Rivarola confirmó el cierre del gimnasio del CEC “por la crisis”

El secretario General del Centro de Empleados de Comercio de Río Grande y Tolhuin, Daniel Rivarola, explicó las razones que llevaron al cierre definitivo del gimnasio American Gym. Tras haber evaluado distintas alternativas durante dos semanas, el dirigente mercantil remarcó la imposibilidad de afrontar las tarifas de mantenimiento y el impacto de la competencia. Además, aclaró cómo se resolverá la situación de los trabajadores afectados y qué pasará con los beneficios de los afiliados.

Río Grande – Consultado sobre el futuro de la histórica instalación deportiva del gremio en Río Grande, Daniel Rivarola confirmó el cese de las actividades al expresar que “lamento informar el cierre definitivo de nuestro gimnasio American Gym; creímos que en dos semanas podíamos solucionar la continuidad, pero no. La medida obedece a la imposibilidad de afrontar los costos fijos de apertura del gimnasio, debido a una importante baja de clientes y la suba imparable de servicios y mantenimiento, agravado por una importante apertura de gimnasios nuevos que divide en una misma población, la clientela”. Sobre las diferencias de costos que mantienen con el sector privado, el sindicalista argumentó que “como entidad gremial, el CEC no tiene trabajadores con monotributo que permite bajar muchísimo los costos, como lo puede hacer la competencia, y eso no nos permite ser competitivos”.

Al indagar sobre el origen del proyecto y el cambio en las preferencias de los usuarios a lo largo del tiempo, el referente del CEC recordó que el espacio se creó años atrás ante la falta de ofertas y a pedido de las bases, aunque aclaró que “la diversidad de actividades fitness ha hecho que los gustos vayan cambiando y se consuma otro tipo de entrenamiento, reduciendo esto a solo el 11% de asistencia de afiliados a nuestro local”.

En relación con el contexto social y económico global de la región, el titular del gremio enfatizó el impacto de la recesión en las finanzas de la institución. En ese sentido, fundamentó la decisión al advertir que “la actual situación económica del país, de la provincia y de Río Grande, sobre todo, con desempleo y cierres comerciales, también nos empuja a nosotros a tomar esta triste decisión, porque el gimnasio es una actividad comercial, que de querer continuar sosteniéndola, las pérdidas que el mismo eroga afectaría a otros beneficios que nuestros afiliados necesitan más”. Asimismo, precisó que la mayor parte de los usuarios no pertenecían al rubro, advirtiendo el perjuicio que ocasionaba “sobre todo para el beneficio del 89% de clientes que no son empleados de comercio”, restando recursos para “cobertura en remedios, útiles escolares y guardapolvos, bolsa navideña, etc.”.

Respecto de la situación laboral del personal que prestaba servicios en el establecimiento y los socios con cuotas al día, Rivarola manifestó un sentido agradecimiento y garantizó el cumplimiento de las obligaciones legales. En ese marco, aseveró que “al personal que trabajó con nosotros en este tiempo, toda nuestra gratitud, lamentablemente no podemos reubicar a todos, pero como corresponde, haremos frente al pago de todas las indemnizaciones, no es lo que queremos, pero estamos cerrando el gimnasio, es imposible sostenerlo”. Para la tranquilidad de los usuarios que ya habían abonado el mes, confirmó que “a los clientes que llegaron a abonar la cuota, les serán devueltas en la sede del CEC”.

Sobre el proceso de evaluación previa a la medida final y la responsabilidad al frente del sindicato, el dirigente dejó en claro el pesar de la conducción gremial. Al respecto, sostuvo que “esta es la realidad que vivimos, nos duele muchísimo la decisión que tomamos y que oportunamente hablamos con nuestros empleados tratando de revertirla, pusimos todo, pero no lo podemos sostener y es mi responsabilidad administrar esta entidad para beneficio de nuestros afiliados, no de terceros”.

Por último, al ser requerido sobre la continuidad de la cobertura deportiva para los socios y el destino del inmueble, Rivarola anticipó que la medida no implicará necesariamente la pérdida de prestaciones. Sobre las alternativas que se analizan de cara al futuro, el gremialista vislumbró que “estamos analizando la cobertura por reintegro en otros gimnasios y para el futuro, existe la posibilidad de alquilar el lugar para que otros lo exploten o vender todo y poner alguna otra actividad exclusiva para nuestros afiliados, el tiempo y la realidad económica nos dirán qué pasará, hoy no es el momento”, concluyó.