“Estamos hipotecando el futuro de Tierra del Fuego”, advirtió Cornejo

El presidente de la Cámara de Turismo de Tierra del Fuego cuestionó la crisis educativa, los cortes y acampes que afectan a Ushuaia, el aumento de la presión impositiva y la falta de certezas sobre el puerto a días del inicio de la temporada de cruceros. Advirtió que la provincia está deteriorando su imagen, encareciendo la actividad y poniendo en riesgo su competitividad. Reclamó al Ejecutivo provincial y al Gobierno nacional que abandonen la disputa política, mejoren la eficiencia y resuelvan los problemas estructurales antes de que las consecuencias sean irreversibles. “Si solamente miramos y ponemos una curita en la herida, pero no resolvemos el motivo de la herida, estamos hipotecando el futuro de nuestra provincia”, afirmó. Además, aseguró que “trabajadores de la Dirección Provincial de Puertos que quedaron fuera de la actual estructura de administración enviaron notas y amenazas a medios especializados en cruceros, pasajeros, armadores y empresas vinculadas al turismo antártico, cartas amenazando con que no los van a dejar operar esta temporada, o sea, que van a cortar la entrada al puerto y no los van a dejar operar”, afirmó.

Ushuaia.- El presidente de la Cámara de Turismo de Tierra del Fuego, Patricio Cornejo, trazó un diagnóstico crítico sobre la situación provincial y advirtió que la combinación de conflicto educativo, cortes, presión tributaria e incertidumbre en el puerto de Ushuaia comienza a comprometer no solamente la actividad turística actual, sino también la capacidad de Tierra del Fuego para competir y atraer visitantes e inversiones en los próximos años.

En diálogo con “Buscando el Equilibrio”, por Radio Provincia, Cornejo cuestionó los proyectos legislativos destinados a financiar la educación y la salud mediante futuras subas de alícuotas y sostuvo que, en un contexto de recesión, “incrementar la carga tributaria puede terminar debilitando todavía más al sector privado”.

“Si vos ante esa realidad la única variable que movés es la de aumentar la alícuota de impuestos, lo único que hacés es, con el mismo nivel de operación, aumentar el costo de la empresa”, sostuvo.

Y resumió que “a la empresa le va peor, si a la empresa le va peor, no puede pagar, si no puede pagar, no recaudás más, es matemática pura”.

El empresario puso como ejemplo el impacto que tendría el Presupuesto 2027 sobre el turismo mayorista, cuya alícuota de Ingresos Brutos pasaría del 2% al 8% y al respecto sostuvo que el “turismo mayorista se va seis puntos arriba, al 8% de alícuota de Ingresos Brutos, 8% sobre el total facturado”, explicó.

A esa carga sumó el fondo de financiamiento de los servicios sociales, que agrega otro 1,5%, y cuestionó especialmente el carácter financiero del impuesto al exponer que “vos lo pagás cuando lo facturás, no cuando lo cobrás”.

En un contexto de cadenas de pago extendidas, advirtió, una “empresa puede terminar pagando el impuesto semanas antes de recibir el dinero correspondiente”.

Cornejo también alertó por otras modificaciones tributarias contempladas para el próximo ejercicio, entre ellas el incremento del impuesto de sellos sobre los resúmenes de tarjetas de crédito, que, según señaló, “llegaría al 12%, y mayores cargas sobre determinadas operaciones de compraventa de vehículos”.

Frente a este escenario, reclamó cambiar la lógica de administración del Estado y en este sentido dijo que “cuando vos tenés restricciones en tus ingresos y en tus capacidades, vos lo que tenés que buscar es ser más eficiente en gastar mejor y en administrar justamente los recursos de mejor manera”, planteó.

 

La crisis educativa también golpea al futuro económico

 

El titular de la Cámara de Turismo vinculó además la crisis educativa con la competitividad futura de Tierra del Fuego.

En este contexto, manifestó que “casi seis semanas de las escuelas cerradas y los chicos sin clases es gravísimo”, sostuvo, y advirtió que “la provincia tiene de rehenes a las generaciones futuras”.

Para Cornejo, el impacto económico de la interrupción educativa será visible en el “mercado laboral, la preocupación tiene que ver con el futuro de la capacidad de competir en el mercado porque no vamos a tener recursos humanos”.

A su entender, Tierra del Fuego corre el riesgo de contar con trabajadores “cada vez peor” formados y “más escasos”, lo que “terminará condicionando las posibilidades de crecimiento de la provincia”.

 

“La ciudad tomada” que ven los turistas

 

La preocupación del sector turístico también está puesta sobre los cortes y acampes en Ushuaia. Cornejo sostuvo que la afectación ya no es solamente local, sino que repercute directamente sobre la imagen que se llevan los visitantes.

“Tenemos la calle, la arteria principal, el centro comercial a cielo abierto del destino turístico principal de la provincia, la tenemos cortada a la mitad con un acampe”, afirmó.

Y advirtió sobre el efecto de las redes sociales al sostener que “se empiezan a viralizar o a salir hacia nuestros potenciales clientes y visitantes imágenes de esto, de la ciudad tomada, por decirlo de alguna manera, lo cual es muy, muy grave”.

Cornejo aclaró que “comprende el reclamo de los trabajadores”, pero marcó un límite al manifestar que “el derecho de uno no puede llevarse puesto el derecho de todos los demás”.

El empresario aseguró además que “los propios turistas ya comentan la situación y que los cortes sobre San Martín, el estado de las calles y la infraestructura pública forman parte de las observaciones habituales de quienes visitan la ciudad, es realmente nocivo para el posicionamiento”, afirmó.

La advertencia adquiere mayor peso porque, según recordó, el sector privado realizó importantes esfuerzos para generar nuevas conexiones. Mencionó los vuelos directos desde Brasil de LATAM y Gol, para cuya llegada empresarios vinculados al turismo aportaron importantes inversiones en dólares en alojamiento para las tripulaciones, mientras que London Supply también contribuyó mediante reducciones de costos operativos aeroportuarios.

“Se reventaban de pasajeros esos vuelos, fue estupendo”, destacó, pero advirtió que “esos esfuerzos pierden efectividad cuando otras situaciones deterioran el destino”.

 

Puerto: la amenaza que puede trascender una temporada

 

El otro frente crítico es el puerto de Ushuaia, para lo cual, Cornejo calificó la situación como “gravísima” y cuestionó la “falta de información por parte de la intervención”.

 

“No logramos tener un canal de comunicación donde realmente nos informen, nos mantengan al tanto”, sostuvo, al señalar que “la información para los sectores vinculados al turismo, la logística y el comercio es mínima o nula”.

A esto se suma el deterioro del muelle de catamaranes, actualmente inhabilitado y en este sentido, Cornejo aseguró que “no observa avances que permitan garantizar su reparación antes de la temporada y cuestionó alternativas operativas que implicarían concentrar las embarcaciones en un único sector”.

“Mandarían todo al puesto 1 y traer de a uno para cargar a los pasajeros y salir a la navegación, cosa que es inviable”, sostuvo.

En temporada alta, explicó, las “embarcaciones deben poder cargar pasajeros y salir prácticamente en simultáneo”.

 

 

Trabajadores de la DPP enviaron notas y amenazas a medios especializados en cruceros

 

 

Pero el dato que más preocupa al sector es otro, donde, Cornejo aseguró que “trabajadores de la Dirección Provincial de Puertos que quedaron fuera de la actual estructura de administración enviaron notas y amenazas a medios especializados en cruceros, pasajeros, armadores y empresas vinculadas al turismo antártico”.

“Cartas amenazando con que no los van a dejar operar esta temporada, o sea, que van a cortar la entrada al puerto y no los van a dejar operar”, afirmó.

La situación adquiere especial gravedad ante una temporada que contempla unas “500 a 550 recaladas”, donde, además, Cornejo advirtió que “una reserva confirmada no garantiza que finalmente el barco opere si las condiciones portuarias se vuelven inviables”.

“Que vos tengas la recalada confirmada no quiere decir que no se te vayan a caer durante la temporada si el barco no puede operar”, explicó.

Pero el riesgo, según remarcó, es todavía mayor, “no se trata solamente de preservar la temporada 2026/2027, sino de evitar que las compañías internacionales comiencen a considerar otros destinos”.

“Estamos pensando 2027, 2028, 2029, 2030 y para adelante”, afirmó y fue contundente al señalar que “una vez que vos no le diste las garantías de que van a poder operar y operar bien, buscan otro destino y no vuelven más”, sentenció.

 

“El Ejecutivo provincial tiene la responsabilidad”

 

Ante la disputa entre Nación y Provincia por el puerto, Cornejo evitó relativizar responsabilidades y apuntó directamente a quienes deben resolverla.

“El Ejecutivo provincial, lamentablemente, tiene la responsabilidad de resolver esta situación. Lo tienen que hacer, son los responsables”, afirmó.

También cuestionó que “las reuniones con la intervención no hayan producido respuestas concretas” y según relató, las “autoridades locales trasladan los planteos a Buenos Aires y esperan instrucciones, lo cual, no sirve, porque nosotros estamos en septiembre y no tenemos ninguna solución”, sostuvo.

Y aunque reconoció la complejidad de reflotar el dique seco y reparar el muelle, señaló que “no vemos avances de intento de solución de ninguna de las dos partes”.

 

Para Cornejo, el resultado es que “Tierra del Fuego y sus trabajadores quedan atrapados en una disputa política, somos rehenes de una puja entre los dos Estados, el provincial y el nacional, que se están pujando y disputando por el puerto”.

En ese escenario, recordó que “hay 140 trabajadores de la DPP cuyo empleo depende de la resolución del conflicto, pero insistió en que la dimensión del problema excede ampliamente esa situación”.

“Lo que pedimos es que quienes tienen la responsabilidad de resolver estas situaciones sean conscientes, sean razonables y sean responsables, y que resuelvan, porque el problema es mucho más grave que una disputa de quién tiene razón y quién no”, reclamó.

La temporada de cruceros está a las puertas: el primer barco de Australis está previsto para el 15 de septiembre, mientras que los primeros cruceros antárticos comenzarán a llegar durante los primeros días de octubre.

 

Un invierno récord que no alcanza

 

Cornejo destacó que el invierno tuvo “buenos resultados en términos de volumen, Julio fue récord”, señaló, mientras que “agosto se ubicó más cerca de los parámetros habituales y septiembre mantiene indicadores positivos de pasajeros y ocupación hotelera”.

Sin embargo, el dirigente marcó una diferencia clave, donde “más turistas no significa necesariamente mayor rentabilidad”.

“Los costos han subido de manera exabrupta y continúan al alza, y el consumo per cápita de los pasajeros no es el mejor”, explicó.

Por eso, aunque calificó la temporada como “muy buena” en volumen, señaló que los grandes desafíos están en “los rendimientos”, “la subsistencia” de las empresas, “la cadena de pagos”, “las rentabilidades” y la eficiencia de costos.

“Una muy buena temporada no te arregla las situaciones que se vienen acarreando de hace tiempo”, concluyó.

El diagnóstico de Cornejo deja así una advertencia que trasciende al sector turístico: si Tierra del Fuego no logra ordenar sus conflictos, mejorar la eficiencia estatal, garantizar educación, infraestructura y una operatoria portuaria previsible, el costo no será solamente el de una mala temporada, sino el de perder competitividad y oportunidades durante los próximos años.