La pesista tolhuinense, categoría Sub-15 y dentro de las divisiones de 53 a 57 kilogramos, participó en un Campus Nacional desarrollado en Buenos Aires, donde fue observada por los técnicos que trabajan en la conformación de los seleccionados argentinos para los compromisos de 2027. Con apenas un tiempo de recorrido, la escuela de levantamiento olímpico de Tolhuin ya cosecha dos récords nacionales y ahora tiene a su primera representante convocada a una concentración nacional.
Tolhuin.- Hay historias deportivas que comienzan mucho antes de que aparezcan los grandes resultados. Empiezan en silencio, con pocos elementos, con chicos que llegan por curiosidad y con profesores que sostienen una idea aun cuando los frutos todavía parecen lejanos. En Tolhuin, esa historia comenzó a escribirse alrededor del levantamiento olímpico de pesas y hoy empieza a adquirir una dimensión que pocos imaginaban en sus primeros pasos.
En ese camino aparece con enorme protagonismo Kiara Pino, una joven deportista de la ciudad de Tolhuin que integra la categoría Sub-15 y compite en las divisiones comprendidas entre los 53 y 57 kilogramos. Su evolución la llevó recientemente a Buenos Aires, donde entre el 9 y el 16 de agosto participó de un Campus Nacional en una concentración que reunió a jóvenes levantadoras que se encuentran bajo observación con vistas a integrar los seleccionados argentinos para los compromisos internacionales del año 2027.
El encuentro no fue solamente una instancia de entrenamiento. Las deportistas participaron de capacitaciones técnicas y fueron observadas directamente por los entrenadores nacionales, quienes comenzaron a evaluar y seguir de cerca a las jóvenes que podrían conformar los equipos argentinos del próximo año.
Para Kiara, entonces, la experiencia representó mucho más que un viaje. Fue la confirmación de que aquel camino iniciado prácticamente desde cero en Tolhuin puede conducirla hacia escenarios nacionales de enorme relevancia.
Una escuela que creció con trabajo y acompañamiento
Emiliano Bezek destacó que el presente de Kiara no puede analizarse de manera aislada. Detrás de la deportista existe un proceso que involucra a entrenadores, profesionales, familia y políticas deportivas sostenidas en el tiempo.
En ese sentido, puso especialmente en valor la apuesta realizada por la gestión del gobernador Gustavo Melella en Tolhuin, acompañada por el equipo de gestión de la ciudad encabezado por Pablo Pereira, señalando que los resultados deportivos comienzan a aparecer pese al relativamente corto tiempo de trabajo.
Para Bezek, uno de los puntos de partida fundamentales fue la construcción de la Casa del Deporte, una infraestructura que permitió que Tolhuin tuviera las mismas posibilidades que Río Grande y Ushuaia en materia deportiva.
“Tolhuin está a la altura”, resumió el entrenador al analizar un proceso que ya comenzó a entregar resultados concretos.
Dentro de ese crecimiento, el levantamiento olímpico de pesas ocupa un lugar especial. La escuela comenzó con muy pocos chicos y, en sus primeros días, quienes se acercaban prácticamente no tenían experiencia con la disciplina. El trabajo empezaba desde lo más elemental, incluso con barras de apenas cinco kilogramos.
Hoy, aquel pequeño grupo tiene un exponente que está empezando a hacerse notar a nivel nacional. Kiara Pino se convirtió en la primera deportista surgida de esa escuela en ser convocada a un seleccionado argentino de levantamiento olímpico, y además ya ostenta dos récords nacionales en dos categorías diferentes.
Ese salto no es casualidad. Es, para Bezek, la consecuencia directa de un trabajo firme, continuo y acompañado.
Familia, profesionales y una política deportiva que abre puertas
En la mirada del entrenador hay una palabra que adquiere especial relevancia: conjunción. Porque detrás de una deportista que alcanza una convocatoria nacional no existe solamente el talento individual.
Bezek remarcó el papel fundamental de la familia y mencionó especialmente a Romina, mamá de Kiara, por el acompañamiento permanente que brinda a la joven durante este proceso.
A ese respaldo familiar se suma el trabajo de profesionales capacitados y una estructura que permite que los chicos puedan desarrollarse integralmente. “Políticas públicas, acompañamiento de la familia y profesionales capacitados” forman, según explicó, una combinación que genera oportunidades y permite que los jóvenes puedan cumplir sus sueños.
Y en ese punto aparece también la evolución de una disciplina que durante mucho tiempo cargó con prejuicios, especialmente respecto de su práctica en edades tempranas.
La ciencia derribó viejos prejuicios
Durante años, el levantamiento olímpico fue observado con cierta desconfianza cuando se trataba de niñas, niños y adolescentes. Existía la creencia de que levantar pesas podía perjudicar el crecimiento o afectar la estructura física de los jóvenes.
Sin embargo, Bezek explicó que la realidad actual es muy diferente y que el trabajo se desarrolla bajo controles y criterios profesionales.
La Secretaría cuenta con acompañamiento de cuerpos médicos, profesionales de la nutrición y especialistas en psicología deportiva, quienes intervienen en el seguimiento de los deportistas.
El entrenador también hizo referencia al conocimiento científico disponible y a las publicaciones de la Asociación Argentina de Pediatría, señalando que aquellas antiguas consideraciones sobre el supuesto peligro de la disciplina para el crecimiento no se corresponden con la evidencia actual. Por el contrario, sostuvo que, correctamente planificado y supervisado, el levantamiento de pesas puede resultar beneficioso para el desarrollo de los chicos.
La experiencia cotidiana también respalda esa evolución. El seguimiento profesional permite observar el crecimiento deportivo y físico de los jóvenes que integran las escuelas de pesas de la provincia.
Un semillero que ya sabe de resultados
El proyecto no se limita a Tolhuin. El semillero provincial de levantamiento olímpico se viene desarrollando también en Río Grande y Ushuaia, conformando una estructura que empieza a mostrar resultados cada vez más importantes.
Bezek recordó que durante 2025 Tierra del Fuego fue reconocida como el mejor equipo nacional Sub-15 en los Juegos Evita, un antecedente que considera sumamente positivo para el presente y, sobre todo, para el futuro de la disciplina.
Pero el entrenador sabe que los buenos resultados no pueden convertirse en motivo para detenerse.
Los jóvenes que ya consiguieron destacarse deben continuar trabajando y, paralelamente, se debe seguir incorporando nuevos valores. Porque el objetivo no es únicamente disfrutar de los éxitos obtenidos, sino construir una base cada vez más amplia que permita sostener el crecimiento de la disciplina a lo largo del tiempo.
“No hay que dormirse”, planteó Bezek, convencido de que el trabajo cotidiano es la única manera de mantener y superar lo alcanzado.
Una invitación a animarse a levantar pesas
En ese sentido, el entrenador aprovechó la oportunidad para realizar una invitación abierta a las familias de toda la provincia.
El levantamiento olímpico es, según describió, un deporte diferente, en el que no solamente se pone a prueba la fuerza. También se ponen a prueba el temple, el corazón, la constancia y la capacidad de sostener un objetivo a través del tiempo.
Y Tierra del Fuego, sostuvo, ya demostró que tiene resultados y que cuenta con profesionales capaces de acompañar ese proceso.
Actualmente existen escuelas de pesas dentro de la estructura de la Secretaría de Deportes, mientras que en Río Grande también funciona el Centro de Atención Deportiva, con propuestas destinadas a quienes quieran acercarse a conocer la disciplina.
Bezek remarcó que, si bien hoy le toca trabajar junto a Lucas de Giorgi en el acompañamiento específico de Kiara Pino, todos los profesores involucrados en el levantamiento de pesas cuentan con capacidades y conocimientos de primer nivel.
Por eso, el desafío inmediato pasa por conseguir que más chicos y chicas se acerquen, conozcan la disciplina y se animen a vivir la experiencia de levantar pesas.
Hoy es Kiara, mañana puede ser otro
El caso de Kiara Pino se transforma así en mucho más que una historia individual. Su convocatoria a un Campus Nacional y la posibilidad de ser considerada dentro del proceso de formación de los seleccionados argentinos para 2027 representan el resultado visible de una política deportiva que comenzó a generar oportunidades en Tolhuin.
Bezek fue contundente al remarcar que, sin la Casa del Deporte y sin la Secretaría de Deportes, hoy no habría una joven tolhuinense cumpliendo el sueño de acercarse a un seleccionado nacional.
La diferencia, explicó, radica en que una ciudad que durante mucho tiempo tuvo fundamentalmente la presencia municipal hoy cuenta también con el acompañamiento del Gobierno provincial y con una infraestructura de gran magnitud como la Casa del Deporte.
Ese cambio de escenario permite que aparezcan nuevas posibilidades.
Y quizás allí radique la verdadera dimensión de la historia de Kiara: no solamente en los kilos que puede levantar, en los récords nacionales que ya consiguió o en la convocatoria que acaba de recibir, sino en todo aquello que su ejemplo puede provocar en quienes todavía están mirando desde afuera.
Porque Kiara fue una de las chicas que comenzó desde abajo, cuando la escuela recién daba sus primeros pasos. Hoy es la primera representante de ese proyecto que llega a una concentración nacional.
“Mañana puede ser otro”, resumió Bezek.
La Escuela de Pesas también abre sus puertas en la Margen Sur
El crecimiento de esta disciplina ya tiene un nuevo capítulo en Río Grande. En la última edición del circuito deportivo, la Casa del Deporte Río Grande puso en funcionamiento una nueva Escuela de Pesas, donde actualmente desarrolla parte de su actividad Emiliano Bezek.
La propuesta apunta especialmente a que los chicos y chicas de la Margen Sur tengan la posibilidad de acercarse, conocer el deporte y descubrir una disciplina que exige compromiso, perseverancia y dedicación, pero que también puede abrir caminos hacia escenarios que parecen lejanos cuando todo comienza.
Tolhuin ya tiene su historia con Kiara Pino. Una historia que nació con barras de cinco kilos, creció entre entrenamientos, récords y acompañamiento familiar, y que ahora llegó hasta una concentración nacional.
El desafío está planteado: seguir trabajando, seguir formando y seguir generando oportunidades. Porque detrás de cada barra que se levanta también puede estar naciendo el próximo sueño deportivo fueguino.



