La secretaria de Industria de Tierra del Fuego confirmó que la mitad de la capacidad industrial está ociosa y alertó que las políticas del Gobierno nacional ponen en riesgo empleo y producción. “Estamos tratando de sostener la actividad como sea para que la industria no desaparezca”, afirmó tras la reunión con cámaras empresarias encabezada por el ministro de Producción.
Río Grande.- En medio de un escenario económico adverso y con señales cada vez más preocupantes para el entramado productivo, la secretaria de Industria y Promoción Económica de Tierra del Fuego, Alejandra Man, participó de una reunión con representantes de las principales cámaras industriales radicadas en la provincia para analizar el impacto de las políticas nacionales y definir estrategias que permitan sostener la actividad.
El encuentro, encabezado por el ministro de Producción y Ambiente, Francisco Devita, reunió a representantes de las cámaras industriales como AFARTE, CAFIN y UIF, además de ejecutivos de empresas de los sectores electrónico, textil y plástico que operan bajo el régimen de promoción industrial fueguino.
El objetivo central fue construir una agenda común frente a lo que desde el Gobierno provincial describen como uno de los momentos más complejos para la industria en décadas.
“Fue una reunión muy concurrida y muy sincera. La idea era escuchar a las empresas de primera mano y que el ministro también pudiera conocer de forma directa cuáles son las principales preocupaciones del sector”, explicó Man en diálogo con FM Espectáculo.
Un panorama industrial cada vez más delicado
Durante la reunión, tanto el “Gobierno provincial como las cámaras empresarias coincidieron en que el escenario industrial atraviesa una etapa crítica, marcada por la caída del consumo, la apertura de importaciones y la incertidumbre regulatoria”.
Según explicó la funcionaria, actualmente el “promedio de utilización de la capacidad industrial en la provincia ronda apenas el 50 por ciento, un indicador que refleja con claridad el freno que experimenta la actividad productiva”.
“Hoy tenemos una capacidad ociosa altísima en la industria. Las empresas están trabajando, en promedio, a la mitad de lo que producían en años anteriores”, detalló.
“Este nivel de actividad no solo impacta en la producción sino también en el empleo y en la estabilidad de las empresas radicadas en el distrito”, manifestó.
“Lo que vemos todos los días es reducción de producción, suspensiones y en muchos casos cierres de fábricas en distintas partes del país. No es una situación que afecte solo a Tierra del Fuego, es un problema que atraviesa a toda la industria argentina”, advirtió.
El impacto del nuevo modelo económico
Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue la crítica directa al modelo económico impulsado por el Gobierno nacional, que apuesta a una fuerte apertura comercial y a la reducción de precios mediante la competencia con productos importados.
Man explicó que “ese esquema impacta de lleno en los sistemas de producción industrial del país”.
“El plan económico del Gobierno nacional busca bajar precios a partir de la apertura del mercado, pero eso hace que tengamos que competir de manera directa con productos importados que llegan con costos mucho más bajos”, señaló.
En ese contexto, la funcionaria fue aún más contundente al “analizar las declaraciones recientes del presidente sobre el futuro de algunos sectores productivos”.
“Se ha dicho claramente que hay sectores que pueden desaparecer con este modelo. Esperemos que la industria no esté dentro de esos sectores”, afirmó.
Para la secretaria de Industria, esa visión revela una concepción económica que no prioriza la producción nacional al explicar que “es una mirada que no va en línea con un país industrializado ni con una economía que apueste a la producción”, sostuvo.
Un encuentro para buscar respuestas
Frente a ese escenario, el Gobierno provincial convocó a las cámaras empresarias para comenzar a delinear estrategias que permitan sostener la actividad industrial.
La reunión permitió poner sobre la mesa problemáticas comunes a todos los sectores productivos, aunque también se evidenció que cada empresa enfrenta realidades particulares.
“Cada empresa tiene su situación específica, sus acuerdos comerciales y su estructura productiva, pero hay temas coyunturales que nos afectan a todos por igual”, explicó Man.
Entre ellos se destacó la “situación del sector textil, uno de los más golpeados por la apertura de importaciones y la caída del consumo interno”.
“El sector textil hoy está muy complicado. Muchas empresas están buscando alternativas para poder sostener lo mínimo de producción y cumplir con los salarios”, indicó.
El fin del antidumping y una nueva amenaza
Otro de los temas que generó preocupación durante el encuentro fue el vencimiento de las medidas antidumping que protegen la producción de aires acondicionados frente a productos importados.
Según explicó Man, el “antidumping aplicado a productos provenientes de Tailandia vence en septiembre de 2026, mientras que el correspondiente a China finalizará en 2027”.
La señal que recibieron desde el Gobierno nacional no fue alentadora, dado que “nos manifestaron que no creen que haya consenso para mantener políticas antidumping, por lo que es probable que el mercado se abra completamente”, señaló.
Para la industria fueguina, esa eventual decisión representaría un “nuevo golpe en un contexto ya muy complejo”.
Buscar nuevos nichos productivos
Ante la imposibilidad de competir en igualdad de condiciones con productos importados de bajo costo, el debate industrial comienza a orientarse hacia la diversificación productiva.
En ese sentido, una de las propuestas surgidas durante la reunión fue avanzar en mecanismos que faciliten la sustitución de productos dentro del régimen industrial.
“Estamos evaluando la posibilidad de simplificar los trámites para que las empresas puedan sustituir productos que hoy están quedando obsoletos y buscar nuevos mercados”, explicó la funcionaria.
La estrategia apunta a aprovechar el “know-how tecnológico existente en la provincia, especialmente en el sector electrónico”.
“La industria electrónica que tenemos en Tierra del Fuego no existe en el continente en términos de capacidad instalada y calidad técnica”, remarcó.
Uno de los caminos posibles es producir componentes electrónicos de alto valor para otras cadenas industriales, como la “automotriz o la maquinaria agrícola”.
“Podemos fabricar placas electrónicas y circuitos que se utilizan como componentes en muchos otros productos. Ese puede ser un nicho interesante para explorar, incluso pensando en exportación”, sostuvo.
Un momento bisagra para la industria fueguina
A pesar de las alternativas en análisis, la secretaria de Industria reconoció que “el panorama sigue marcado por la incertidumbre y la falta de herramientas concretas para revertir la tendencia”.
“Estamos en un momento bisagra para la historia industrial de Tierra del Fuego”, definió.
Y admitió que, frente al actual contexto nacional, muchas “decisiones exceden las posibilidades de acción de la provincia”.
“Hay cosas que nos superan como gestión provincial, muchas de las políticas que impactan en la industria se definen a nivel nacional y condicionan todo el escenario”, explicó.
“Hoy la prioridad es que la industria no desaparezca”
En el cierre de la entrevista, Man dejó una definición que refleja el momento que atraviesa el sector productivo fueguino al mantener que “hoy lo que estamos tratando de hacer es sostener la actividad como sea, el objetivo es que la industria no desaparezca”, afirmó.
La funcionaria reconoció que “cualquier proceso de reconversión productiva requiere planificación, estabilidad y tiempo, tres factores que hoy escasean en el escenario económico argentino”.
“Las transformaciones industriales profundas no se hacen de un día para el otro. Requieren planificación y una estrategia a largo plazo”, señaló.
Mientras tanto, el Gobierno provincial y las cámaras empresarias buscan construir acuerdos mínimos que permitan atravesar la coyuntura sin perder el entramado productivo que durante décadas sostuvo miles de puestos de trabajo en la provincia.
Por último, dijo que “estamos intentando sostener la producción con las herramientas que tenemos, no es sencillo, pero no vamos a dejar de intentarlo”, concluyó.

