El fiscal Mayor Martín Bramati, afirmó que “teníamos por acreditado los hechos, evidentemente el tribunal coincidió con nosotros en eso”, quien remarcó que las excusas de la víctima “eran raras, incongruentes e inverosímiles” y respondían a una presión familiar para que se retracte. “La investigación fue impecable y la Cámara Gesell tuvo mucho peso, porque fue la declaración espontánea de ella al inicio, cuando realmente contó lo que sucedió”, subrayó.
Río Grande. – El fiscal Mayor Martín Bramati afirmó que los hechos de abuso sexual quedaron acreditados y que el Tribunal de Juicio coincidió con la acusación en ese punto, aunque no en la pena. Subrayó que las retractaciones de la víctima fueron “raras, incongruentes e inverosímiles”, condicionadas por la presión familiar, y que esa falta de coherencia reforzó la credibilidad de la denuncia inicial.
Bramati destacó que la Cámara Gesell y la declaración espontánea de la joven al inicio de la investigación tuvieron un peso decisivo en la sentencia. “La investigación fue impecable —dijo—, y las excusas posteriores nunca pudieron sostenerse en la realidad”.
El fiscal también señaló que la insistencia de la defensa en que la víctima declarara en el juicio, pese a la oposición de la fiscalía por el riesgo a su salud física y mental, evidenció el contexto de presión. “Para nosotros quedó claro que había un condicionamiento familiar para que ella se retracte”, sostuvo.

