“La explotación petrolera sin control dejó una herencia ambiental que ahora la provincia está obligada a reparar”

El biólogo y asesor ambiental de Terra Ignis explicó el plan para remediar los pasivos que dejó la actividad hidrocarburífera en Tierra del Fuego, defendió la estrategia del gobierno provincial y advirtió que la explotación petrolera del futuro deberá cumplir estándares ambientales mucho más estrictos. Puntualizó que una de las herramientas centrales del plan que impulsa la provincia es la construcción de un relleno de seguridad destinado a tratar y disponer de manera controlada los residuos petroleros.

Río Grande.-  La discusión sobre el desarrollo energético en Tierra del Fuego abrió un nuevo capítulo con la creación de Terra Ignis y el proceso de transferencia de áreas petroleras que anteriormente operaba YPF. 

En ese contexto, el biólogo, periodista y ambientalista Sergio Fedorovsky, actual asesor de la empresa estatal fueguina, analizó el escenario ambiental que enfrenta la provincia y el desafío de remediar los pasivos que dejó décadas de explotación hidrocarburífera.

En diálogo con FM La Isla, Fedorovsky explicó que “la industria petrolera argentina arrastra históricamente una relación compleja con el ambiente y que muchas de las consecuencias de esa forma de explotación se observan hoy en los territorios”.

“La historia más o menos reciente de la industria petrolera en Argentina no ha sido precisamente amigable con el ambiente y lo estamos comprobando hoy en el territorio con una cantidad de pasivos ambientales verdaderamente importante en prácticamente todas las provincias petroleras”, señaló.

Según el especialista, esa situación es el resultado de prácticas productivas que durante años no estuvieron acompañadas por estándares ambientales rigurosos.

“Cuando hablamos de ‘antaño’ no estamos hablando de hace cien años, estamos hablando de prácticas relativamente recientes que hoy dejan consecuencias concretas en el suelo y en los ecosistemas”, remarcó.

 

El diagnóstico ambiental en Tierra del Fuego

 

Uno de los puntos centrales del proceso que lleva adelante la provincia fue la identificación de los pasivos ambientales asociados a las áreas que YPF cedió a Tierra del Fuego.

Para realizar ese diagnóstico, el gobierno provincial impulsó un trabajo técnico financiado a través del Consejo Federal de Inversiones que incluyó el análisis de información existente, estudios técnicos y relevamientos de campo.

“Se trabajó con la información que tenía YPF, con los datos de la provincia y con estudios en territorio para identificar cada pasivo ambiental y establecer el costo real de su remediación”, explicó Fedorovsky.

Ese relevamiento permitió establecer un “esquema de responsabilidades entre la provincia y la empresa estatal”.

“Del universo total de pasivos identificados, aproximadamente un 60 por ciento quedó en cabeza de la provincia para su remediación y cerca del 40 por ciento quedó bajo responsabilidad de YPF”, detalló.

Además, como parte del acuerdo, la petrolera nacional aceptó “realizar tareas de cierre de pozos y remediación en aquellas áreas que seguirán bajo su responsabilidad”.

 

La estrategia ambiental detrás de Terra Ignis

 

Para el especialista, la creación de Terra Ignis representa una “señal política clara respecto de la forma en que la provincia pretende gestionar su política energética”.

“La propia creación de la empresa ya es un síntoma de que existe una estrategia. Independientemente de quién explote los pozos, si es el Estado o un privado, hay un norte definido para la política petrolera y gasífera de Tierra del Fuego”, afirmó.

Ese norte, según explicó, incluye “de manera central la dimensión ambiental”.

“La política ambiental y la política petrolera deben ser indisolubles, no puede haber explotación hidrocarburífera sin estándares ambientales claros y sin herramientas para gestionar los residuos que genera la actividad”, sostuvo.

 

El desafío de remediar los pasivos

 

Una de las herramientas centrales del plan que impulsa la provincia es la construcción de un relleno de seguridad destinado a tratar y disponer de manera controlada los residuos petroleros.

Fedorovsky explicó que “actualmente Tierra del Fuego carece de este tipo de infraestructura, algo que sí existe en otras regiones productivas del país”.

“En zonas como Vaca Muerta existen rellenos de seguridad que permiten tratar adecuadamente los residuos petroleros, en Tierra del Fuego todavía no tenemos esa infraestructura y por eso es una prioridad desarrollarla”, indicó.

Para avanzar en ese objetivo, Terra Ignis lanzó un concurso del que participan cinco empresas interesadas en construir y operar este sistema.

“El proyecto incluye la construcción del relleno de seguridad, su operación y la remediación de los pasivos ambientales identificados”, explicó.

Además, el proceso contempla que “las empresas que participen del proyecto trabajen con mano de obra local”.

“Todas las empresas están instadas a realizar estos proyectos con recursos humanos de la provincia de Tierra del Fuego”, señaló.

 

Cómo se realiza una remediación ambiental

 

El tratamiento de pasivos ambientales petroleros no responde a un único método. Según explicó Fedorovsky, existen distintas técnicas que se aplican según el tipo de contaminación.

Entre ellas se “encuentran la biorremediación, que utiliza microorganismos para degradar contaminantes, el encapsulamiento de residuos o el traslado de materiales contaminados a rellenos de seguridad”.

“No hay un único método. Son varios sistemas complementarios que se aplican según el tipo de residuo y el nivel de impacto ambiental”, explicó.

En muchos casos, luego del tratamiento inicial, los “residuos deben ser trasladados a una disposición final controlada”.

“Por eso el relleno de seguridad es una condición imprescindible para completar el proceso”, agregó.

 

Un cambio en la lógica de explotación

 

Para el asesor ambiental, el objetivo de esta estrategia es modificar la lógica histórica de explotación petrolera que generó pasivos en distintas regiones del país.

“La decisión política del gobierno de la provincia fue muy clara: no sólo resolver los pasivos existentes, sino generar las condiciones para que en el futuro no vuelvan a producirse”, afirmó.

En ese sentido, explicó que “la construcción del relleno de seguridad permitirá que ninguna empresa tenga excusas para disponer incorrectamente de los residuos”.

“Nadie va a poder decir que no tiene dónde llevar los residuos. Esa excusa se termina cuando exista un sistema adecuado para tratarlos”, remarcó.

 

Los tiempos del plan ambiental

 

Según el cronograma previsto, el proceso de selección de la empresa encargada del proyecto se encuentra en marcha.

“Estimamos que en los próximos tres o cuatro meses el proceso administrativo estará resuelto y podrán iniciarse las obras”, explicó.

“Una vez comenzados los trabajos, el plazo estimado para completar el sistema de remediación es de entre 18 y 24 meses”.

En paralelo, la actividad petrolera podrá “continuar sin interrupciones”.

“Este proceso es completamente paralelo a la actividad productiva, no interfiere con la explotación de los pozos”, aclaró.

 

Incidentes, derrames y pasivos ambientales

 

Durante la entrevista también se abordó una cuestión que durante años circuló de manera informal en el ámbito periodístico como lo es la existencia de derrames o incidentes que en algunos casos no llegaron a ser denunciados públicamente.

Fedorovsky distinguió entre dos tipos de situaciones, por un lado, los incidentes propios de la actividad petrolera, como fugas o derrames accidentales y al respecto mantuvo que “los incidentes pueden ocurrir porque forman parte del riesgo de cualquier actividad industrial. Lo importante es que la autoridad ambiental intervenga rápidamente y los controle”, explicó.

Por otro lado, están los “pasivos ambientales permanentes, que se producen cuando los residuos o daños generados por la actividad no son tratados adecuadamente”.

“Un pasivo ambiental es el resultado de un daño que se acumula en el tiempo, cuando los residuos o los restos de la actividad petrolera quedan abandonados y generan impacto permanente en el suelo o el ambiente”, señaló.

 

Un nuevo modelo ambiental para la industria

 

Para el asesor de Terra Ignis, el desafío que enfrenta Tierra del Fuego es transformar la experiencia acumulada en otras regiones petroleras del país en una oportunidad para establecer estándares más exigentes desde el inicio.

“En Vaca Muerta hubo errores en los primeros años, pero en los últimos cinco se avanzó mucho en sistemas de tratamiento de residuos y en controles ambientales”, explicó.

Parte de ese aprendizaje, según indicó, está siendo tomado como referencia para el modelo que se busca implementar en la provincia.

Por último, indicó que “el objetivo es que la actividad petrolera pueda desarrollarse con estándares ambientales mucho más altos que los que existieron en el pasado”, concluyó.

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