El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales cuestionó la autorización de la intervención nacional del puerto de Ushuaia para el ingreso de un buque petrolero que opera bajo bandera británica. Advirtió que el episodio no es aislado y lo vinculó con el remate de tierras del área naval austral, la permanencia de un radar con capitales británicos, el ingreso de un buque de guerra desde Malvinas y el futuro avance de la explotación hidrocarburífera en el Atlántico Sur. La Provincia analiza acciones jurídicas contra la decisión.
Río Grande.- El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, cuestionó duramente al Gobierno nacional por haber permitido el ingreso de un buque petrolero al puerto de Ushuaia y rechazó los argumentos utilizados para relativizar su bandera.
En diálogo con Radio Provincia, Dachary aseguró que la embarcación “sí está operando con bandera británica” y explicó que la utilización de la bandera de la Isla de Man no modifica esa condición.
“La Isla de Man no pertenece al Reino Unido, pertenece directamente a la corona británica, es peor todavía, es más directa la vinculación”, afirmó.
El funcionario consideró que el episodio constituye una “situación de extrema gravedad y que debe analizarse dentro de un contexto más amplio”.
Recordó que “el puerto de Ushuaia había recibido reconocimiento internacional y que registra más de 500 recaladas anuales, vinculadas con cruceros antárticos y bioceánicos, pesca, containers y programas antárticos de distintos países”.
“Uno no se imaginaba una situación de estas características, de llegar al extremo de que un día nos íbamos a despertar y ver un buque petrolero británico amarrado en el puerto”, sostuvo.
Para Dachary, lo ocurrido evidencia “el descontrol que está pasando en ese puerto producto de esta intervención” y no constituye un hecho aislado.
En ese sentido, vinculó el episodio con el remate de “38 hectáreas del área naval austral dispuesto por el Gobierno nacional y con la falta de avances para poner fin a la presencia de un radar con capitales británicos instalado en Tierra del Fuego”.
También recordó que, poco más de un mes atrás, un “buque de guerra británico procedente de Malvinas ingresó al estrecho de Magallanes y navegó por aguas jurisdiccionales fueguinas sin que, según denunció, existiera un aviso del Gobierno nacional”.
Dachary advirtió además que “el Reino Unido se encuentra próximo a avanzar con la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas, en poco menos de dos años lamentablemente el Reino Unido está en condiciones de avanzar con lo que es la explotación de hidrocarburos”, señaló, y remarcó que en “ese escenario contar con una logística de buques de bandera británica en el Atlántico Sur resulta estratégico”.
La Ley Gaucho Rivero y el “sentido común”
Respecto de la Ley Gaucho Rivero, Dachary explicó que “la norma prohíbe brindar servicios logísticos a buques de bandera británica o de conveniencia que exploten recursos naturales en la cuenca de Malvinas, por lo que su ámbito de aplicación es específico”.
Sin embargo, cuestionó que la discusión quede limitada a la letra de la normativa, dado que, “uno jamás imaginó que tuviese que tener una ley y se dice: los petroleros británicos no le vamos a dar logística”, expresó.
En ese sentido, recordó la cartelería histórica del puerto y afirmó que “me parece que lamentablemente vamos a tener que volver a ese cartel porque estas personas no lo entienden”.
Y agregó que “para ellos es normal brindar servicios logísticos al país en el cual 500 kilómetros para el este te están invadiendo, te están saqueando, te están militarizando y en poco más de dos años van a empezar a explotar hidrocarburos”.
El funcionario aclaró que la Provincia está analizando todas las normas nacionales y provinciales que podrían aplicarse tanto a las autoridades del puerto como a las empresas que contrataron los servicios del buque.
“Estamos evaluando en este momento con todos los equipos jurídicos y en la medida de lo posible y de que haya un soporte jurídico que nos permita, avanzaríamos con las máximas herramientas posibles”, indicó.
Falta de información
Dachary cuestionó también la falta de información que existe sobre la administración del puerto desde su intervención y explicó que la “Provincia no tenía conocimiento previo del arribo porque la planificación de los movimientos portuarios se administra desde la intervención”.
“Lo que nos sigue faltando sobre un recurso que es de la provincia, que es el puerto, es información”, afirmó.
Según explicó, la Provincia pudo “conocer las características del buque, su bandera, origen y destino mediante sistemas de monitoreo marítimo, y a partir de allí emitió el comunicado cuestionando su ingreso”.
En este contexto, consideró que “resulta difícil encontrar una justificación para lo ocurrido y advirtió que existe una predisposición a no tener límites con lo que es la entrega de la soberanía”.
Dachary vinculó esa situación con la discusión sobre la extranjerización de tierras y cuestionó la concepción del Gobierno nacional respecto del territorio y su preservación. “Es muy difícil cuando uno está tan en las antípodas de lo que es esa filosofía de que no tiene la más mínima preocupación por lo que tiene que ver con lo más identitario, justamente una de las cuestiones centrales que constituyen a lo que es un Estado como es el territorio y la preservación de su integridad territorial”, sostuvo.
“Rematamos tierras, dejamos que en un puerto operen buques ingleses”
Sobre el final, Dachary sintetizó su preocupación enumerando distintos episodios que, a su entender, forman parte de un mismo escenario, “rematamos tierras, dejamos que en un puerto operen buques ingleses, no nos importa que venga o no pasa nada”.
También cuestionó la falta de avances frente a la explotación de hidrocarburos en Malvinas y sostuvo que existen herramientas nacionales e internacionales para reclamar, incluyendo tribunales internacionales y mecanismos vinculados con resoluciones de Naciones Unidas.
A ello sumó la organización de cursos para funcionarios junto con la Embajada del Reino Unido, situación que calificó como otro elemento preocupante.
“Es muy difícil lo que está pasando”, sostuvo Dachary, quien cerró con una dura definición política: “Uno sabía que cuando vos votás un tipo que dice que un ídolo es Margaret Thatcher, la cosa no va a terminar bien”.
El buque permaneció amarrado en Ushuaia durante el lunes y posteriormente retomó su navegación hacia Cuyen, desde donde había llegado. La Provincia, mientras tanto, analiza las herramientas jurídicas disponibles para cuestionar la autorización y evitar que una situación similar vuelva a producirse.
