El intendente de Río Grande defendió la Ley 19.640, cuestionó el informe del organismo internacional y denunció que la apertura de importaciones ya provocó la pérdida de miles de empleos. Alertó por el derrumbe del comercio, el endeudamiento de las familias y la paralización de la obra pública.
Río Grande.- El intendente de Río Grande, Martín Pérez, lanzó duras críticas al Banco Mundial tras la difusión de un informe que calificó como “fallido” al régimen industrial de Tierra del Fuego y, en paralelo, proyectó un crecimiento de la economía argentina cercano al 4%. Para el jefe comunal, esa mirada no es ingenua ni contradictoria, sino que “responde a intereses concretos y a un modelo económico que va en contra de la industria nacional y del desarrollo fueguino”.
“Por ahí sí se entiende claramente, y tiene que ver con los intereses a los cuales ha decidido alinearse el presidente de la Nación, con actores del ámbito internacional que plantean el ajuste permanente y profundo como la supuesta salida a los problemas que tiene la Argentina”, sostuvo Pérez en diálogo con FM del Pueblo.
Lejos de aceptar el diagnóstico del organismo internacional, el intendente reivindicó la “Ley 19.640 como una política de Estado exitosa”.
“Si hay un caso exitoso de promoción, de política de largo plazo, es justamente la ley 19.640, nuestro régimen económico”, remarcó, y fundamentó su postura con datos históricos al sostener que “es un régimen que se instaló en 1972 y permitió que Tierra del Fuego pase de tener unos 20.000 habitantes a superar hoy los 200.000, con una industria de estándares internacionales en electrónica, plásticos y química”.
Pero, además, Pérez puso el foco en una dimensión que, según dijo, suele ser ignorada en estos análisis como es “la geopolítica”.
“Hay una dimensión de soberanía donde no hay costo que valga, yo supongo que en Gran Bretaña no están poniendo en duda cuánto cuesta sostener una base militar en Malvinas, lo hacen porque tomaron la decisión de sostener un enclave colonial, eso también juega a la hora de sostener nuestra promoción económica e industrial”, comparó.
“Ya tomaron la decisión: golpearon a la industria”
Para el intendente, el informe del Banco Mundial no es un hecho aislado sino parte de una misma línea política que ya se viene ejecutando.
En este marco, sostuvo que “yo lo que creo es que ya han tomado las decisiones”, advirtió, y señaló directamente al “Gobierno nacional por la baja de aranceles a la importación”.
“El arancel cero a los productos importados fue un golpe letal para nuestra producción electrónica, lo hicieron con el apoyo de legisladores del oficialismo, incluidos los de Tierra del Fuego, y les costó a miles de vecinos la pérdida de su trabajo”, denunció.
En ese sentido, describió un escenario económico crítico al exponer que “esta es la consecuencia de la apertura indiscriminada de importaciones, es la caída sostenida del consumo, la gente no tiene plata, no puede comprar sus medicamentos, imagínate si en el norte del país van a poder comprar un televisor o un celular nuevo”.
Pérez fue categórico al definir el rumbo económico y en este sentido dijo que “hay una decisión de llevar adelante un modelo antiindustrial y no solamente se ve en Tierra del Fuego, la situación de las economías regionales en todo el país es preocupante, alarmante, está a punto de explotar si no se corrige el rumbo”.
Más de 10 mil empleos perdidos y comercios vacíos
El jefe comunal puso cifras concretas a la crisis local y al respecto manifestó que “en estos dos años se han perdido más de 10.000 puestos de trabajo en el sector privado”, aseguró, y vinculó directamente esa caída con las “políticas nacionales”.
El impacto que golpea de lleno al comercio
“Más del 30%, casi el 40% de los locales que estaban alquilados hoy están vacíos”, reveló tras una reunión con la Cámara de Comercio.
“Se hace muy difícil sostener trabajadores, sostener ventas, cubrir costos fijos y comprar insumos, es una precarización general de nuestra economía local”.
En ese marco, cuestionó a sectores políticos que, según indicó, acompañan estas medidas al señalar que “hay una política económica nacional sostenida por una parte de la política local que responde a intereses de Buenos Aires, son los grandes responsables de la situación que están atravesando nuestros vecinos”.
Endeudamiento, ajuste y caída de la obra pública
Pérez también advirtió sobre el deterioro social que atraviesan las familias fueguinas.
“Hoy las familias se endeudan con tarjetas de crédito para comprar alimentos, útiles escolares o pagar el transporte”, describió.
A esto se suma la quita de subsidios y el retiro del Estado nacional, lo cual, “nos han quitado el subsidio al transporte público, que hoy sostenemos desde el municipio con enorme esfuerzo para que los estudiantes puedan viajar gratuitamente”, explicó.
Paralización de la obra pública
“Han paralizado la obra pública y solo en nuestra ciudad se han perdido más de 200 puestos de trabajo directos”, afirmó.
Además, alertó sobre el impacto en las finanzas municipales y al respecto expresó que “cuando cae la recaudación nacional, también se resiente la coparticipación. Entramos en una situación de depresión económica”.
Frente a las proyecciones optimistas del Banco Mundial, Pérez fue contundente al aseverar que “tal vez crecerá el 4% en sectores muy encumbrados como el energético o el financiero, que nunca pierde, pero en el sector de los laburantes nadie ve crecimiento, nadie ve la actividad económica”.
Críticas a Sturzenegger y advertencia geopolítica
El intendente también cuestionó declaraciones del funcionario nacional Federico Sturzenegger sobre la posibilidad de habilitar la compra de tierras por parte de extranjeros. “Nada me sorprende, es una persona que responde a intereses anti argentinos y que tiene un encono particular con Tierra del Fuego”, disparó.
Y fue más allá al indicar que “no comprenden la dimensión geopolítica o la comprenden para el lado de nuestro enemigo, son los mismos que terminan diciendo ‘entreguemos las Malvinas por vacunas’”.
Reclamo a la Provincia y llamado a la “sensatez”
En el plano provincial, Pérez confirmó que “continúa el reclamo por una distribución equitativa de recursos, aunque se diferenció de otras metodologías de protesta”.
“Venimos reclamando lo que le corresponde a los riograndenses desde hace mucho tiempo, no nos acordamos ahora”, señaló.
Sin embargo, planteó la necesidad de encauzar el conflicto por vías institucionales y en este marco sostuvo que “a los gritos no se resuelve nada, hay que trabajar con sensatez, responsabilidad y diálogo para achicar los días de atraso en la coparticipación”.
También defendió la gestión municipal y el rol del Estado local en un contexto adverso, señalando que “Río Grande se hace cargo de la potabilización del agua, sostiene más de 15 centros de salud con más de 200 profesionales, y mantiene servicios esenciales que en otras ciudades no existen”.
“No estoy en campaña, estoy gestionando la crisis”
Por último, el intendente desmintió versiones sobre acuerdos políticos con el gobierno provincial y rechazó especulaciones electorales al sostener que “no estoy en campaña, no soy candidato a nada”, afirmó.
“Estamos trabajando todos los días para tratar de surfear esta ola tan compleja que viene por parte del gobierno nacional, sostener los servicios públicos y asistir a la gente que más lo necesita”, concluyó.
Y cerró con una definición que sintetiza su postura al exponer que “hoy lo que necesitamos es responsabilidad, coherencia y sensibilidad, cada uno tiene que hacerse cargo de lo que le corresponde”, concluyó.

