Los libertarios lograron sumar 84 votos gracias a un sector de la UCR y a los tucumanos que responden al gobernador Osvaldo Jaldo. La ley aumentaba los salarios por inflación de forma retroactiva a enero y la Casa Rosada la rechazó porque ponía en peligro el equilibrio fiscal. Cómo jugaron los gobernadores.
Buenos Aires.- El presidente Javier Milei consiguió una nueva victoria en el Congreso al blindar su veto a la ley de financiamiento universitario. El Gobierno había rechazado la norma que actualizaba los salarios docentes y no docentes por inflación –retroactivo a enero y hasta diciembre- por considerar que ponía en riesgo el equilibrio fiscal, piedra fundamental del plan económico.
Tras varias semanas de tensiones con sus aliados y negociaciones frenéticas con gremios y gobernadores, los libertarios sumaron 84 votos en defensa del veto, mientras que la oposición apenas pudo sumar 160 para insistir con el proyecto original. Dado que la Cámara de Diputados necesita dos tercios de los presentes para rechazar un veto presidencial, las ausencias y las abstenciones jugaron un papel clave.
La intervención de Mauricio Macri fue determinante para terminar de ordenar la bancada del PRO, que estaba atravesada por fuertes tensiones internas. Algunos consideraban que la crisis con los gremios docentes había escalado por falta de negociación y además entendían que el costo de 0,14 del PBI no ponía realmente el riesgo el equilibrio fiscal. Finalmente, a pesar de aclarar repetidas veces, en la previa y durante la propia sesión, que defendían la educación pública, el bloque que conduce Cristian Ritondo apoyó mayoritariamente al Gobierno con 35 votos. Solo votaron con la oposición los larretistas Álvaro González y Héctor Baldassi, en tanto Héctor Stefani estuvo ausente por problemas de salud.
La actitud del PRO en general, y del macrismo más duro en particular, cambió después de la reunión que el líder del partido tuvo con el principal asesor de Milei. Si bien luego de que se conociera ese cónclave no trascendió ningún detalle, la sesión de este miércoles dejó demostrado que hubo un acuerdo entre ambos.
“Este bloque es responsable y coherente con lo que dijimos en la campaña, con lo que pensamos y con los valores que tenemos. No negociamos el cambio”, dijo Ritondo. Y agregó: “Dejaron una bomba que había que desactivar, y para eso había que ajustar el gasto, reducir el déficit, corregir los precios relativos, normalizar los tipos de cambio y es lo que este gobierno está haciendo. No les importa la educación, es mentira, les importa golpear un gobierno que tiene debilidad parlamentaria, es intentar que a este gobierno les vaya mal”.
Por su parte, los libertarios mantuvieron los 39 votos de su bloque pero la diputada rebelde Lourdes Arrieta, que recientemente armó su propio monobloque a raíz de una pelea con Martín Menem tras la visita a represores al penal de Ezeiza, votó a favor del financiamiento universitario. Oscar Zago, jefe de la bancada aliada del MID, estuvo ausente por un viaje que desde su entorno aclararon que estaba planificado desde hace meses.
El radicalismo, impulsor original del proyecto de financiamiento universitario, volvió a atravesar las misma turbulencias internas que ya dejaron al bloque al bloque al borde de la ruptura cuando se trató el veto a la nueva fórmula jubilatoria. Esta vez, de los cinco radicales “libertarios” que apoyaron el veto a las jubilaciones, cuatro se mantuvieron firmes junto a Milei (Luis Picat, José Tournier, Martín Arjol y Mariano Campero); mientras que Pablo Cervi esta vez decidió abstenerse.
Cuando un diputado se abstiene en parte colabora con el oficialismo ya que al estar presente durante la sesión aumenta el número necesario para alcanzar la mayoría especial de dos tercios.
En cambio, el chubutense Jorge Ávila, del bloque Encuentro Federal, tras la intervención del gobernador Ignacio Torres, se ausentó. Cerca del gobernador aclararon que el diputado terminó internado con un problema de salud, algo que negaron sus compañeros de bloque. El resto del bloque de Miguel Ángel Pichetto apoyó el reclamo universitario, salvo Ricardo López Murphy, que también está de viaje y se perdió la sesión.
“Siempre a favor de la universidad pública, de calidad y federal, pero también de las auditorías que transparenten los gastos. Por eso voté hoy en contra del veto, y en su momento a favor del artículo 7 de esta Ley que permitía las auditorías, a diferencia de lo que votaron La Libertad Avanza y el kirchnerismo”, expresó Florencio Randazzo.
La balanza se terminó de inclinar a favor de la Casa Rosada gracias a los gobernadores, que nuevamente jugaron fuerte. Por ejemplo, el tucumano Osvaldo Jaldo instruyó a los tres miembros del bloque Independencia a apoyar el veto y el misionero Carlos Rovira, jefe político del Frente Renovador de la Concordia, hizo lo propio con cuatro diputados misioneros de Innovación Federal que se abstuvieron (en agosto habían votado a favor de la Universidad). El mandatario sanjuanino Marcelo Orrego, en cambio, aportó dos diputados en contra del Gobierno. “San Juan es la tierra de Sarmiento y la educación pública, el gobernador no iba a regalarle ese flanco al peronismo de Uñac y Gioja para que lo ataquen”, explicó un operador. Fue la primera votación que toman distancia del oficialismo.
El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, jugó de forma ambigua. Uno de sus diputados, Sergio Acevedo, votó a favor del veto, mientras que su compañero de bancada José Luis Garrido defendió el veto. Una maniobra dificil de analizar.
Para ampliar los consensos y asegurar el apoyo del PRO, el Gobierno no dejó de negociar con los gremios docentes y ayer anunció un aumento de la Garantía Salarial Docente, que es el sueldo mínimo que los profesionales cobran de bolsillo por cargo y luego de descontar los aportes obligatorios. El incremento será retroactivo e implicará que desde el 1 de julio pasado el salario en cuestión tenga un piso de $420.000, lo cual se suma a la suba del 6,8% para personal docente y no docente de las Universidades Nacionales para octubre, que sigue por debajo del reclamo sindical.
Unión por la Patria se posicionó casi con unanimidad en contra del veto. Sin embargo, una ausencia encendió las alertas en el bloque que conduce Germán Martínez: la catamarqueña Fernanda Ávila se ausentó de la votación -aunque estaba en su despacho- a raíz de una negociación entre la Casa Rosada y el gobernador Raúl Jalil. Tanto la Coalición Cívica como el Frente de Izquierda pudieron salir de la sesión sin fisuras y aportaron todos sus votos para rechazar el veto.
“Es innegable la necesidad de recomponer las remuneraciones docentes, pero no hay crédito disponible para solventar un aumento significativamente por encima de las actualizaciones que ha recibido el resto de los empleados de la administración pública. La indexación de salarios, además de ser una práctica inercial, es inviable. ¿Por que indexar salarios a docentes y no a los demás agentes públicos?”, planteó la diputada libertaria Mercedes Llano.
“La educación pública no está en peligro, no tengan miedo. Es ridículo pensar que el gobierno que declaró la educación como servicio esencial está detrás de un intento de terminar con la educación pública. Estamos en contra de los curros”, sintetizó José Luis Espert, quien tuvo a su cargo el discurso de cierre por los libertarios.
Sobre el final de la sesión, la oposición logró aprobar un emplazamiento a las comisiones de Legislación General, Asuntos Constitucionales y Peticiones, Poderes y Reglamento
Emplazamiento a las comisiones de Legislación Gral, Asuntos Constitucionales y Poderes, Peticiones y Reglamentos para tratar los proyectos de reforma de la ley la 26.122 sobre Decretos de Necesidad y Urgencia. Habrá dos reuniones informativas el 16 y el 23 de octubre, para dictaminar el 30 del mismo mes.
Veto a la ley de financiamiento universitario
Los distintos sectores políticos salieron a plantar posición sobre una votación clave. La Libertad Avanza celebró la votación, pero sin hablar de «héroes». La oposición acusó de «complicidad».
Tras la votación en Diputados de este miércoles donde el Gobierno logró blindar el veto a la ley de financiamiento educativo, los distintos sectores políticos salieron a plantar su posición. El oficialismo celebró haber «defendido el equilibrio fiscal» y negó que la universidad pública esté en peligro. La oposición acusó de «dar la espalda al pueblo» y «complicidad» a quiénes votaron a favor del veto.
«Hoy es un día histórico», celebró el ministro de Economía, Luis Caputo. Para él, blindar el veto a la ley de financiamiento universitario significó «terminar con el ostracismo de la vieja política, y se reforzó el rumbo de la transparencia y el orden económico que nos va a sacar de la decadencia populista».
Sandra Pettovello, la ministra de Capital Humano a cargo del área de Educación, ponderó «el equilibrio fiscal como una política central» por sobre la ley de financiamiento universitario. Sin embargo, aseguró estar «comprometidos con una educación pública de calidad», pero hizo hincapié en «auditar las universidades y asegurar un uso responsable de los recursos públicos».
Minutos antes de Caputo, el vocero presidencial, Manuel Adorni optó por un mensaje más moderado y sobrio: «El equilibrio fiscal es política de Estado y es absolutamente innegociable. Fin», publicó en X. Por su parte, con el estilo rimbombante que lo caracteriza, el diputado de La Libertad Avanza (LLA), José Luis Espert, eligió ir por la denuncia de «curros» y negar acusaciones de la oposición: «La universidad pública NO está en peligro, lo que está en peligro son los curros y los negocios que la vieja política hace en las universidades».
Desde el PRO, el aliado más incondicional que tiene el oficialismo, intentaron hacer un equilibrio entre celebrar «garantizar el déficit cero» y sostener que, al mismo tiempo, defienden la universidad pública. La diputada de ese espacio, Silvia Lospennato, justificó el ajuste a la educación superior. «No hay plata porque la dilapidaron LOS MISMOS que la semana pasada marchaban en defensa de la universidad pública», acusó en referencia a Unión por la Patria.
Aunque, algunos sectores del PRO lamentaron el resultado de la votación de hoy. El exprecandidato presidencial Horacio Rodríguez Larreta se había expresado en contra del veto y la senadora nacional cercana a él, Guadalupe Tagliaferri, lamentó «la decisión de Diputados de ratificar el veto del Gobierno». Para ella «sin universidad pública no hay capital humano para desarrollarnos ni oportunidades para romper círculos de pobreza y crecer».
La oposición le advirtió al Gobierno: «creen que ganan, pero PIERDEN»
El senador radical, Martín Lousteau, acusó de «complicidad» para quiénes desde la oposición blindaron el veto y de «darle la espalda» a la sociedad. «No alcanza con llenarse la boca hablando de educación durante la campaña electoral. La gente nos pone en las bancas para defender con nuestros votos sus ideas», afirmó.
Uno de los defensores de la ley vetada por el presidente Javier Milei y presidente del bloque Encuentro Federal, Miguel Ángel Pichetto, le advirtió al Gobierno sobre lo que sucedió hoy: «Creen que ganan, pero PIERDEN. Podrían haber construido un espacio de mayoría y optaron por consolidar el partido del bloqueo y la minoría».
Unión por la Patria (UP) fue el bloque más votos aportó para intentar rechazar el veto presidencial. Fue uno de los más impulsores del proyecto y, como era de esperar, salieron a condenar la actitud de buena parte de la oposición que aportó los votos necesarios para blindar el rechazo de Javier Milei.
«Para los espías de Caputo SÍ hay plata. Para las universidades y la educación pública NO. Esa es la verdadera disputa. Estamos debatiendo el futuro de la Argentina», planteó el presidente del bloque de Diputados de UP, Germán Martínez.
Por su parte, la diputada de (UP), Cecilia Moreau sostuvo que «hoy (quiénes votaron a favor del veto) le dieron la espalda a miles de pibes y pibas que están reclamando poder estudiar».
Diputados: el Gobierno consiguió apoyos de las provincias y ratificó el veto al financiamiento universitario
Con 159 a favor, 85 en contra y 5 abstenciones, el oficialismo pudo ratificar el veto de Javier Milei en una sesión clave para el Gobierno previo al tratamiento del Presupuesto 2025.
La sesión se extendió durante cuatro horas pero la oposición no logró los dos tercios de legisladores (requería 166 y alcanzó 159) presentes para bloquear la iniciativa del presidente Javier Milei, que se garantizó el blindaje de su medida con unos 85 apoyos.
Hubo cinco abstenciones (cuatro misiones de Innovación Federal y el radical Pablo Cervi) y ocho diputados ausentes, por viaje o licencia: Oscar Zago (MID), Héctor Stefani (PRO), María Fernanda Ávila (Unión por la Patria), Jorge Ávila, Alejandra Torres, Ricardo López Murphy (todos de Encuentro Federal), Yolanda Vega (Innovación Federal) y Fernando Carabaja

