Ernesto Alonso alertó sobre una “entrega de la República Argentina”

El excombatiente de Malvinas y secretario de Derechos Humanos del CECIM La Plata denunció que el Gobierno nacional impulsa una ley que, bajo el título de “inviolabilidad de la propiedad privada”, busca derogar la Ley de Tierras para eliminar los límites a la extranjerización del territorio. Advirtió que la iniciativa pone en riesgo la soberanía, la integridad territorial y el futuro de las próximas generaciones, cuestionó el rol de la Cancillería en la cuestión Malvinas y llamó a la ciudadanía a exigir explicaciones a los senadores antes de la sesión prevista para el 6 de agosto.

Río Grande.- El secretario de Derechos Humanos del CECIM La Plata y excombatiente de Malvinas, Ernesto Alonso, lanzó una dura advertencia sobre el proyecto que el Gobierno nacional pretende tratar en el Senado el próximo 6 de agosto, al sostener que la iniciativa representa un paso decisivo hacia la extranjerización de las tierras argentinas, eliminando las restricciones que actualmente establece la Ley de Tierras y abriendo la puerta a la adquisición masiva de áreas estratégicas por parte de capitales extranjeros.

Durante una entrevista concedida a FM Del Pueblo, Alonso sostuvo que detrás del nombre de la iniciativa se esconde un cambio de enorme trascendencia para el país y aseguró que desde el “CECIM, junto a organizaciones sindicales y sociales, se está conformando una amplia coalición para impedir su aprobación”.

“Le ponen un rótulo, un título, pero cuando uno lee el contenido de esta ley, es lisa y llanamente la venta de la República Argentina al mejor postor”, afirmó.

El referente recordó que “el CECIM ya había logrado frenar judicialmente la derogación de la Ley de Tierras contenida en el DNU 70/2023, mediante una medida cautelar que mantiene vigente la normativa”, dijo, al tiempo que agregó que “hace dos años observamos que el artículo 154 del decreto 70 derogaba directamente la Ley de Tierras, presentamos una cautelar y hoy esa ley sigue vigente, como no pudieron resolverlo judicialmente, ahora insisten mediante una ley del Congreso”, explicó.

Según Alonso, el verdadero objetivo es “eliminar los límites actuales que impiden la concentración y extranjerización de la tierra, lo que modifica y deroga es la posibilidad de quitar ese marco, ese límite que hoy tiene la ley vigente respecto del porcentaje de extranjerización, por lo cual, lo que están poniéndola al servicio de los grandes capitales, de esos popes tecnológicos que en muchos casos son más poderosos que los propios Estados, para que se queden con áreas estratégicas”, manifestó.

Como ejemplo, graficó la dimensión del problema que, a su juicio, implicaría la aprobación del proyecto al sostener que “los Lewis de la vida directamente podrían comprarse el lago Nahuel Huapi con Bariloche adentro, o adquirir zonas de frontera que son estratégicas”, advirtió.

 

“La tierra no es un bien renovable”

 

Para Alonso, el debate trasciende cualquier discusión económica y se ubica en el plano de la defensa del territorio nacional.

“La tierra no es un bien renovable, nuestro territorio es el que tenemos y debe administrarse como un bien común, el uso del suelo también es una cuestión estratégica para el Estado Nación”, remarcó.

En ese sentido, fue categórico al señalar las consecuencias que tendría una eventual aprobación del proyecto al señalar que “si esto llega a avanzar, corre en riesgo la integridad de nuestro territorio y la gobernanza de nuestro país”, sostuvo.

El dirigente explicó que actualmente la legislación vigente ya permite la compra de tierras por parte de “extranjeros”, aunque establece límites precisos para “proteger zonas sensibles”.

“La ley actual todavía permite extranjerizar alrededor de 25 millones de hectáreas, pero con límites, no pueden comprarse zonas de frontera, reservas de agua dulce, sectores del litoral marítimo ni áreas estratégicas, no significa que un extranjero no pueda comprar tierra; significa que la tierra debe estar en manos de muchos y no de pocos”, explicó.

 

Coalición federal y movilización

 

Frente al inminente tratamiento parlamentario, Alonso confirmó que distintas organizaciones comenzaron a coordinar acciones conjuntas.

“Hemos conformado una Coalición Federal en Defensa de la Tierra. Se despertaron algunas representaciones parlamentarias y también van a adherir las dos CTA. Estamos trabajando para que la CGT también convoque porque esto es la defensa de la República Argentina”, expresó.

El dirigente sostuvo que “si el Senado aprueba la iniciativa, se dará un paso decisivo hacia un proceso irreversible, dado que, si logran los votos necesarios para darle media sanción, habrán dado el primer paso para entregar directamente el país a grupos económicos que son más poderosos que los Estados Nación”, afirmó.

Y añadió que “los argentinos nos vamos a quedar con la ñata contra el vidrio mientras entregan un territorio que tiene todo lo que al mundo le falta”.

 

Un llamado directo a los senadores

 

Alonso también puso el foco sobre la responsabilidad política de los legisladores nacionales y convocó a la ciudadanía a exigirles públicamente una definición.

“Hay que exponer a los legisladores, yo les pediría a los habitantes de Tierra del Fuego que pregunten cómo va a votar el senador Coto. Que todos los ciudadanos les exijan explicaciones a sus senadores y les pregunten qué beneficios traerá esta ley para la República Argentina”, planteó.

Asimismo, cuestionó especialmente el acompañamiento que, según afirmó, algunos sectores de la oposición estarían dispuestos a brindar al sostener que “el radicalismo está aportando los votos necesarios para extranjerizar y vender la República Argentina, hay que preguntarle a esos senadores por qué lo hacen”, sostuvo.

 

Una nueva forma de colonización

 

El excombatiente vinculó el proyecto con un proceso mucho más amplio que, según su visión, afecta la soberanía nacional.

“Estamos atravesando una nueva ola de colonización en la República Argentina, ya somos un país colonizado y ahora buscan profundizar ese proceso”, expresó.

También relacionó el debate con la situación de Tierra del Fuego y el Atlántico Sur, para lo cual, dijo que “las políticas que vienen aplicando desde hace más de dos años apuntan a despoblar territorios estratégicos como Tierra del Fuego. Lo que pasa con la industria fueguina forma parte de ese proyecto para dejar afuera a 46 millones de argentinos”, afirmó.

En ese contexto, destacó el impacto simbólico que tuvo la bandera con la leyenda «Las Malvinas son Argentinas» exhibida por la Selección Argentina tras el triunfo frente a Inglaterra al sostener que “ese gesto despertó conciencia, estos temas muchas veces parecen abstractos, pero tenemos que analizarlos racionalmente porque está en juego el futuro de las próximas generaciones”, indicó.

 

Malvinas, petróleo y el Atlántico Sur

 

Alonso también dedicó gran parte de la entrevista a cuestionar la política exterior argentina respecto de las Islas Malvinas y denunció una absoluta falta de reacción oficial frente al avance británico.

“No nos comamos el verso de que Trump nos va a ayudar a recuperar la soberanía de Malvinas, eso no va a suceder”, aseguró.

Recordó que, según su análisis, el Reino Unido desarrolla desde 1982 una estrategia en tres etapas, la “primera fue consolidar el enclave militar; la segunda comienza ahora con la explotación petrolera de reservas de clase mundial; y la tercera apunta directamente a la proyección hacia la Antártida”, explicó.

También mencionó empresas involucradas en la exploración y explotación hidrocarburífera alrededor de las islas y cuestionó duramente el silencio oficial.

“¿Qué está haciendo la Cancillería argentina? Silencio absoluto. Están permitiendo que todo esto siga avanzando”, denunció.

A su entender, ese escenario se complementa con otras decisiones nacionales como el “decreto 70/2023, el RIGI, esta ley de tierras y la explotación petrolera forman parte de una misma estrategia. Además, van a necesitar un punto logístico en el continente, y quien garantiza esas condiciones es Javier Milei”, afirmó.

 

“Tenemos que ejercer el control social”

 

Alonso insistió en que la defensa de la soberanía no puede quedar únicamente en manos de la dirigencia política y convocó a una participación activa de la sociedad y en este sentido dijo que “los argentinos tenemos que asumir el control social. Somos los verdaderos dueños del país, los gobiernos son transitorios, pero pueden modificar para siempre la historia de la Argentina”, señaló.

Por eso llamó a acompañar las movilizaciones previstas para el “6 de agosto, invito a todos los fueguinos a tomar ese control social, a preguntarle a sus senadores qué van a votar y a exigirles explicaciones, no podemos permitir un proyecto de no país que deje a los 46 millones de argentinos con la ñata contra el vidrio”, sostuvo.

Finalmente, reiteró que el país posee recursos estratégicos codiciados a “nivel mundial y que la defensa de esos bienes debe convertirse en una causa colectiva, dado que, Argentina tiene todo lo que hoy escasea en el planeta, por eso quieren consolidar este proyecto, necesitamos volver a la calle, defender nuestra soberanía y proteger el territorio para las próximas generaciones”, concluyó.