Con apenas 10 años, el futbolista riograndense Bastián Marchisio Bargetto emprendió junto a su papá un viaje que marcará su vida deportiva. Este lunes 16 de marzo partió desde Tierra del Fuego hacía Buenos Aires, y de allí rumbo a España para participar en la Barça Academy World Cup 2026, donde representará a la Argentina en una semana de entrenamientos de alto nivel y partidos frente a equipos de Cataluña. Su padre, Rodrigo Marchisio, detalló el itinerario, la organización del viaje y la emoción que atraviesa a toda la familia, destacando además el acompañamiento solidario de la comunidad de Río Grande que hizo posible concretar este sueño.
Río Grande.- En la casa de la familia Marchisio, en la ciudad de Río Grande, las valijas ya fueron preparadas. Entre camisetas, documentos, recuerdos y la ansiedad propia de un viaje tan trascendente, el ambiente estuvo cargado de emoción. Para Bastián Marchisio Bargetto, un niño de apenas diez años apasionado por el fútbol, el sueño de participar en un evento internacional organizado por el FC Barcelona Academy está a punto de comenzar.
Su padre, Rodrigo Marchisio, lo cuenta con una mezcla de orgullo, nervios y felicidad. “Sí, sí, ya tenemos preparadas las valijas. Acá Bastián está con la ilusión, con la alegría, con todos los nervios del viaje… y la verdad es que no tiene ni idea dónde va, él solo quiere jugar a la pelota”, expresó con una sonrisa.
Para el pequeño futbolista, la aventura no está marcada por los kilómetros ni por la magnitud del torneo internacional. Su mayor expectativa es simple y genuina: entrar a la cancha y jugar. “Va a ser una locura hermosa”, repite su padre al describir lo que están viviendo como familia.
Un largo itinerario desde el fin del mundo hacia Europa
El viaje comenzó oficialmente hoy lunes 16 de marzo. Desde Río Grande, emprendieron el primer tramo hacia la capital fueguina.
El plan de vuelo está cuidadosamente organizado. Primero viajarán hasta la ciudad de Ushuaia, desde donde abordarán un avión a las seis y media de la mañana con destino a Buenos Aires. Se trata de un tramo clave en la travesía, ya que desde allí iniciará el viaje internacional hacia Europa.
La llegada a la capital argentina está prevista alrededor de las diez de la mañana. Allí deberán hacer noche antes de continuar con la siguiente etapa del itinerario.
Al día siguiente, a la una y cuarto de la madrugada, partirán rumbo a Madrid, en un vuelo de larga distancia que cruzará el océano Atlántico. Una vez en el aeropuerto madrileño, permanecerán aproximadamente dos horas antes de tomar el último vuelo hacia su destino final: Barcelona.
La llegada a suelo catalán marcará el final de una travesía extensa que comenzó en el extremo sur del continente americano. Sin embargo, aún quedará un último traslado por tierra: desde el aeropuerto deberán tomar un taxi o algún transporte hacia Casteldefels, el pequeño pueblo costero donde se hospedarán durante su estadía.
Allí será donde comenzará a vivirse plenamente la experiencia internacional.
Los requisitos para ingresar a Europa y la preparación del viaje
Más allá de la ilusión deportiva, la organización del viaje implicó una planificación minuciosa. Rodrigo Marchisio explicó que debieron cumplir con diversos requisitos administrativos para ingresar al sistema migratorio europeo.
“Viste que entrás al sistema europeo que tienen otros requisitos. Te exigen boleto de ida, de vuelta, tenés que comprobar dónde te vas a quedar, cuántos días te vas a quedar, y también demostrar que tenés dinero para solventar la estadía durante todo el tiempo que vas a estar allá”, explicó.
Entre la documentación presentada se encuentra la carta de invitación correspondiente al evento deportivo, además de las reservas de alojamiento y los pasajes confirmados de ida y regreso.
Si bien el proceso puede resultar complejo, Rodrigo aseguró que lograron completar toda la documentación necesaria. “Ya tenemos todo preparado, la carta invitación y todos los papeles”, afirmó, aunque reconoció que siempre existe cierta preocupación hasta atravesar los controles migratorios.
Rodrigo y Bastián estiman llegar a Barcelona el día 18 de marzo, contemplando posibles demoras o controles adicionales que puedan surgir al ingresar al país.
El inicio de la experiencia en la Barça Academy
Apenas instalados en Casteldefels, la agenda comenzará a moverse rápidamente. Según relató Rodrigo, el primer día ya tendrán actividades programadas vinculadas al evento.
Entre ellas se encuentra la posibilidad de asistir a dos partidos y participar de una reunión organizativa que marcará el inicio formal de la semana de actividades.
Posteriormente, Bastián comenzará una etapa intensa de entrenamientos en instalaciones vinculadas al sistema formativo del FC Barcelona, uno de los clubes más prestigiosos del fútbol mundial.
Durante esos días se desarrollará un programa de entrenamientos de alto rendimiento, pensado para que jóvenes talentos de distintas partes del mundo puedan experimentar el método de trabajo de la academia catalana.
Para un niño que creció en Río Grande soñando con una pelota, entrenar en ese contexto representa una oportunidad extraordinaria.
Partidos frente a equipos de Cataluña
Dentro de la programación deportiva, Bastián tendrá la posibilidad de disputar encuentros frente a equipos locales.
“Va a jugar dos partidos importantes contra los mejores equipos de Cataluña”, explicó Rodrigo.
Se trata de partidos que permitirán medir el nivel futbolístico de los jóvenes participantes y compartir cancha con jugadores formados en el sistema europeo.
Posteriormente llegará el momento central del viaje: la participación en la Barça Academy World Cup, un evento que reúne a academias del club catalán de distintos países.
En este torneo internacional, Bastián representará a la Argentina como parte de la academia correspondiente, algo que llena de orgullo a toda su familia.
“Bastián representaría a Argentina siendo del Academy”, explicó su padre, remarcando el significado emocional que tiene para el niño portar los colores del país en una competencia de estas características.
El orgullo de representar a la Argentina
Para Rodrigo Marchisio, el momento que está a punto de vivir su hijo tiene un significado profundo. No se trata solamente de un viaje o de un torneo, sino de la oportunidad de representar a la Argentina en un escenario internacional.
“Está más que ilusionado, más que emocionado de representar a su hermoso país en esta oportunidad hermosa que estamos a días de empezar a vivir”, expresó.
El orgullo familiar se mezcla con los nervios propios de un viaje tan importante. Cada etapa del itinerario, cada documentación presentada y cada preparativo previo formaron parte de una experiencia que difícilmente olvidarán.
Mientras tanto, Bastián mantiene la mirada puesta en lo que más le apasiona: el fútbol.
Su padre lo describe con claridad: “Bastián está con la locura de que ya quiere jugar. Él solo piensa en jugar”.
La campaña solidaria que movilizó a Río Grande
Detrás de este viaje también hay una historia colectiva que involucra a toda la comunidad de Río Grande.
Para poder afrontar los gastos del viaje, la familia impulsó una campaña solidaria que rápidamente encontró respuesta entre vecinos, amigos, instituciones y personas que decidieron colaborar para que el sueño del pequeño futbolista pudiera concretarse.
Rodrigo destacó especialmente ese acompañamiento
“Todavía falta un poco de dinero como para estar dentro de todo tranquilos, pero mientras la gente siga colaborando, siga ayudando, vamos a estar eternamente agradecidos”, señaló.
El apoyo recibido fue tan significativo que el propio Rodrigo reconoce que sin la ayuda de la comunidad el viaje no habría sido posible.
“Este sueño no sería posible sin la ayuda de toda la gente de la ciudad de Río Grande que colaboró”, afirmó.
Treinta días de solidaridad y un sueño compartido
La campaña solidaria comenzó apenas un mes atrás. En apenas treinta días, la historia de Bastián se difundió por la ciudad y generó una cadena de apoyo que permitió reunir gran parte de los recursos necesarios.
“Hace treinta días empezamos esta campaña de solidaridad. Hace treinta días que toda la gente viene soñando con Bastián para hacer posible esto”, relató Rodrigo.
Ese acompañamiento emocional y económico se convirtió en un motor fundamental para la familia, que sintió el respaldo permanente de la comunidad.
Cada aporte, cada mensaje de aliento y cada gesto de apoyo se transformaron en un impulso más para seguir adelante con el proyecto.
Una experiencia que será compartida con la ciudad
Durante la estadía en España, la familia Marchisio tiene la intención de compartir cada momento de la experiencia con quienes hicieron posible el viaje.
Rodrigo adelantó que enviarán fotografías y registros de todo el proceso, desde los entrenamientos hasta los partidos que dispute Bastián.
“Cuando estemos allá vamos a ir mandando fotos, todo el proceso”, aseguró.
La idea es que la comunidad de Río Grande pueda seguir de cerca el desarrollo de esta aventura deportiva que comenzó en el fin del mundo y que ahora tendrá su escenario en Europa.
La emoción antes de partir
A pocas horas de iniciar el viaje, la casa de la familia Marchisio vive momentos de intensa emoción.
Las valijas están listas, los documentos preparados y el itinerario completamente organizado. Sin embargo, lo más importante es la ilusión que acompaña a Bastián.
Un niño que, más allá de los kilómetros que recorrerá y de la magnitud del evento en el que participará, mantiene intacta la esencia que lo llevó hasta aquí: el amor por el fútbol.
“Estamos muy contentos, muy entusiasmados”, resumió Rodrigo.
Mientras tanto, Bastián ya imagina el momento de entrar a la cancha en Barcelona.
Porque para él, todo el viaje -desde Río Grande hasta Europa- tiene un único objetivo: volver a hacer lo que más le gusta en el mundo. Jugar a la pelota.

