“El decreto 252 nacionaliza beneficios y empuja la deslocalización”

El referente de Río Grande Activa y del FAMP alertó que la medida de Sturzenegger, sumada a un paquete de decisiones nacionales, agrava un proceso de caída productiva, pérdida de empleo y vaciamiento de herramientas clave. Denunció falta de transparencia en el fondo de desarrollo y advirtió que el esquema económico prioriza importaciones por sobre la industria local.

Río Grande. – En dialogo con Radio Provincia, Juan Pablo Deluca, integrante de Río Grande Activa y representante del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva (FAMP), analizó el impacto de la resolución impulsada por Federico Sturzenegger y el decreto 252, en un contexto de creciente preocupación en Tierra del Fuego.

Si bien desde el sector empresario, como señaló Alejandra Mann, se intentó relativizar el impacto directo en algunas plantas, Deluca fue categórico al sostener que “es un decreto que impacta, sí, impacta de forma indirecta, pero impacta y se suma a un conjunto de medidas y a un modelo económico del gobierno nacional que está destruyendo la industria de Tierra del Fuego”.

El dirigente explicó el alcance técnico de la norma al describir que “el decreto 252 es el régimen aduanero de factoría, que lo que hace es nacionalizar uno de los beneficios que nosotros tenemos acá, que es el no pago de aranceles a la importación”. 

Es decir, se “extiende al resto del país una ventaja competitiva clave del subrégimen fueguino, piezas y partes para la fabricación final, también habilita maquinaria y da facilidades”.

 

Deslocalización en puerta

 

Para Deluca, el problema no es solo la medida en sí, sino su efecto concreto sobre decisiones empresariales y en este marco detalló que “esta medida sí le cambia la ecuación a algunas empresas de la promoción que están acá y exportan al exterior”.

 Y ejemplificó con un caso puntual, “Río Chico, que exporta a 55 países, hoy con este régimen puede llegar a analizar deslocalizar esta producción en el resto del país, cerca del puerto de Buenos Aires, con menores costos logísticos, y no producir acá”.

El diagnóstico se agrava cuando se analiza el conjunto de políticas aplicadas y al respecto dijo que “no hay que analizar esta medida de forma aislada”. 

Deluca enumeró el decreto 333, que redujo aranceles a productos importados como celulares, las decisiones que afectaron al FAMP, y la reciente resolución que “llevó a cero el aporte, es decir, prácticamente lo está disolviendo en el futuro, lo vació”.

 

Un modelo que asfixia la producción

 

El trasfondo, según Deluca, es un “modelo económico que golpea por múltiples frentes, achata el poder adquisitivo, no tenemos a quién venderle; suben las tarifas, aumentan los costos; se abren las importaciones”.

El resultado es directo porque “nuestra industria se ve muy impactada”.

Las cifras son contundentes, hay que “recordar que en 2022-2023 había alrededor de 12 mil puestos industriales directos, hoy estamos en la mitad”. 

Según datos del Instituto Provincial de Estadística y Censos, “hay 6.400 puestos industriales directos”.

 Y amplió, “se han perdido alrededor de cinco mil empleos industriales y diez mil en total del sector privado registrado en los últimos dos años y medio”.

El retroceso es histórico, dado que “para encontrar estos niveles hay que remontarse a 2007-2008, antes de que se produzcan celulares en Tierra del Fuego”. 

Y advirtió que “no se trata de una situación coyuntural, las empresas no están planificando seguir produciendo, están pensando en el futuro en otro lugar”.

 

Impacto en toda la economía fueguina

 

Deluca subrayó que “la crisis industrial arrastra al resto del entramado económico, la mitad de la economía de Río Grande depende de la industria promocionada”. 

Y explicó el efecto multiplicador al manifestar que “por cada puesto directo industrial se pierde uno indirecto, y mucho más alrededor, el almacén, los servicios, todo”.

La situación se agrava con la caída de otros sectores, recordando que “la producción energética también está muy mal, con el retiro de YPF y Roch”.

Incluso el turismo se resiente porque “hay menos turismo nacional, menos noches de estadía”.

 

FAMP: recursos inmovilizados y falta de transparencia

 

Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue el funcionamiento del FAMP. Deluca confirmó que “el fondo cuenta con entre 200 y 250 millones de dólares “inmovilizados”, pero denunció una “ejecución mínima porque tiene el uno por ciento ejecutado”.

“El FAMP está pensado para proyectos productivos y para infraestructura, pero no se usa”, cuestionó y advirtió sobre la opacidad en su gestión al sostener que “siempre fue muy poco transparente, no hay una página donde uno pueda ver en tiempo real qué se hace con los fondos”.

Según detalló, la “información disponible surge solo de pedidos formales al Congreso,  ahí aparece un listado de obras y proyectos, muchos de los cuales fueron redireccionados”. 

También criticó la orientación de algunos proyectos al considerar que “se han direccionado para hoteles o inversiones inmobiliarias en Ushuaia, cuando tiene mucha más potencia”.

Y subrayó la gravedad del contexto actual, manifestando que “estamos en el peor de los mundos, con una herramienta concreta que no se usa, mientras hay gente que está quedando en la calle con la quiebra de sus empresas”.

 

Falta de respuestas políticas

 

Finalmente, Deluca cuestionó el rol de los representantes locales del oficialismo nacional, señalando que “no hay ninguna clase de respuesta en términos locales. Siguen las indicaciones de Buenos Aires”, afirmó.

Incluso planteó un componente ideológico porque “hay un sesgo que no les permite empatizar con los vecinos que están perdiendo el trabajo, el sustento y su proyecto de vida”.

 

Un escenario abierto y preocupante

 

Aunque el Gobierno nacional busca “bajar el tono” del debate, según se planteó durante la entrevista, el interrogante central sigue vigente, qué ocurrirá si las empresas comienzan a relocalizarse.

Para Deluca, el diagnóstico es claro porque “se está dando un proceso de vaciamiento que nos afecta directamente, no solo en términos generales, sino en el día a día de las familias”.

La advertencia no es menor, en una provincia donde la industria explica buena parte de la actividad económica, cualquier alteración en sus condiciones de competitividad tiene efectos inmediatos y profundos.

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