El juez del Superior Tribunal de Justicia analizó el debate sobre la edad de imputabilidad, valoró el nivel de conciencia de estudiantes secundarios y subrayó la necesidad de fortalecer la formación cívica para comprender el funcionamiento del Estado.
Río Grande. -El juez del Superior Tribunal de Justicia, Ernesto Loffler, participó de una charla con alumnos de una escuela secundaria, donde abordó temas de derecho constitucional y debate público.
Por FM del Pueblo, destacó que “la verdad que es una experiencia que tenemos con la escuela del Cono Sur, este es el tercer año que me están invitando porque las charlas son muy lindas. Los chicos por lo general me formulan preguntas libremente, este año tuvieron la amabilidad de adelantármelas, fueron dieciséis preguntas, estuvimos una hora y media hablando con los chicos”.
Además, remarcó que “son jóvenes que van a prometer la Constitución dentro de poco y se preparan para ver qué es lo que van a prometer, en qué consiste el acto y cuál es la importancia de la Constitución dentro de un ordenamiento jurídico como el argentino”.
Baja de imputabilidad: una mirada no uniforme
Uno de los ejes centrales fue el debate sobre la edad de imputabilidad, donde Loffler planteó “h ay una opinión, que puede ser acertada o no, pero es opinión al fin. Cuando se dicta la ley 22.272 en 1980, la edad de imputabilidad era de 16 años. Han pasado años, hoy los chicos tienen acceso a la tecnología, a la información, a las redes, no es lo mismo un chico de 16 años de hoy que uno de 1980”.
Sin embargo, evitó fijar una posición rígida y propuso analizar cada caso en particular: “Me parece que pensar en la edad de imputabilidad yo lo dejaría librado al caso, porque hay menores de 15 años que no comprenden y menores de 14 que por ahí comprenden, de acuerdo al entorno social, la educación, el nivel socioeconómico”.
En esa línea, insistió en “estamos analizando abstractamente una situación que requiere elementos casuísticos, un informe de un psiquiatra, un psicólogo, para determinar si esa persona puntual puede comprender la criminalidad de sus actos”.
“Para resumir, la respuesta es casuística. En cada caso concreto habría que determinar si esa persona logra comprender la criminalidad de las conductas que desarrolló”, precisó.
Juventudes críticas y participativas
Consultado sobre la evolución de las nuevas generaciones, el magistrado valoró el nivel de participación y reflexión: “El nivel de preguntas y el nivel de participación de los tres años fue increíble. Año a año van mejorando las preguntas y el nivel de participación”.
También destacó que “hoy cambió el sistema educativo, seguimos el modelo del caso, donde la clase es dialógica. Se aprende dialogando. Es un círculo virtuoso donde el profesor aprende y los alumnos también se enriquecen”.
Política, promesas y mirada económica
Durante el intercambio, los estudiantes manifestaron inquietudes vinculadas a la política y la economía actual y señaló que “preguntan mucho por la política, por el voto, si es un acto de reflexión o de fe, qué hacemos con los políticos que prometen cosas en campaña”.
Incluso, Loffler resaltó que “un alumno me dijo: ‘¿y si el candidato cree que está diciendo la verdad?’. Es una posición interesantísima, me costó responderle”.
Sobre el contexto económico, agregó que “el tema está, hay un modelo macroeconómico y un modelo microeconómico donde hay mucha cuestión no resuelta todavía”.
La Constitución como eje de la vida democrática
Finalmente, el juez subrayó la importancia de la formación constitucional como base del sistema democrático: “Hay una frase de Platón que dice que el gran arte del gobierno es hacer conocer a los pueblos su Constitución, porque no se desea lo que no se conoce”.
“Los chicos tienen que tomar conciencia constitucional, saber que los poderes del Estado no pueden hacer lo que quieran, sino solo aquello para lo que están facultados”, resaltó.
En ese sentido, consideró que la enseñanza de la Constitución debe ser obligatoria: “Me parece que tiene que ser una materia obligatoria”.
Para fundamentarlo, recordó una experiencia previa y sostuvo que “en el año 93 hicimos una encuesta con rigor metodológico y el resultado fue que la mayoría de la población desconocía principios esenciales de la Constitución. Entonces mal le podemos preguntar a alguien si quiere modificar algo que no conoce”.
“Es necesario generar conciencia constitucional para que conozcan las reglas de juego con las que se van a tener que encontrar el día de mañana”, cerró.

