la actividad académica, porque saben que el servicio que brindamos es importante para el país”, expresó.

 

Sin obras y con investigación debilitada

 

Otro de los impactos del ajuste, según explicó el rector, se observa en la paralización de la obra pública universitaria.

“El Ejecutivo ha decidido no desarrollar obras públicas en ámbitos estatales y las universidades históricamente se desarrollaron con ese acompañamiento. En nuestro caso no existe un ámbito privado que pueda financiar, por ejemplo, la construcción de aulas o edificios”, indicó.

Además, advirtió que el sistema científico y de investigación también se encuentra afectado.

“Los proyectos de investigación estuvieron suspendidos durante más de dos años y ahora las líneas se retomaron con presupuestos muy bajos. Eso afecta la actualización de laboratorios, equipamiento y materiales”, detalló.

 

Un piso histórico de inversión

 

Hermida también puso el foco en el nivel de inversión que el país destina a la educación superior.

Según explicó, actualmente el sistema universitario recibe apenas el 0,4% del Producto Bruto Interno, lo que representa un mínimo histórico.

“En 1996 la inversión era del 0,4 o 0,5%. Cuando se creó la UNTDF en 2009 era del 0,7% y en 2015 llegó al 0,8%. Hoy estamos nuevamente en el 0,4%, prácticamente un 50% menos que en 2015”, comparó.

Incluso sostuvo que el nivel actual es inferior al registrado durante los años noventa.

“Nunca había sido tan bajo, ni siquiera en las políticas neoliberales de los 90, cuando se hablaba del ajuste en educación superior”, remarcó.

 

El rol estratégico de la universidad

 

Finalmente, Hermida planteó que el debate sobre el financiamiento universitario excede lo presupuestario y se vincula con el modelo de desarrollo del país.

“Hay que repensar el rol de las universidades dentro de un proyecto de desarrollo. Son actores estratégicos, junto con todo el sistema científico y tecnológico”, sostuvo.

Sin embargo, el rector consideró que actualmente no existe un plan claro desde el Gobierno nacional.

“No parece haber un proyecto de largo plazo sobre el sistema universitario. Y probablemente sea porque está atravesado por una cuestión ideológica o porque no hay un proyecto estratégico de desarrollo en el que las universidades tengan un lugar central”, concluyó.

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