El futsal CAFS riograndense vuelve a mirar hacia adelante

Competencia, selecciones, normalización institucional y nuevos desafíos forman parte de la agenda de una Federación Fueguina que busca consolidar el crecimiento de la disciplina. José Fuenzalida repasó el presente del futsal, habló del Torneo Clausura, las selecciones, el Provincial, la División de Honor y anticipó que ya se trabaja pensando en 2027.

Río Grande.- El futsal fueguino volvió a ponerse en movimiento. Con el Torneo Clausura de Futsal CAFS transitando sus primeras fechas, la segunda mitad del año encuentra a los clubes nuevamente dentro de los gimnasios y a la Federación Fueguina de Fútbol de Salón intentando sostener una temporada que comenzó prácticamente desde los primeros meses del año.

José Fuenzalida, presidente de la entidad, realizó un balance del presente y destacó la continuidad de una competencia que ya dejó sus primeros campeones.

“Por suerte venimos ahora con el Torneo Clausura. En la Apertura ya tenemos campeón, que es Real Madrid, y en la Copa Río Grande también tenemos campeón, que es San Martín”, señaló.

El calendario comenzó con las categorías participativas y formativas y, apenas algunas semanas después, se sumaron las divisiones competitivas. Ahora, la Primera División ya disputó su tercera fecha, mientras que las inferiores avanzan con su segunda jornada.

La premisa es clara: mantener la pelota en movimiento durante todo el año y generar cada vez mayores oportunidades de competencia.

Una Copa Challenger como incentivo

Este Clausura tendrá además un atractivo especial. A los trofeos que entrega habitualmente la Federación se incorporará una Copa Challenger impulsada por la TV Pública y el programa “La Cuna del Futsal”.

La iniciativa busca agregar un incentivo a la competencia y ofrecer a los equipos otro objetivo por el cual luchar, más allá del título oficial del certamen.

“Es un incentivo más también para los jugadores, más allá del trofeo que vamos a poner nosotros para el campeón del Clausura”, explicó Fuenzalida.

La propuesta se suma a un calendario que pretende extender la actividad hasta noviembre y que, posteriormente, podría continuar con los provinciales y otras instancias de definición.

Jugar, jugar y jugar

La intención de la Federación es que el Clausura concluya entre mediados y fines de noviembre para luego avanzar con las competencias que completarán la temporada.

Entre ellas aparece la posibilidad de disputar la definición anual entre el campeón del Apertura y el campeón del Clausura, siempre que sean equipos diferentes. El ganador de esa instancia tendría luego otro compromiso: la Recopa frente al campeón de la Copa Río Grande.

De esta manera, el calendario podría extenderse considerablemente más allá de la consagración del Clausura.

“Tratando de que los chicos y los muchachos jueguen, jueguen y jueguen”, resumió Fuenzalida, sintetizando una idea que atraviesa la planificación de la entidad: más competencia significa también más experiencia, crecimiento y posibilidades para jugadores y clubes.

Primero, ordenar la casa

Mientras la pelota comenzó a rodar, la Federación debió afrontar otro desafío, esta vez fuera de la cancha: su normalización institucional.

Fuenzalida explicó que una primera asamblea presentó “fallas administrativas”, por lo que debió realizarse una nueva instancia para completar correctamente el proceso.

Finalmente, el 21 de agosto quedó formalizada la actual comisión directiva.

“Por suerte, en todo lo que es lo administrativo, estamos muy bien, normal”, destacó el dirigente.

El paso resulta importante porque permite a la Federación concentrarse en planificar competencias, selecciones, viajes y proyectos deportivos, dejando atrás cuestiones administrativas que durante un período condicionaron su funcionamiento.

En ese proceso también se recuperaron plazas y posibilidades de participación que Río Grande había perdido, abriendo nuevamente puertas hacia diferentes circuitos nacionales.

La Selección C-17 y el desafío de Tucumán

Con la situación institucional encaminada, las selecciones volvieron a ocupar un lugar central.

La C-17 se prepara para afrontar una nueva experiencia nacional en Tucumán y tiene por delante aproximadamente dos meses de preparación. El objetivo requiere organización, entrenamientos y, especialmente, encontrar horarios que permitan a los jugadores compatibilizar la actividad deportiva con sus obligaciones escolares.

Fuenzalida explicó que la Federación viene trabajando para resolver esa cuestión y destacó el acompañamiento recibido tanto por la Secretaría de Deportes de la provincia como por la Municipalidad de Río Grande.

“Nos han recibido muy bien y nos han comprometido también con la cesión de los espacios para desarrollar la disciplina”, manifestó.

Contar con lugares adecuados para entrenar representa un aspecto fundamental en la preparación de un seleccionado que deberá medirse con representativos de otros puntos del país.

Una provincia que vuelve a integrarse

La mirada de la Federación no se concentra exclusivamente en Río Grande. La intención es consolidar un verdadero mapa provincial del futsal, incorporando a las distintas localidades a una estructura común.

Tolhuin ya tiene a Kamuk dentro de la competencia federativa, participando en distintas categorías, mientras que la conducción también analiza la posibilidad de repetir el Campeonato Provincial disputado a comienzos de año.

La propuesta permitiría volver a reunir a equipos de Río Grande, Ushuaia y Tolhuin, generando cruces deportivos que excedan los torneos locales.

“Con los chicos de Ushuaia, ver si podemos repetir el Provincial del que se jugó a comienzos de año. Hay tiempo todavía para organizarlo”, señaló Fuenzalida.

La posibilidad deberá encontrar su espacio dentro de un calendario cargado, pero representa uno de los objetivos que la Federación pretende sostener.

Pingüino y una cita de primer nivel

Otro de los desafíos importantes que aparece en el horizonte tiene como protagonista a Pingüino.

El representante de Río Grande se prepara para disputar la División de Honor, uno de los escenarios más relevantes del calendario nacional.

La participación permitirá medir el nivel alcanzado frente a equipos de distintos puntos del país y, al mismo tiempo, sumar experiencia para el crecimiento de la disciplina fueguina.

Cada presencia nacional representa mucho más que un resultado: significa aprendizaje, roce competitivo y la posibilidad de mostrar el trabajo que realizan diariamente los clubes.

El futsal también crece fuera de la cancha

El crecimiento de la actividad también comenzó a reflejarse en la manera de comunicarla.

Fuenzalida destacó el trabajo de los medios y de jóvenes que realizan coberturas y seguimiento de los partidos a través de las redes sociales. En ese sentido, la Federación analiza otorgar acreditaciones a quienes desarrollan esa tarea.

“Estamos haciendo la movida también con los chicos que cubren la disciplina y muchos chicos en redes sociales”, explicó.

La iniciativa busca reconocer una actividad que se volvió cada vez más importante para la difusión del futsal. Transmisiones, fotografías, relatos y publicaciones permiten que cada jornada llegue mucho más allá de las tribunas de los gimnasios.

Pensar hoy en el futsal de mañana

El Torneo Clausura todavía tiene mucho camino por recorrer, pero la Federación ya comienza a mirar más allá de esta temporada.

Fuenzalida anticipó que existen proyectos pensados para 2027 y que la intención es incorporar una nueva impronta a los torneos. “Tenemos algunas cosas pensadas para 2027”, adelantó.

La posibilidad de proyectar el futuro aparece vinculada directamente con el proceso de normalización institucional. Una Federación ordenada puede planificar; y una estructura capaz de planificar puede pensar en competencias, selecciones, categorías y nuevos desafíos sin quedar atrapada en problemas administrativos.

El reto será transformar ese orden en crecimiento deportivo.

Una pelota que sigue rodando

El futsal fueguino atraviesa así una etapa que combina presente y futuro.

Real Madrid ya celebró la Apertura, San Martín hizo lo propio en la Copa Río Grande y ahora los equipos vuelven a luchar por el Clausura. Mientras tanto, aparecen en el horizonte los provinciales, la posible definición anual, la Recopa, la División de Honor y el compromiso nacional de la Selección C-17.

Tolhuin busca consolidar su presencia, Ushuaia vuelve a aparecer en el mapa de los posibles cruces provinciales y los clubes continúan sosteniendo desde abajo una estructura que necesita competencia para crecer.

Pero quizás la síntesis de todo este proceso pueda encontrarse en aquella frase de Fuenzalida: “que los chicos y los muchachos jueguen, jueguen y jueguen”.

Porque detrás de cada partido hay mucho más que un resultado. Hay entrenamientos, familias, clubes, técnicos, jóvenes que empiezan a descubrir una disciplina y jugadores que sueñan con representar algún día a Tierra del Fuego.

El Clausura es apenas una parte de ese recorrido. La temporada todavía tiene muchas páginas por escribir y la Federación ya prepara las siguientes.

La pelota, mientras tanto, sigue rodando.