El líder de Petroleros Luis Sosa puso el foco en la incertidumbre laboral y espera negociar con Velitec la reincorporación de personal en medio de un escenario incierto, advirtiendo que el recambio empresario no garantiza estabilidad en una actividad golpeada. Asimismo, pidió a los trabajadores no aceptar acuerdos económicos. Confirmó que Roch continuará en la provincia. Además, manifestó que el actual contexto internacional sigue golpeando al sector y achicando el gremio.
Río Grande.- La actividad hidrocarburífera en Tierra del Fuego vuelve a moverse, pero lo hace sobre un terreno inestable. Así lo dejó en claro el secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado, Luis Sosa, quien en diálogo con FM La Isla describió un escenario donde conviven expectativas por la llegada de una nueva operadora con dudas concretas sobre el futuro laboral y productivo en la provincia.
El desembarco de Velitec S.A., la empresa que asumirá la operación de áreas hidrocarburíferas tras los cambios vinculados a Terra Ignis, aparece como el dato más relevante de las últimas horas. Sin embargo, lejos de un optimismo pleno, Sosa marcó que “se trata de un actor desconocido para el gremio en el ámbito fueguino”.
“La verdad, es la primera vez que vamos a tomar conocimiento y es la primera vez que va a trabajar con nosotros dentro de Tierra del Fuego”, señaló, dejando en evidencia que el proceso recién comienza y que todavía hay más interrogantes que certezas.
Según explicó, la “compañía, de origen cordobés, aunque con presencia en distintos puntos del país, será parte del esquema operativo junto a otras firmas, en un contexto donde aún resta definir cómo se organizará concretamente la explotación de los yacimientos”.
Reunión clave y empleo en discusión
El eje central de la preocupación sindical pasa, como era de esperarse, por el empleo. Sosa confirmó que “existe la expectativa de mantener una reunión con la nueva operadora en los próximos días, donde se empezarán a discutir condiciones laborales y, sobre todo, la situación de los trabajadores que quedaron afuera del sistema”.
“Creo que la semana que viene vamos a tener una conversación y definir algunas cosas”, adelantó, y puso el foco en un punto sensible que es “evitar que los trabajadores acepten arreglos económicos sin antes conocer el panorama completo”.
“Nosotros le hemos dicho en asamblea a los compañeros que no queremos que nadie más arregle por la plata que le van a ofrecer”, remarcó.
En ese marco, el gremio apuesta a “abrir una negociación que permita reincorporar personal, incluso aquellos que en su momento aceptaron desvinculaciones”.
“La posibilidad de recuperar puestos de trabajo aparece como una de las principales cartas que el sindicato buscará jugar frente a la nueva empresa”.
“Tenemos la esperanza de sentarnos con ellos y decirles que necesitamos reincorporación de gente”, sostuvo Sosa, aunque aclaró que “todo dependerá de la propuesta concreta que presente Velitec”.
Dotación insuficiente y dudas operativas
Otro de los puntos que dejó entrever el dirigente es que la “dotación actual no alcanzaría para sostener la operación plena de los yacimientos”.
Si bien la nueva empresa absorbería parte del personal que quedó tras la salida de YPF, alrededor de 26 trabajadores, Sosa fue claro al sostener que “van a necesitar gente para reincorporar”.
Sin embargo, evitó anticipar definiciones tajantes y al respecto manifestó que “no puedo adelantar nada porque todavía no nos hemos sentado con esta nueva empresa”, insistió, marcando que todo está en etapa preliminar.
Roch: entre la continuidad y la incertidumbre
En paralelo, otro foco de tensión se posa sobre la situación de Roch, una de las operadoras históricas en la provincia, que atraviesa su propio proceso de redefinición.
Sosa confirmó que “el gremio mantiene diálogo con la empresa y que recientemente mantuvieron contacto con representantes de la firma, allí se dejó entrever que, pese a no haber cerrado acuerdos con capitales chinos, la intención sería continuar operando en Tierra del Fuego”.
“Por lo menos, Roch hasta ahora va a seguir”, indicó.
De cara a los próximos meses, la clave estará en la renovación de concesiones, que la empresa buscaría impulsar en la Legislatura provincial hacia agosto.
Mientras tanto, el panorama sigue abierto, especialmente porque en “algún momento se había planteado la posibilidad de desprenderse de áreas, algo que hoy parece haber quedado en suspenso”.
En paralelo, también se mencionó la proyección de Roch hacia Santa Cruz, donde “ya tendría presencia tras acuerdos con el gobierno provincial”.
Sin embargo, desde el sindicato señalaron que “no hay precisiones concretas sobre una eventual expansión más fuerte”.
Un contexto internacional que no da tregua
Más allá de los movimientos locales, Sosa puso el acento en un factor determinante como es la inestabilidad internacional.
El dirigente vinculó directamente la situación del sector con los conflictos geopolíticos recientes, que impactan en el precio del barril y condicionan las decisiones empresariales.
“Cada vez que nos sentábamos a discutir salario, el sector empresario decía que el barril estaba bajo y no podían dar aumentos”, recordó.
Ahora, con un escenario global alterado por conflictos bélicos y tensiones entre potencias, el gremio espera ver cuál será la postura de las empresas en futuras paritarias.
“Vamos a ver qué dice el sector”, deslizó, dejando en claro que el precio del petróleo seguirá siendo la variable clave en la negociación salarial.
Menos actividad, menos afiliados
El impacto de la crisis no solo se mide en producción o inversiones, sino también en la estructura sindical. Sosa reconoció que “el gremio ha sufrido una merma en la cantidad de afiliados, producto directo de la caída de la actividad”.
“Lamentablemente sí”, respondió sin rodeos al ser consultado.
Explicó que “muchos trabajadores de empresas contratistas, especialmente vinculadas a YPF, optaron por acuerdos de salida, mientras que otros fueron desvinculados. Este proceso redujo la base laboral y, en consecuencia, la representación sindical”.
Un futuro atado a decisiones inmediatas
Con este panorama, el sector hidrocarburífero fueguino entra en una etapa de transición. La llegada de Velitec abre una ventana de oportunidad, pero todavía no garantiza estabilidad ni crecimiento sostenido.
El propio Sosa lo resumió con cautela al señalar que “todo dependerá de lo que ocurra en los próximos días, cuando el sindicato finalmente se siente a negociar con la nueva operadora y empiecen a definirse reglas claras”.
Mientras tanto, la incertidumbre sigue siendo el denominador común en una actividad que, aunque muestra signos de reactivación, todavía está lejos de recuperar su equilibrio.

