La presidente de la Asociación Rural de Tierra del Fuego, Lucila Apolinaire, advirtió sobre el agravamiento de los ataques de perros asilvestrados en zonas productivas, tras la reciente matanza de ovinos y llamas en establecimientos rurales. La dirigente sostuvo que la problemática lleva décadas sin solución estructural y responsabilizó a las autoridades por la falta de financiamiento y cumplimiento de las normativas vigentes. De acuerdo con datos científicos, existen aproximadamente 14.000 perros sueltos en Ushuaia, 12.000 en Río Grande y cerca de 3.000 en Tolhuin.
Río Grande. -En diálogo con Radio Provincia, la presidente de la Asociación Rural de Tierra del Fuego, Lucila Apolinaire remarcó que los ataques no son un fenómeno nuevo, sino una crisis persistente que afecta al sector agropecuario desde hace décadas. “Esto nosotros lo venimos padeciendo en la zona productiva hace muchos años ya, este flagelo existe hace más de 45 años”, afirmó. En ese sentido, señaló que la principal falencia es la falta de voluntad política para abordar el problema de manera efectiva.
“La verdad es que lo que falta en este momento, a mi humilde entender, es una decisión política y una muestra de voluntad política de solucionar esto”, sostuvo. Además, recordó que la actividad agropecuaria permanece en emergencia desde 2012 por esta causa, sin que se haya logrado revertir la situación “estamos en el año 2026 y seguimos con una situación muy grave”.
Pérdidas económicas y productivas irreversibles
La titular de la Rural estimó que el reciente ataque que provocó la muerte de 120 ovejas representa una pérdida inmediata de alrededor de 12.000 dólares, aunque aclaró que el impacto es mucho más profundo que el valor monetario.
“Tener un corderito que después se pueda vender para comer al asador o para abastecer la demanda de turismo tarda tres años”, explicó. En el caso de la escuela agrotécnica afectada, subrayó que “son tres años completos de esfuerzo, de profesores, de instructores y de alumnos que se pierden de una noche a la mañana”.
Asimismo, enfatizó que los ataques no solo afectan a los ovinos, sino también a otras especies productivas y fauna silvestre: “Ya tenemos registro de caballos muertos y bovinos muertos por perros, y en el campo encontrás chulengos todos mordidos”.
Perros asilvestrados, una especie invasora fuera de control
Apolinaire explicó que los animales que protagonizan estos ataques no son mascotas abandonadas, sino poblaciones asilvestradas con comportamiento propio de fauna silvestre. “Estos perros ya no son mascotas, no son nuestros perros urbanos que tenemos en nuestra casa, sino que son una especie exótica e invasora”, afirmó.
Según detalló, actúan en jaurías y presentan conductas depredatorias instintivas: “Se manejan con estas conductas en estado de silvestría y muchas veces matan, los animales mueren porque los corren tanto que revientan, como decimos en el campo, o se caen en cursos de agua y mueren ahogados”.
En ese marco, Apolinaire recordó que la normativa provincial vigente desde 2008 autoriza la caza de perros asilvestrados en zonas rurales como medida de control poblacional. “Nosotros tenemos una resolución del año 2008 que permite la caza de estos animales cuando están en las áreas rurales, no así en las áreas periurbanas o urbanas”, explicó.
Sin embargo, señaló que esta herramienta resulta insuficiente frente a la magnitud del problema y a las limitaciones operativas del Estado, especialmente en las ciudades, donde rige una ley provincial que prohíbe la eutanasia y obliga a resguardar a los animales capturados, lo que genera una sobrepoblación que luego se traslada al ámbito rural.
Además, alertó que el problema tiene origen en la falta de control sobre la población canina urbana. De acuerdo con datos científicos, existen aproximadamente 14.000 perros sueltos en Ushuaia, 12.000 en Río Grande y cerca de 3.000 en Tolhuin. “Castrar 900 o 2.000 perros frente a esa cifra es casi insignificante”, señaló.
Críticas a la falta de gestión y responsabilidades políticas
La dirigente fue especialmente crítica con las autoridades municipales y provinciales, a quienes acusó de incumplir las normativas vigentes sobre control animal. “En verdad es incumplimiento de los deberes del funcionario público, de los intendentes y de las personas que están a cargo de estas áreas, porque no están cumpliendo con las normativas”, afirmó.
También cuestionó la falta de respaldo institucional tras los recientes ataques: “Yo lo que esperaba es que mínimo el intendente y el gobernador llamasen a la misión a solidarizarse y acto seguido llamasen a la Rural para ver qué podemos hacer”.
Si bien valoró el contacto del nuevo ministro de Producción y Ambiente, Francisco Devita, insistió en que el problema requiere decisiones concretas y financiamiento. “Necesitamos que designe fondos para estas cosas, porque los técnicos llegan a un punto que después no tienen financiamiento para llevar adelante todas las soluciones que la ciencia va delineando”, sostuvo.
Riesgos ambientales y advertencia sobre la salud pública
Apolinaire alertó que la proliferación de perros asilvestrados no solo afecta la producción, sino que representa un riesgo creciente para el ambiente y la población. “Esto ya no es solo la producción agropecuaria, tiene que ver con el medio ambiente y con la salud pública”, afirmó. En esa línea, advirtió que los ataques podrían escalar hacia personas “en algún momento algún turista o visitante va a sufrir un ataque mortal, lamentablemente”.
Como ejemplo, mencionó un reciente caso en Punta Arenas donde un niño de seis años fue atacado por una jauría. “Imaginate un niño que te agarre una jauría en la cabeza o en la arteria femoral, es una historia que va a terminar muy triste”, advirtió.
Pedido urgente de intervención estatal
Finalmente, la presidenta de la Asociación Rural confirmó que solicitó una reunión urgente con el nuevo ministro para exigir medidas concretas. “Solicitamos una reunión con gente del más alto nivel político y decisión política para que designe fondos para estas cosas”, señaló.
“No es un tema fácil ni amable, pero es un tema que debemos atender”, cerró.

