La secretaria de Industria y Promoción Económica de Tierra del Fuego reconoció que el sector industrial vive uno de los momentos más complejos de los últimos años por la combinación entre caída del consumo y apertura de importaciones impulsada por el Gobierno nacional. Confirmó que ya se perdieron más de 2.000 puestos de trabajo directos en comparación con los niveles de actividad de años anteriores, aseguró que las empresas están sobrestockeadas y vendiendo menos de lo que producen, admitió que la provincia enfrenta una “reconversión forzada” de su matriz productiva y sostuvo que el Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva no logró todavía generar alternativas reales al esquema electrónico tradicional.
Río Grande.- La secretaria de Industria y Promoción Económica de Tierra del Fuego, Alejandra Man, trazó un duro diagnóstico sobre la situación que atraviesa actualmente el aparato industrial fueguino y reconoció que la provincia enfrenta un escenario “muy complejo”, marcado por la caída del consumo, la apertura de importaciones y una creciente incertidumbre respecto al futuro del régimen de promoción industrial.
En una extensa entrevista concedida a FM Origen, la funcionaria se refirió al contexto que atraviesan las fábricas radicadas en Tierra del Fuego en medio de una nueva movilización convocada por la Unión Obrera Metalúrgica y confirmó que el empleo industrial continúa en retroceso.
“Todos lo estamos viviendo y viendo, la situación es muy compleja cada día más”, afirmó.
Man sostuvo que “la preocupación atraviesa a todos los sectores vinculados al esquema productivo fueguino, sindicatos, empresarios, trabajadores y el propio Gobierno provincial”.
“Estamos con muchísima incertidumbre en todo el sector, lo ven los gremios, lo ven los sindicatos, lo vemos nosotros en la provincia y por supuesto también los empresarios”, expresó.
Según explicó, el deterioro actual responde principalmente a dos factores simultáneos como es “la crisis macroeconómica y la política de apertura de importaciones impulsada por el Gobierno nacional”.
“Por un lado está la baja del consumo producto de la situación macroeconómica que atraviesa el país y, por otro, la apertura de importaciones para todo tipo de productos que hoy compiten directamente con algunos de los productos que se fabrican en Tierra del Fuego”, señaló.
Para la funcionaria, esa combinación golpea de lleno sobre la producción industrial.
“Si no hay consumo, no hay fabricación”, resumió.
Fuerte caída del empleo
En ese contexto, confirmó una fuerte caída del empleo directo dentro de las industrias promovidas bajo el subrégimen industrial fueguino.
“En abril se registraron aproximadamente 6.400 puestos de trabajo directos dentro de las industrias promovidas”, detalló.
La cifra representa una caída muy significativa respecto a años anteriores, cuando el promedio rondaba los “8.500 empleos directos”.
“Hace dos años se mantenían alrededor de 8.500 puestos promedio, hoy vemos mes a mes una baja que repercute directamente en todos los indicadores”, advirtió.
Man aclaró además que esos números corresponden únicamente a las empresas alcanzadas por el “régimen industrial y no contemplan el universo de pymes, talleres o servicios indirectos vinculados a la actividad”.
“Todo el empleo indirecto no lo medimos nosotros y realmente es preocupante”, sostuvo.
La funcionaria explicó que “el impacto se extiende mucho más allá de las líneas de producción, esto se traduce también en pérdida de trabajo en comedores, seguridad, logística y servicios de manufactura”, señaló.
Parques industriales de Ushuaia y Río Grande
Consultada sobre el proceso de concentración empresarial en los parques industriales de Ushuaia y Río Grande, principalmente en torno a grupos como Mirgor y Newsan, Man admitió que “la provincia atraviesa un proceso de transformación forzada de su matriz industrial”.
“Es una muy buena pregunta y creo que es un proceso que se está atravesando”, respondió.
No obstante, remarcó que “la crisis industrial no es exclusiva de Tierra del Fuego, no es algo que atraviesa solo la provincia, sino todo el país”, afirmó.
Según indicó, el escenario mundial también está modificando profundamente las políticas industriales y los esquemas de producción tradicionales.
“El mundo está cambiando y nosotros tenemos un esquema que mantenemos desde hace 50 años”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que “el crecimiento industrial de China y del sudeste asiático alteró completamente las reglas de competencia global”.
“Los productos chinos ya no son los productos baratos y de mala calidad de antes, hoy China es una potencia industrial mundial”, señaló.
Para Man, el modelo fueguino quedó especialmente expuesto frente a ese nuevo escenario debido a la falta de medidas de protección y al respecto dijo que “con la lógica de fabricación que tenemos y sin medidas que protejan el mercado interno, todo esto entra en tensión”, afirmó.
La funcionaria consideró que “la provincia atraviesa actualmente una instancia crítica que obliga a repensar el perfil productivo, hay una situación más forzada donde nos vemos obligados a repensar cómo seguir para adelante”, admitió.
Sin embargo, descartó que “exista una reconversión inmediata o definitiva hacia otras actividades, no creo que mañana nos vayamos a dedicar absolutamente a otra cosa”, aclaró.
Para la secretaria de Industria, el desafío pasa por “aprovechar la capacidad instalada, el conocimiento técnico y la trayectoria acumulada por las empresas fueguinas, tenemos que pensar cómo incorporarnos a nuevas cadenas de valor utilizando la capacidad instalada y el conocimiento que ya existe en Tierra del Fuego”, sostuvo.
No obstante, advirtió que “cualquier proceso de reconversión industrial será lento y complejo, nada es automático, no es que mañana ya estamos fabricando otro producto”, explicó.
Limitaciones regulatorias
Además, recordó que “el propio régimen industrial impone fuertes limitaciones regulatorias, las empresas no pueden fabricar cualquier producto que quieran. Todo depende de autorizaciones y normativas del Gobierno nacional”, señaló.
Man también se refirió al Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP), creado tras la prórroga del subrégimen industrial y actualmente cuestionado por distintos sectores.
La funcionaria sostuvo que se trató de “una política muy inteligente” pensada precisamente para impulsar alternativas productivas, pero “la provincia no puede estar atada solamente a un único modelo productivo”, afirmó.
Sin embargo, reconoció que “hasta el momento no existen resultados concretos visibles”.
“No vemos que eso se haya derramado en una actividad productiva que pueda equilibrar el nivel de empleo que genera la industria electrónica”, admitió.
También cuestionó las modificaciones impulsadas por el Gobierno nacional respecto al funcionamiento del fondo.
“Creo que hubo un vaciamiento político del FAMP con las condiciones impuestas por Nación”, sostuvo.
Aunque indicó que “algunos fondos comenzaron a ejecutarse, reconoció que todavía no existe una nueva actividad industrial capaz de complementarse a gran escala con el esquema electrónico tradicional, hoy no vemos otra industria a la par de la electrónica”, señaló.
Empresas sobrestockeadas
Respecto a la situación puntual de empresas como BGH y las versiones sobre posibles suspensiones de personal, Man explicó que “el principal problema actual es el sobrestock de productos”.
“Las empresas están sobrestockeadas con productos que no se están vendiendo”, afirmó.
Según indicó, muchas firmas continúan “fabricando únicamente para sostener el empleo y evitar una caída más abrupta de la actividad, están consumiendo stock para mantener la producción, pero sin vender”, señaló.
Y agregó que “mantener esto también es una pérdida de capital para las empresas”.
No obstante, aclaró que “oficialmente no existen todavía comunicaciones formales sobre suspensiones masivas”.
“La realidad es que ya no se está vendiendo lo que se está fabricando”, insistió.
Posibles nuevas inversiones
Consultada sobre posibles nuevas inversiones, la secretaria sostuvo que “Tierra del Fuego continúa siendo atractiva para determinados sectores productivos pese al contexto actual, Tierra del Fuego tiene muchísimas oportunidades y recursos muy interesantes”, afirmó.
Entre los factores positivos mencionó la “mano de obra calificada, la cultura industrial y los beneficios fiscales establecidos por la Ley 19.640”.
Además, aseguró que “existen consultas e interesados vinculados especialmente a proyectos relacionados con la acuicultura”.
“Hay inversiones dando vueltas conectadas más a la actividad acuícola y creemos que es una posibilidad real”, señaló.
Sin embargo, volvió a remarcar que “la inestabilidad económica y política nacional continúa siendo un factor que desalienta decisiones de inversión de largo plazo, siempre hay escenarios constantes de incertidumbre que generan un freno”, sostuvo.
(RIGI)
En otro tramo de la entrevista, Man también fue consultada sobre el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) impulsado por el Gobierno nacional.
Si bien evitó rechazarlo de plano, planteó reparos respecto al tipo de inversiones que podrían llegar a instalarse en la provincia.
“No queremos empresas extractivas que no generen valor agregado ni empleo”, advirtió y agregó que “todo lo que genere empleo y valor agregado lo vemos con buenos ojos”.
No obstante, volvió a poner en duda que existan condiciones reales de estabilidad suficientes para atraer grandes capitales al sostener que “hasta que no haya estabilidad política y económica, difícilmente alguien haga inversiones de esa magnitud”, sostuvo.
Programa de cannabis medicinal
Finalmente, la funcionaria también se refirió al trabajo que el Gobierno provincial lleva adelante en torno al programa de cannabis medicinal y confirmó que actualmente existen alrededor de 4.200 personas inscriptas en el Reprocann en Tierra del Fuego.
Según explicó, el objetivo actual pasa por avanzar en protocolos de buenas prácticas vinculadas al cultivo y producción.
“Estamos trabajando en herramientas vinculadas al orden productivo y al acompañamiento del sector”, indicó.
La mesa de trabajo incluye participación de organismos provinciales, universidades y entidades científicas como Universidad Nacional de Tierra del Fuego, CADIC e INTA.
“Cada institución puede aportar desde su lugar a este programa que se está llevando adelante desde la provincia”, concluyó.

