El concejal Juan Pablo Deluca uca presentó una iniciativa para destinar fondos del FAMP a trabajadores desvinculados de la industria. Plantea un esquema de ingresos escalonados con capacitación obligatoria y apunta a resolver la emergencia sin perder de vista el desarrollo productivo.
Río Grande. -En medio del deterioro del empleo industrial en Tierra del Fuego, el concejal Juan Pablo De Luca detalló un proyecto que busca utilizar el Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva (FAMP) como herramienta de contención social y reconversión laboral.
Por Radio Provincia, explicó que “es un proyecto que el intendente Martín Pérez presentó ante el comité del fondo, que se relaciona con utilizar el FAMP ahora con la protección activa de los trabajadores, sobre todo los que han sido desvinculados”.
La iniciativa apunta a un sector específico: “Estamos hablando de trabajadores de estas mismas empresas industriales que aportaron al fondo y ahora están en una situación de grave crisis. Se propone que se les dé un ingreso mensual por el plazo máximo de un año, con la contraprestación de capacitaciones obligatorias”.
Un seguro de desempleo con foco en la reinserción
Deluca aclaró que “la idea es ir un poquito más allá, trabajar mucho lo que es la reinserción laboral, no solamente la capacitación”.
En ese sentido, remarcó el rol estratégico del propio FAMP: “El fondo tiene herramientas no solo para capacitar, sino también para financiar nuevos proyectos productivos y generar ámbitos de reinserción”.
El objetivo, según explicó, es “no es solamente un seguro de desempleo que termina y listo, sino que busca habilitar un nuevo empleo, incluso por fuera de la electrónica”.
Cómo funcionaría el esquema de ingresos
El proyecto prevé un sistema escalonado que incentive la reincorporación al mercado laboral.“La propuesta es un esquema de ingresos basado en el salario de la persona desvinculada: un 90% del salario neto en los primeros cuatro meses, luego un 85% y finalmente un 75%”, detalló.
Este diseño apunta a generar una transición progresiva y explicó que “esto incentiva activamente la reinserción laboral, ya sea en la misma industria o en otros proyectos productivos que el FAMP tiene en cartera”.
Además, las capacitaciones serían clave en ese proceso: “Estamos proponiendo capacitaciones acreditadas, el Municipio de Río Grande tiene más de 100, pero también el fondo en conjunto con el gobierno de la provincia, los municipios, la UOM, las Cámaras empresarias, pueden definir hacia dónde orientar la formación”.
Un fondo con recursos disponibles pero subutilizados
Uno de los puntos centrales del planteo es la disponibilidad de recursos en el FAMP. “Estamos hablando de un fondo que hoy tiene alrededor de 200 millones de dólares y que históricamente no se terminó ejecutando del todo”, afirmó.
En ese marco, cuestionó que “a partir de una disposición del Gobierno Nacional se llevó a cero el aporte de las empresas, es una muy mala noticia. A partir de este mes no están haciendo el aporte pero si tenemos claridad de los fondos existentes”.
Sin embargo, subrayó que los recursos existentes alcanzan para implementar la política: “En un escenario de 2.500 trabajadores, el programa demandaría menos del 15% del fondo actual. Lo estamos pensando para todos los trabajadores de Tierra del Fuego”.
“Es un momento propicio para que estos recursos bajen efectivamente a los fueguinos”, resaltó.
Voluntad política y rápida implementación
Deluca enfatizó que la puesta en marcha del programa no requiere largos procesos burocráticos.“Es voluntad política. La burocracia es muy poca, es una herramienta muy ágil”, aseguró.
El FAMP, explicó, se administra a través de un comité ejecutivo:“Con una mayoría simple se podría aprobar, no tiene que pasar por órganos legislativos”.
Incluso remarcó que “el artículo 6 permite financiar acciones de capacitación y formación de recursos humanos”.
El proyecto se apoya en un diagnóstico preocupante sobre la caída del empleo en el sector. “Históricamente se venía de 12 mil puestos de trabajo directos y hoy estamos en 7 mil.. Obviamente esto fue en los últimos tres años, entonces hay que hacer un trabajo también fino individualmente de cuántos trabajadores estarían en condiciones de poder entrar en este programa”, señaló.
Otro de los ejes abordados fue la escasa información pública sobre el uso del FAMP. “No hay desconocimiento, lo que hay es falta de transparencia en la utilización de este fondo. Los datos se obtienen por pedidos de informe en el Congreso, no hay un acceso claro a qué proyectos se financiaron”, detalló.
Sin embargo, evitó centrar la discusión únicamente en el pasado: “Más allá de ver quién recibió créditos, hoy lo importante es atender esta situación concreta”.
Una propuesta que busca salir del clima de estancamiento
Deluca planteó que “queremos discutir con una propuesta concreta en la mesa, porque si no caemos en la política de echarse culpas sin alternativas”, sostuvo.
“Es una política que no solo viene a paliar la crisis, sino que busca hacer un puente, una transición, para mirar hacia adelante”, cerró.

