Preocupación en el comercio fueguino

La Cámara de Comercio de Ushuaia advirtió que la intervención nacional no frenó la operatoria, pero sí generó un escenario de dudas que complica la planificación comercial y turística. En este marco, el presidente de la institución Daniel González reclamó “mayor previsibilidad y comunicación para evitar impactos negativos en la actividad económica local y dar mayor previsibilidad a los sectores que dependen de la actividad portuaria”. También, alertó que “el impacto más fuerte no es operativo sino económico y a futuro, por la incertidumbre que genera entre empresas y operadores”.

Ushuaia.-  El presidente de la Cámara de Comercio de Ushuaia Daniel González advirtió que, aunque el puerto sigue operativo, la intervención nacional genera “incertidumbre, afecta la planificación y debilita la confianza de los operadores comerciales y turísticos”. La falta de comunicación oficial y de un plan claro enciende alertas en un sector clave para la economía local.

La intervención del puerto de Ushuaia dispuesta por el Gobierno nacional aún no se traduce en una paralización operativa ni en retrasos concretos en la llegada de mercaderías o cruceros turísticos. 

Sin embargo, para el licenciado Juan Daniel González, presidente de la Cámara de Comercio de la ciudad, el impacto más profundo no es “inmediato ni visible, sino estructural y de mediano plazo: la pérdida de previsibilidad, la incertidumbre sobre las reglas de funcionamiento y la ausencia de canales de comunicación claros con la nueva autoridad portuaria”.

En dialogo con FM del Pueblo, González fue categórico al señalar que “el puerto sigue operativo”, pero advirtió que la intervención “no es una situación que nos ayude ni que sume, especialmente frente a clientes y operadores del exterior que requieren certezas para planificar cargas, recaladas y actividades futuras”.

 

Un puerto que funciona, pero sin horizonte claro

 

Desde la óptica del sector comercial, la principal preocupación no “está puesta en el presente inmediato, sino en qué va a suceder hacia adelante”. 

“La intervención genera mucha incertidumbre hacia dónde vamos o qué va a pasar”, sostuvo González, al remarcar que “esa falta de definición no es positiva ni para el comercio ni para el turismo, dos actividades estrechamente ligadas a la operatoria portuaria”.

El dirigente explicó que “hasta el momento, no se registraron afectaciones concretas en la agenda de recaladas de cruceros ni en el movimiento de cargas, pero advirtió que la incertidumbre impacta directamente en la imagen y en la confianza que Ushuaia proyecta como puerto ante empresas internacionales”.

 

El peso real del puerto en la logística comercial

 

González aportó un dato clave para comprender el alcance real de la intervención al señalar que “la mayor parte de la mercadería que abastece al comercio fueguino ingresa por vía terrestre, y no marítima”.

El puerto, explicó, está “subutilizado en términos de logística comercial y concentra su actividad principalmente en el sector turístico”.

“De veintisiete amarres que puede tener un buque portacontenedores, ni siquiera uno se llena con la demanda anual del comercio”, detalló. 

Esta realidad, lejos de minimizar la importancia del puerto, abre, según el presidente de la Cámara, un “debate de fondo sobre su potencial estratégico no aprovechado”.

 

Una oportunidad perdida en un contexto de crisis

 

Para González, la discusión de fondo debería girar en “torno a cómo fortalecer el uso comercial del puerto, especialmente en un contexto económico adverso”.

El dirigente subrayó que “la logística marítima es, en términos generales, más económica que el transporte terrestre, y que un mayor aprovechamiento del puerto podría tener un impacto directo en la formación de precios”.

“Mejorar los costos logísticos permitiría manejar otras listas de precios”, señaló, y vinculó “esta posibilidad con uno de los reclamos más recurrentes de la sociedad fueguina: el alto costo de vida”.

En ese sentido, sostuvo que “una mayor utilización del puerto no solo beneficiaría al comercio, sino también al consumidor final”.

 

Intervención sin diálogo y sin plan conocido

 

Uno de los puntos más críticos señalados por González fue la falta de comunicación con la nueva conducción del puerto. 

A diferencia de la gestión local anterior, con la que “existía un canal de diálogo directo, la Cámara de Comercio aún no tuvo contacto con el interventor nacional”.

“No sabemos cuáles son los planes, cómo se va a trabajar ni cómo se van a resolver cuestiones estructurales que el puerto tiene”, advirtió.

Para el sector, esta “ausencia de información profundiza la incertidumbre y dificulta la planificación a mediano plazo”.

“El reclamo no es político”, aclaró González, sino “operativo y económico, conocer las reglas de juego, garantizar la continuidad del servicio y generar confianza en los usuarios del puerto, tanto del comercio como del turismo”.

 

Entre el deterioro estructural y la necesidad de inversión

 

González reconoció que “el puerto arrastra problemas estructurales que requieren atención e inversión, pero remarcó que cualquier proceso de mejora debe ser comunicado y consensuado con los sectores que lo utilizan”.

Además, agregó que “somos usuarios del puerto y necesitamos saber qué se va a hacer”, insistió

La preocupación central, según explicó, es que “la intervención quede reducida a una decisión administrativa sin una estrategia de fondo que contemple el desarrollo logístico, la competitividad comercial y el impacto en los precios”.

 

Un llamado a la previsibilidad

 

En síntesis, el análisis del presidente de la Cámara de Comercio de Ushuaia deja en claro que el mayor daño de la intervención del puerto no está en la operatoria actual, sino en el clima de incertidumbre que genera. En una economía frágil, con costos elevados y consumo retraído, la falta de previsibilidad se convierte en un factor de riesgo.

“El reclamo principal tiene que ver con la comunicación y la confianza”, concluyó González. Una definición que resume la posición del sector comercial: sin reglas claras ni diálogo, incluso un puerto que funciona puede convertirse en un problema para el desarrollo económico de la ciudad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.