La industria fueguina entra en zona de riesgo

Sin acuerdo, sin negociación y sin horizonte, la Subsecretaría de Industria Alejandra Man reconoció un escenario “bastante complicado” mientras caen el consumo, la producción y se multiplican los conflictos empresariales.

Río Grande.- El 1 de abril no marcó solo el cierre de un acuerdo sino que expuso, sin eufemismos, la falta de rumbo. La llamada “paz social” entre gremios e industrias en Tierra del Fuego terminó sin renovación, sin discusión y, lo más preocupante, sin que exista siquiera la intención de reabrir el diálogo. Así lo dejó en claro la subsecretaria de Industria, Alejandra Man, en una entrevista con FM La Isla, que, más que certezas, dejó al descubierto un vacío.

“Se mantuvo lo que estaba y no se volvió a tomar el tema”, reconoció la funcionaria, admitiendo que “no hubo reuniones entre las cámaras empresariales ni señales de continuidad”. 

Cabe remarcar que, durante meses, ese entendimiento operó como un frágil dique de contención en medio de un contexto económico adverso. Hoy, sin ese marco, la provincia queda expuesta a una dinámica más cruda, donde cada empresa y cada conflicto avanzan sin coordinación ni estrategia común.

Lejos de ofrecer un panorama alentador, Man describió lo que definió como un “cóctel complejo con caída del consumo, falta de reactivación económica y una producción que no logra repuntar”.

“No hay nada nuevo, tampoco la posibilidad de generar un nuevo acuerdo”, insistió. La frase, repetida con distintas formas, termina siendo el diagnóstico central de la gestión “inmovilidad”.

 

Mientras tanto, los conflictos se acumulan, el caso de Aires del Sur 

 

Según la propia funcionaria, la empresa habría desistido de “continuar con la fabricación de 40.000 equipos de aire acondicionado y se encuentra a la espera de una definición judicial sobre su quiebra, todo indica que la empresa no tiene intención de dar continuidad”, señaló.

El impacto social de esa situación es evidente, pero también lo es la falta de respuestas concretas y al respecto mantuvo que “no tenemos buenas noticias, no hubo nada concreto”, admitió Man, en una frase que resume el estado actual del entramado industrial fueguino.

El Gobierno provincial, por su parte, parece moverse más en la lógica de la expectativa que en la de la acción y en este sentido dijo que “estamos todos esperando a ver cómo sigue esto”, dijo la subsecretaria. 

Incluso cuando menciona posibles alternativas, como el interés de alguna empresa en retomar la fabricación, la funcionaria se apura en aclarar que “todavía sin definición” y “sin nada definitivo”. Es decir, más intención que realidad.

El cuadro que se dibuja es el de una provincia que enfrenta una tormenta económica sin herramientas visibles para amortiguar el impacto. Sin acuerdo de “paz social”, sin negociaciones en marcha y con empresas en retirada, la política industrial parece haber quedado en pausa.   

Y en ese silencio, lo que crece no es la expectativa, sino la incertidumbre.

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