“Sin Nación y con fondos propios”

La secretaria de Obras y Servicios Públicos del Municipio aseguró que gran parte de las obras que avanzan en la ciudad se financian exclusivamente con recursos municipales. En un contexto de paralización de fondos nacionales, defendió la estrategia del Ejecutivo local, habló de reorganización de prioridades y apuntó a sostener frentes de trabajo “sin frenar proyectos clave”.

Río Grande.- En un contexto nacional marcado por el freno de la obra pública y la retracción de los fondos provenientes del Estado nacional, el Municipio de Río Grande intenta sostener su propio esquema de inversiones en infraestructura.

En ese escenario, la secretaria de Obras y Servicios Públicos, Silvina Mónaco, defendió el ritmo de ejecución de distintos proyectos en la ciudad y remarcó que gran parte de los trabajos se están llevando adelante con financiamiento propio del municipio.

Durante una entrevista con Radio Provincia, la funcionaria expuso el complejo escenario que atraviesa la gestión de obra pública, en el que la planificación debió adaptarse a la falta de recursos externos y a un contexto económico adverso.

“Todo lo que hemos estado haciendo estos últimos años ha sido con recursos municipales”, afirmó.

La definición no es menor, debido al repliegue de la obra pública nacional que obligó a numerosos municipios del país a redefinir prioridades, ajustar cronogramas y sostener proyectos con recursos propios, algo que en ciudades con fuertes demandas de infraestructura representa un desafío financiero permanente.

 

Obras con recursos propios

 

Mónaco explicó que “el municipio debió reorganizar su esquema de trabajo para poder sostener distintos frentes de obra, priorizando aquellas intervenciones que pueden ejecutarse durante los meses de clima más favorable”.

“No ha sido fácil, hemos tenido que reestructurar nuestro plan y ordenar los recursos para poder iniciar distintos trabajos”, reconoció.

En ese sentido, indicó que “durante el verano se priorizaron obras viales, intervenciones en espacios públicos y trabajos de urbanización, mientras que durante los meses más fríos se planifica avanzar principalmente en obras interiores o mantenimiento de infraestructura municipal”.

“La estrategia apunta a optimizar los tiempos de obra en una ciudad donde las condiciones climáticas reducen significativamente el período anual de construcción”, dijo.

 

El edificio de la Dignidad: una obra simbólica

 

Uno de los proyectos que concentra actualmente la atención del municipio es el Edificio de la Dignidad, una obra vinculada a las actividades conmemorativas de la causa Malvinas.

Según explicó Mónaco, actualmente se “avanza en la estructura principal del edificio, con el objetivo inmediato de cerrar el espacio antes del invierno”.

“Estamos levantando los pórticos que le dan forma al edificio, la idea es poder techarlo y tenerlo cerrado antes del invierno para seguir trabajando adentro”, detalló.

Si bien reconoció que “no llegará terminado para los actos de este año vinculados a la causa Malvinas, la funcionaria aseguró que la intención es finalizarlo durante 2026 para que las próximas conmemoraciones puedan realizarse allí”.

“La idea es que el año que viene la semana de Malvinas ya sea dentro del edificio de la Dignidad”, sostuvo.

 

El desafío del natatorio olímpico

 

Otra de las obras emblemáticas que busca completar la gestión municipal es el nuevo natatorio olímpico, un proyecto que arrastra una larga historia de demoras y reactivaciones.

Mónaco explicó que “si bien la obra civil se encuentra avanzada, aún resta ejecutar etapas complejas vinculadas a infraestructura técnica y energética”.

“El problema no es lo que falta de obra civil, sino la logística y la inversión que requiere lo que viene ahora”, indicó.

Uno de los puntos críticos es “la construcción de un nexo de gas de gran escala, necesario para alimentar el sistema de calefacción del edificio y climatizar la pileta”.

“Estamos hablando de millones de litros de agua que hay que climatizar, por lo que necesitamos una conexión directa con el gasoducto principal”, explicó.

La funcionaria también recordó que “el proyecto se reactivó en 2022, pero que los fondos nacionales dejaron de llegar posteriormente, obligando al municipio a hacerse cargo del financiamiento total de la obra”.

“Después del anticipo que llegó en su momento desde Nación, la obra quedó completamente a cargo del municipio”, señaló.

 

Calles, pavimento y obras por administración

 

En paralelo, el municipio avanzó durante el verano con distintos trabajos de repavimentación y mantenimiento vial, muchos de ellos ejecutados con personal municipal.

Mónaco destacó que “gran parte de esas tareas se realizaron por administración, es decir, con recursos humanos y maquinaria del propio municipio”.

“Hemos trabajado mucho con personal municipal y con la logística del área de transporte y la dirección de viales”, explicó.

Según detalló, en los próximos días comenzará además una “obra de bacheo en caliente con asfalto tercerizado, mientras que el primer tramo de pavimentación de la calle Popper se ejecutará también con personal municipal”.

 

Infraestructura sin planta de asfalto

 

A diferencia de otras ciudades de la provincia, dijo que “Río Grande no cuenta con una planta propia de asfalto, lo que condiciona parte de su estrategia de pavimentación”.

Mónaco explicó que “en las obras ejecutadas por administración se trabaja mayormente con hormigón, mientras que el asfalto suele utilizarse en obras tercerizadas”.

“Nosotros no tenemos planta de asfalto, por eso cuando hacemos obras por administración trabajamos con hormigón”, precisó.

 

Un escenario de recursos ajustados

 

Más allá del detalle técnico de las obras, el mensaje político de la funcionaria dejó en claro el contexto en el que se desarrolla la obra pública municipal.

El freno de los fondos nacionales, el impacto de la inflación en los costos de construcción y la necesidad de sostener proyectos estratégicos obligaron al municipio a reordenar prioridades y administrar recursos con mayor precisión.

Aun así, Mónaco aseguró que “la decisión política es mantener abiertos los frentes de obra más importantes”, dijo, al tiempo que agregó que “estamos organizándonos para ir terminando las obras que ya están en marcha y poder iniciarlas sin cortes”, afirmó.

 

Entre la gestión y la disputa política

 

Las declaraciones de la secretaria municipal también reflejan el trasfondo político que atraviesa hoy la discusión sobre la obra pública en el país.

Mientras desde el Gobierno nacional se sostiene un fuerte ajuste sobre las inversiones en infraestructura, varios gobiernos locales intentan sostener sus programas con financiamiento propio, en muchos casos con recursos limitados.

En ese contexto, Río Grande busca sostener su esquema de obras, aunque con un margen financiero mucho más ajustado.

El desafío ahora será mantener el ritmo de ejecución sin que la falta de financiamiento externo termine paralizando proyectos clave para la ciudad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.