“Ellos puertas afuera son los señores López, pero acá adentro son la peor basura”, dijo la víctima

Patricia brindó un testimonio marcado por abusos desde la infancia, violencia familiar y un presente atravesado por la amenaza de desalojo. Reclama que la Justicia deje de reducir su caso a una cuestión patrimonial y atienda la dimensión humana de su sufrimiento.

Río Grande. – En una entrevista con Info 3 Noticias, Patricia expuso públicamente un relato crudo y desgarrador sobre la violencia que la atraviesa desde niña. La mujer recordó que su madre, criada en un convento y fallecida hace dos décadas, “hizo lo que pudo” para ayudarla, mientras que su padre la responsabilizó de los abusos con frases hirientes. También relató que su hermano desestimó sus denuncias como “producto de la imaginación”, lo que profundizó la violencia psicológica que padeció durante años.

Patricia aseguró que fue golpeada en reiteradas ocasiones por su padre, siempre “puertas adentro”, mientras que hacia afuera la familia mantenía una fachada respetable. Hoy enfrenta un proceso de desalojo y afirma que construyó su vivienda “ladrillo por ladrillo”, sin pedir regalos ni favores. Sin embargo, sus denuncias —más de diez en lo que va del año— fueron rechazadas por el mismo juez bajo el argumento de que se trata de un conflicto patrimonial.

La mujer reclama que se reconozca la violencia que sufre: “A mí me han pegado, me han maltratado psicológicamente, económicamente. He tenido que salir a alquilar con lo que tenía puesto, con mi hija con síndrome nefrótico a los 11 años, y nadie, ni siquiera la Casa de la Mujer, me pudo ayudar porque dicen que es patrimonial”.

Patricia vive con una jubilación por incapacidad definitiva y un diagnóstico psiquiátrico tras haber intentado quitarse la vida luego de una brutal agresión de su padre. “Intenté suicidarme después de la última paliza que me dio mi papá y que lo vi con el cuchillo en la mano. Le dije: ‘Papá, ¿por qué me odias tanto? Si tanto me odias, matame, acá me tenés’. Fue cuando la vecina, gracias a Dios, llamó a la policía”, relató.

Hoy, con graves problemas de salud y un 69% de incapacidad, Patricia exige que la Justicia deje de mirar su caso como un simple expediente patrimonial y atienda la dimensión humana de su historia. “La solución inmediata es que se haga justicia, que vean la violencia que yo estoy sufriendo”, concluyó.