Escobar advierte que el fin del acuerdo abre la puerta a despidos masivos

El titular de ASIMRA en Río Grande alertó que la caída del consumo, la apertura importadora y la falta de respuestas empresariales y políticas dejan a los trabajadores “al límite”. Sin renovación del entendimiento con las firmas, el escenario es de conflicto inminente.

Río Grande.- A horas de que venza el acuerdo firmado entre gremios y empresas electrónicas que, en los hechos, funcionó como un freno parcial a los despidos, el secretario general de ASIMRA en Río Grande, Javier Escobar, lanzó una advertencia sin eufemismos, la industria fueguina atraviesa una situación “crítica y preocupante”, con trabajadores al borde de perder sus puestos y sin garantías de continuidad laboral.

En diálogo con FM La Isla, el dirigente sindical describió un escenario que combina caída del consumo, presión empresaria para reducir costos y una marcada ausencia de respuestas concretas por parte del Estado. 

“Nosotros lo que estamos pidiendo es que se mantengan los puestos de trabajo, pero las empresas insisten en que no hay ventas y que tienen que achicar”, resumió.

El acuerdo vigente, que comprometía a las empresas a sostener dotaciones, vence este 31 de marzo, y según Escobar, “ni siquiera se cumplió en su totalidad”.

“Ya hubo cesantías, no renovación de contratos y distintas situaciones que fueron en contra de lo firmado. Llegamos a este punto con un incumplimiento previo”, remarcó.

 

Un sector al límite

 

La situación en las plantas electrónicas de Río Grande es, según el gremio, de “máxima tensión”. 

Escobar aseguró que “ya no quedan trabajadores bajo contratos a plazo fijo en muchos casos, lo que evidencia que el ajuste comenzó por los eslabones más débiles”.

“La realidad es que estamos al límite, esto es crítico”, insistió, al tiempo que cuestionó el argumento empresario sobre la caída del consumo sosteniendo que “hablan de números, pero no los muestran, siempre dicen que es todo caótico, pero siguen funcionando, necesitamos transparencia para poder negociar en serio”.

El dirigente también puso el foco en el cambio de escenario que generó la apertura de importaciones, especialmente en segmentos como celulares de gama media y baja, donde, según las empresas, la “producción local perdió competitividad”.

Sin embargo, desde el gremio advierten que “esa explicación no puede ser la única variable en juego”.

 

Ultimátum y conflicto en puerta

 

Con una reunión clave prevista para las próximas horas, Escobar dejó en claro que el gremio ya fijó un límite. 

“Si no hay una respuesta favorable que nos convenza a nosotros y a las bases, vamos a tomar las medidas que tengamos que tomar”, advirtió.

Las medidas de fuerza, lejos de descartarse, aparecen como una posibilidad concreta, dado que “no están descartadas, al contrario”, enfatizó.

El reclamo sindical apunta a dos ejes centrales como es la “estabilidad laboral y recomposición salarial, en un contexto inflacionario y de deterioro del poder adquisitivo, el panorama se vuelve aún más complejo para los trabajadores del sector”.

 

Críticas al Gobierno provincial

 

Uno de los puntos más duros de la entrevista fue la crítica directa al rol del Gobierno fueguino. Escobar fue categórico al señalar que la gestión provincial “no está a la altura de la crisis que atraviesa la industria”.

“Tener un Ministerio de Industria que no convoca a los sindicatos, que no escucha la preocupación de los trabajadores, es grave. Sentimos que el Gobierno está lejos de lo que está pasando”, disparó.

Incluso cuestionó la falta de información oficial sobre la situación del sector al sostener que “pedimos datos, números, pero tampoco llegan, así es muy difícil negociar”.

 

Un modelo en discusión

 

Más allá de la coyuntura inmediata, el dirigente sindical planteó un debate de fondo sobre el rumbo productivo de la provincia, la combinación de apertura comercial, caída del consumo y cambios en las reglas laborales configura, según su mirada, un escenario adverso para la industria local.

“Te achican el sueldo, te empujan a comprar importado barato que después no sirve, y en el medio destruyen la producción y el trabajo local”, graficó.

En ese sentido, advirtió que “el problema no es solo coyuntural sino estructural, hoy no se puede proyectar nada a largo plazo, se vive el día a día y así es imposible sostener una industria”.

 

Incertidumbre total

 

Con el vencimiento del acuerdo como punto de inflexión, el escenario que se abre es de incertidumbre total. Sin una renovación del entendimiento o nuevas garantías, el sector podría ingresar en una etapa de conflictividad creciente, con despidos, suspensiones y una presión cada vez mayor sobre los trabajadores.

“El 31 de marzo marca un antes y un después”, sintetizó Escobar.

Mientras tanto, en las fábricas fueguinas, la sensación es compartida: la “paz social” que supo contener el conflicto está a punto de romperse, y lo que viene podría ser mucho más difícil de administrar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.