La representante de los pasivos de la Caja Previsional lanzó un fuerte descargo por la crisis en la obra social provincial, apuntando contra autoridades, legisladores y gremios. Denunció falta de gestión, ausencia de respuestas y una situación límite para los afiliados, especialmente los adultos mayores con enfermedades graves.
Río Grande. -En diálogo con Radio Provincia, representante de los pasivos de la Caja, Patricia Blanco, cuestionó con dureza el funcionamiento de la obra social y la falta de interlocución institucional. Señaló que quienes deberían representar a los afiliados no cumplen su rol: “¿Dónde están los representantes de los activos, de los pasivos, la presidenta? Tienen un grupo reducido en un WhatsApp y según a quién, atienden. Es una vergüenza”. También cuestionó al Ejecutivo provincial por priorizar el monitoreo de redes antes que la atención de los problemas reales: “El gobierno que está pendiente de vigilar las redes sociales, que dice este, quien dice el otro, quien habla, quien no habla”.
En su planteo señaló el deterioro profundo del sistema sanitario: “La gente la está pasando mal. No tienen una obra social. Fundieron la obra social”. Y remarcó que los casos críticos se multiplican sin que exista una respuesta institucional: “Hay un montón de gente con problemas de salud gravísimo en Córdoba, en Buenos Aires, acá, en todos lados, y nadie los atiende”.
La situación afecta de lleno a los jubilados: “Los viejos tienen una angustia tremenda”, advirtió.
Críticas a la Legislatura y a la dirigencia política
Blanco fue especialmente contundente con el rol del Parlamento provincial: “La legislatura que hizo todo un circo. ¿En qué se ocupan? Tendrían que renunciar a irse todos a la miércoles, porque nadie resuelve, nadie gestiona”.
También apuntó contra la falta de reacción ante deudas que se conocen desde hace años: “Ahora salen a decir que hace cinco años que hay deuda y no se paga. ¿Por qué no lo dijeron antes? ¿Por qué no fueron y presentaron una denuncia? Dan vergüenza”.
Su malestar abarcó a todo el arco político: “Ellos viven pendiente y cuando digo la clase política digo todos, porque todos son parte de esto. Ocúpense de la obra social. Resuélvan el problema”.
Remarcó que mientras la dirigencia debate coyunturas internas, los afiliados atraviesan situaciones extremas: “Gente con cáncer, que te llama llorando, que no sabe qué hacer, y nadie te da una respuesta. Nadie”.
La atención médica en riesgo y un escenario límite para los afiliados
La representante alertó sobre la falta de acceso a tratamientos urgentes: “Yo no le puedo decir a una persona que tiene un cáncer terminal que tiene que esperar hasta que el gobierno o la legislatura decida si le van a hacer el tratamiento o no”.
Se refirió además al endeudamiento con prestadores como la Clínica San Jorge: “Lo ha alertado en estas horas el propio Sánchez. Nosotros somos todos cautivos de esta obra social. No tenemos la posibilidad de elegir otra”.
Para Blanco, no hay margen de espera: “Esto es un combo y la gente está cansada y acá hablamos de salud, no hablamos de otra cosa”.
El pedido al gobernador y el cuestionamiento a la dirigencia gremial
Blanco demandó decisiones políticas urgentes: “El gobernador que haga lo que tenga que hacer. Hágalo, Gustavo, hágalo. Resuélvale el problema a la gente”.
Cuestionó también a los sindicatos por no priorizar la emergencia sanitaria: “¿Qué hacemos con la gente que se nos está muriendo?¿Seguimos sentándonos en la mesa a pedir un 2% de aumento?”.
En su mirada, la clase dirigente se encuentra desconectada de la urgencia social: “Es vergonzoso que nadie escuche, que la clase política siga en su mundo peleando por sus espacios de poder, la gente no le interesa un carajo. ¿Sabén cuándo le interesa la gente? Cuando necesitan el voto”.
Un llamado a intervenir antes del colapso final
La dirigente de los pasivos reclamó una intervención inmediata: “Alguien debería intervenir. Alguien debería decir, bueno, listo, acá se paró la pelota y a partir de acá se hace esto y punto”.
Advirtió que el nuevo gobierno recibirá un sistema al borde de la ruptura: “Los que van a asumir dentro de un mes no van a poder resolver nada porque le van a dejar todo prendido fuego”.
Concluyó su descargo con una crítica frontal al funcionamiento general del sistema: “Son inútiles. No saben gestionar, no saben resolver ¿Para qué carajos tienen los cargos que tienen si no pueden resolver nada?”

