La investigadora del CADIC-CONICET, Natalia Dellabianca, reveló que desde hace años realizan un seguimiento científico mediante fotoidentificación que permitió comprobar que numerosos ejemplares vuelven una y otra vez al Canal Beagle atraídos por la abundancia de alimento. Alertó que aún no existe una regulación específica para el avistaje, insistió en la necesidad de preservar el ecosistema frente a amenazas como la salmonicultura y sostuvo que el turismo vinculado a las ballenas tiene un enorme potencial, siempre que se desarrolle bajo criterios de sostenibilidad y respeto por el comportamiento natural de los cetáceos. Rìo Grande.- Las ballenas ya no son visitantes ocasionales del Canal Beagle. Su presencia se ha convertido en un fenómeno cada vez más frecuente y, gracias al trabajo
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