La ministra de Energía de Tierra del Fuego, Gabriela Castillo, calificó como un “momento histórico” la llegada del buque que transportó las 6.200 toneladas de equipamiento destinadas a la nueva usina de Ushuaia. Aseguró que la obra representa “la solución definitiva” al problema estructural de generación eléctrica que arrastra la capital fueguina desde hace décadas. El operativo comenzará este martes con una compleja logística de descarga y traslado que demandará unos 250 viajes especiales, mientras avanzan en paralelo las obras civiles, el tendido de gas, agua e infraestructura eléctrica que permitirán poner en funcionamiento una central capaz de abastecer el crecimiento de Ushuaia durante al menos dos décadas.
Ushuaia.- La llegada del barco que transportó todo el equipamiento para la construcción de la nueva usina de Ushuaia marca un antes y un después en la historia energética de Tierra del Fuego. Así lo definió la ministra de Energía de la provincia, Gabriela Castillo, quien sostuvo que el arribo de las turbinas, generadores, transformadores y demás componentes constituye el paso más importante de un proyecto que comenzó a gestarse hace más de cinco años y que busca resolver definitivamente uno de los principales problemas estructurales que enfrenta la capital fueguina.
En una extensa entrevista concedida a FM La Isla, la funcionaria destacó que la provincia atraviesa «un momento histórico» y remarcó que la nueva central no sólo permitirá terminar con las limitaciones actuales del sistema eléctrico, sino que abrirá un nuevo horizonte para el desarrollo industrial, turístico y urbano de Ushuaia.
“Claramente es la solución definitiva para construir la nueva usina y la solución definitiva para la ciudad de Ushuaia. Es lo que plantea una proyección de crecimiento a futuro distinta, con otro horizonte para la provincia y particularmente para la ciudad de Ushuaia”, afirmó.
Un problema estructural que comenzó a resolverse
Castillo recordó que la crisis energética de Ushuaia no es consecuencia de los últimos años, sino una “dificultad histórica que condicionó durante décadas el crecimiento de la ciudad”.
En este marco, agregó que “el problema energético no es un problema del último tiempo, sino que es un problema estructural de la provincia. Avanzamos en un horizonte de planificación a corto, mediano y largo plazo, no sólo atendiendo la contingencia, los desperfectos y las situaciones que se presentan, sino planteando acciones correctivas para que el futuro sea distinto”, explicó.
En ese sentido, recordó que “hace entre cinco y seis años comenzó a elaborarse el proyecto para construir una nueva usina, iniciativa que inicialmente iba a financiarse mediante un crédito internacional de la CAF”.
Sin embargo, las dificultades financieras y la imposibilidad de acceder al endeudamiento obligaron a buscar “caminos alternativos, no nos quedamos con las manos en el bolsillo y teníamos claro que había que construir sí o sí una nueva usina”, enfatizó.
La inversión china que permitió destrabar el proyecto
La ministra detalló que la posibilidad concreta apareció hace aproximadamente un “año, cuando empresas chinas decidieron avanzar con una importante inversión privada luego de resolverse distintas cuestiones vinculadas a la situación judicial de la petroquímica”.
Según explicó, esas compañías conformaron una “nueva sociedad denominada Austral Gas, Petróleo y Energía S.A., que posteriormente se asoció con Terra Ignis para ejecutar la obra”.
A partir de allí comenzó una larga secuencia de trabajo que “incluyó reuniones con autoridades provinciales, empresarios, funcionarios chinos, el gobernador Gustavo Melella y representantes diplomáticos del gigante asiático”.
Paralelamente, dijo que “mientras en China se fabricaba el equipamiento, en Ushuaia avanzaban las tareas de preparación del terreno donde funcionará la central, donde primero hubo que recuperar un predio que había sido una cantera, compensar el terreno y preparar todo el lugar. Ese trabajo comenzó en diciembre del año pasado y permitió iniciar posteriormente la obra civil”, explicó.
Un viaje exclusivo desde China con 6.200 toneladas de equipamiento
Castillo reveló que el barco que llegó a Ushuaia fue “contratado exclusivamente para transportar el equipamiento de la futura usina y durante aproximadamente dos meses permaneció esperando en el puerto chino de Yansú hasta conseguir una embarcación disponible, en un contexto internacional complejo por la crisis generada en el estrecho de Ormuz y la disminución de la oferta mundial de buques de carga, todo lo que está en el barco corresponde exclusivamente a la obra de la usina”, subrayó.
Cabe remarcar que la embarcación recorrió el océano Pacífico, atravesó Oceanía, evitó zonas afectadas por tifones y finalmente ingresó por los canales fueguinos, donde primero fue guiada por prácticos chilenos y posteriormente por prácticos argentinos hasta arribar al puerto de Ushuaia.
“Ha sido un paso a paso durante mucho tiempo, pero ahora plantea otro horizonte y tiene que ver con cómo miramos hacia adelante esta transformación energética que necesita la provincia para seguir creciendo”, expresó.
Un operativo sin precedentes
La llegada del equipamiento representa apenas el inicio de una gigantesca operación logística, teniendo en cuenta que desde hoy martes comenzará el traslado de las 6.200 toneladas hasta el predio donde se construye la nueva central.
La ministra explicó que el procedimiento demandará aproximadamente “doce días de trabajo ininterrumpido, estamos hablando de unos 250 viajes entre el puerto y el predio de guarda fiscal”, precisó.
Dentro de ese total habrá “50 traslados de cargas sobredimensionadas, cinco transportes especiales por sobrepeso, decenas de viajes adicionales con semirremolques que movilizarán contenedores y componentes menores”.
Las tareas se desarrollarán entre las “7 de la mañana y las 7 de la tarde, aunque las piezas de mayor tamaño sólo circularán con luz diurna debido a la complejidad del operativo”.
Para ello será necesaria una “coordinación permanente entre el Gobierno provincial, la Municipalidad de Ushuaia y numerosos organismos técnicos”, expuso.
Empresas fueguinas y mano de obra local
Castillo aclaró que, si bien el montaje será dirigido por especialistas chinos, la mano de “obra será mayoritariamente fueguina”.
Detalló que “actualmente unas cuarenta personas trabajan en la obra civil, además de equipos de ingeniería pertenecientes a la empresa NACONSUR, responsable de ejecutar gran parte de las tareas”.
A ello se suma la participación de numerosas firmas locales que “intervienen en toda la logística portuaria y aduanera; Logant se encarga del transporte; Masciotra aporta las grúas necesarias para mover las enormes piezas; mientras que trabajadores portuarios realizan las maniobras de descarga, con lo cual, ya solamente con el traslado hay un movimiento económico muy importante”, destacó la ministra.
Una transformación que va mucho más allá de instalar una usina
La funcionaria explicó que “el proyecto no consiste únicamente en montar los generadores, sino, en paralelo deberán ejecutarse múltiples obras complementarias indispensables para que la nueva central funcione correctamente”.
Entre ellas mencionó la “construcción de un nuevo gasoducto desde el ingreso a Ushuaia hasta la usina, un tendido de agua desde el río Olivia para alimentar el sistema de ciclo combinado, la interconexión eléctrica entre la nueva central y la actual, la creación de un nodo de distribución energética y una profunda reestructuración de toda la red eléctrica de la ciudad”.
“Es una reestructuración no sólo de la matriz energética, sino también eléctrica y del acompañamiento de todas las obras complementarias”, sostuvo.
En ese proceso intervienen Camuzzi, la Dirección Provincial de Energía, ingenieros especializados y distintas áreas técnicas del Gobierno.
Terra Ignis consolida uno de sus principales objetivos
Consultada sobre el rol de Terra Ignis, Castillo señaló que “la empresa provincial fue consolidándose progresivamente desde su creación, primero intervino durante la emergencia energética mediante el alquiler de equipos de generación, luego asumió el desafío de administrar las áreas hidrocarburíferas que dejó YPF y actualmente lleva 87 días de operación junto a su operador petrolero Velitec”.
Ahora suma un nuevo objetivo estratégico como lo es participar en la “generación eléctrica de Ushuaia junto a Austral Gas, Petróleo y Energía mediante una Unión Transitoria de Empresas”.
La usina actual quedará como respaldo permanente
Uno de los cambios más importantes será el destino de la actual usina de Ushuaia.
Lejos de quedar fuera de servicio, continuará “operando como reserva estratégica, la usina actual pasa a ser la reserva fría de la ciudad, esto permite tener un back up que hoy no existe”, explicó Castillo.
Gracias a esa decisión, Ushuaia contará por “primera vez con un sistema de respaldo que garantizará la continuidad del suministro frente a eventuales contingencias”.
La ministra indicó que “la nueva infraestructura permitirá distribuir energía tanto desde la central nueva como desde la actual, aumentando considerablemente la confiabilidad del sistema”.
Energía para crecer durante los próximos veinte años
La nueva central tendrá una capacidad instalada de 60 megavatios, siendo que “actualmente Ushuaia consume entre 29 y 30 megavatios durante el verano y entre 40 y 45 megavatios en invierno”.
Ese margen adicional permitirá acompañar el “crecimiento urbano, turístico e industrial previsto para las próximas dos décadas, estamos hablando de una proyección de crecimiento a 20 años, no estamos diciendo que la capacidad se agota la semana que viene, es un salto cualitativo muy importante y un momento histórico en materia energética”, afirmó.
Castillo recordó que “Ushuaia continúa densificándose con nuevos edificios, hoteles y emprendimientos que multiplican la demanda eléctrica”, por ello consideró imprescindible anticiparse al crecimiento futuro.
Un plan integral para toda la provincia
La ministra insistió en que la política energética provincial no se limita únicamente a Ushuaia.
También detalló las inversiones previstas para Tolhuin, donde se trabaja en el “mantenimiento integral de equipos de generación, nuevas salas de celdas, una planta de gas y proyectos destinados a garantizar el desarrollo del parque industrial y de nuevos barrios”.
En Almanza se “proyectan mejoras que permitan fortalecer la actividad productiva vinculada a los recursos marinos, incorporando infraestructura eléctrica, plantas de agua y tratamiento de efluentes”.
Respecto de Río Grande, señaló que “aunque actualmente el sistema de generación posee mayor estabilidad debido a la caída del consumo industrial, continúan ejecutándose numerosas obras”.
Mencionó el reemplazo de “seccionadores”, proyectos impulsados junto a la “Cooperativa Eléctrica, la electrificación de barrios como Chacra VIII, nuevas obras para Margen Sur y la búsqueda de financiamiento para desarrollar un parque eólico”.
“Seguimos pensando, junto con la Cooperativa, el crecimiento de la matriz energética también para Río Grande, porque esperamos que crezca el empleo y eso siempre viene acompañado de nuevos procesos productivos y de una mayor demanda de energía”, sostuvo.
“Un momento histórico para Tierra del Fuego”
Para Gabriela Castillo, la llegada del barco simboliza mucho más que el arribo de maquinaria pesada, representa la “posibilidad concreta de dejar atrás décadas de limitaciones energéticas que condicionaron el crecimiento provincial, de verdad es un salto cualitativo importante, un momento histórico en materia energética en esta transformación”, concluyó.
