Con su voto afirmativo al nuevo Régimen Penal Juvenil, el diputado nacional Santiago Pauli respaldó una de las reformas más sensibles del año y aseguró que la media sanción marca un quiebre con la “Argentina inmoral” que, según sostuvo, dejó a “las víctimas sin respuesta y a los delincuentes con privilegios”.
Río Grande.- La aprobación en la Cámara de Diputados del nuevo Régimen Penal Juvenil no fue un trámite legislativo más, fue, para el oficialismo y sus aliados, un gesto político de alto voltaje simbólico, colocar, como repiten sus impulsores, “a la gente de bien en primer lugar” y terminar con lo que consideran una estructura normativa anacrónica que alimentaba la sensación de impunidad.
En ese marco, el diputado fueguino Santiago Pauli defendió con énfasis su voto positivo y lo definió como la respuesta a una “enorme deuda” del Estado con las víctimas.
“Había una sensación de impunidad en aquel que perdió un familiar, que sufrió un atentado contra su vida o su integridad, y que veía que el que lo perpetró caminaba libre”, sostuvo. Para Pauli, la reforma “no es solo técnica ni jurídica, es moral y cultural”.
Un cambio de clima político
El legislador fue claro al remarcar que “el año pasado no estaban dadas las condiciones políticas para avanzar”, dijo, al tiempo que agregó que “se intentó el año pasado, el Congreso era otro; ahora está el clima para poder discutir esto”, señaló.
Esa frase condensa el trasfondo político del debate, la recomposición de mayorías parlamentarias que permitió al oficialismo impulsar una agenda más alineada con la doctrina de “orden y responsabilidad penal”.
El nuevo escenario legislativo habilitó un tratamiento que antes chocaba contra resistencias opositoras, especialmente de sectores que advertían sobre los riesgos de bajar la edad de imputabilidad o endurecer penas sin una reforma integral del sistema socioeducativo.
Pauli, en cambio, leyó el momento como una oportunidad histórica al señalar que hay que “empezar a que el culpable cumpla una condena es un cambio enorme en Argentina”.

