La histórica expedición encabezada por Julio César Dupont arribó este viernes 13 de marzo, cerca de las 11 horas, al Centro Cultural Yaganes. El viaje se realiza en un Ford Modelo T de 1924 que conserva sus piezas originales y atraviesa la Patagonia por la Ruta Nacional N° 3 con destino final en Ushuaia.
Río Grande.- En una mañana fresca y ventosa del viernes 13 de marzo, la ciudad fue escenario de una escena que parecía salida de otro tiempo. Desde el horizonte de la ruta apareció lentamente “Haydée”, un Ford Modelo T de 1924 que, con más de un siglo de historia sobre sus ruedas, continúa avanzando por la extensa geografía patagónica rumbo al extremo sur del continente.
La llegada se produjo cerca de las 11 horas en el Centro Cultural Yaganes, donde el histórico vehículo fue recibido por autoridades del Instituto Fueguino de Turismo (InFueTur). Allí, curiosos, amantes de los autos clásicos y vecinos se acercaron para observar de cerca al centenario automóvil que desafía el paso del tiempo y las largas distancias.
Al volante de esta singular travesía se encuentra Julio César Dupont, quien conduce el vehículo acompañado por un equipo de seis integrantes que brindan apoyo logístico durante todo el recorrido. Dos camionetas cargadas con repuestos, herramientas e insumos acompañan la expedición para garantizar que el histórico automóvil pueda continuar su marcha a lo largo de la mítica Ruta Nacional N° 3.
La caravana también suma otro capítulo a esta historia de pasión por los autos clásicos. El brasileño Marcelo Lima Capitao acompaña la expedición a bordo de una baquet modelo Ford A, agregando otro vehículo histórico a una aventura que combina historia, mecánica y espíritu aventurero.
Un siglo de historia rodando hacia el sur
La travesía que encabeza Dupont no es una aventura cualquiera. El protagonista es un Ford Modelo T fabricado en 1924 que, según destacan sus impulsores, nunca fue restaurado. Conserva sus piezas originales y también las marcas que dejó el paso de los años, convirtiéndose en una verdadera reliquia en movimiento.
La expedición, denominada “Haydée: viaje al fin del mundo”, busca unir el centro del país con la ciudad más austral del planeta, uniendo historia y geografía a través de uno de los vehículos más emblemáticos de la industria automotriz.
Luego de miles de kilómetros recorridos por rutas patagónicas, el propio Dupont compartió su emoción tras ingresar a territorio fueguino.
“Después de tantos kilómetros de ruta, historias y momentos inolvidables, logramos cruzar la frontera en este tramo final del viaje rumbo al fin del mundo”, expresó en sus redes sociales.
“La emoción es enorme. Cada kilómetro recorrido nos recuerda todo lo vivido en el camino y a toda la gente que se fue sumando a este sueño”, agregó.
Con el mismo entusiasmo que al inicio de la travesía, el aventurero dejó en claro que el objetivo está cada vez más cerca. “Seguimos avanzando, con la misma pasión y con la mirada puesta en el objetivo: llegar a Ushuaia”, afirmó, agradeciendo además el acompañamiento de quienes siguen el viaje desde distintos puntos del país.
Un homenaje familiar que atraviesa generaciones
Detrás del nombre del automóvil también hay una historia profundamente personal. El Ford Modelo T fue bautizado “Haydée” en homenaje a la abuela de Dupont.
Según cuenta el expedicionario, durante su juventud ella recorría largas distancias en un vehículo similar para encontrarse con su novio. Eran tiempos en los que los caminos eran de tierra y cada viaje implicaba una verdadera aventura, muy diferente a la movilidad actual.
Ese recuerdo familiar fue el que inspiró esta expedición que hoy revive, de alguna manera, el espíritu de aquellos viajes de antaño.
De la provincia Buenos Aires al extremo sur
La aventura comenzó el 3 de marzo de 2026 en Algarrobo. Desde allí, el histórico automóvil inició su camino hacia el sur atravesando numerosas localidades de la Patagonia.
Durante el trayecto, la caravana pasó por ciudades emblemáticas como Carmen de Patagones, Viedma, San Antonio Oeste, Las Grutas y Sierra Grande, sumando además su paso por Camarones antes de cruzar hacia la isla de Tierra del Fuego.
Ahora, tras su paso por Río Grande, la expedición encaró el último tramo de la travesía con destino final en Ushuaia.
Allí, en la ciudad más austral del mundo, “Haydée” buscará completar un viaje que no solo desafía a la mecánica de un vehículo centenario, sino que también revive la esencia de los antiguos viajes por la Patagonia: rutas interminables, viento del sur y el espíritu de aventura que todavía late en cada kilómetro.




