La tercera edición del certamen reunió durante cuatro jornadas a representantes de Ushuaia, Tolhuin y Río Grande, en una competencia que volvió a poner de manifiesto el crecimiento del hockey pista fueguino. José Millaleo, profesor e integrante de la institución anfitriona, destacó la participación de los clubes, el nivel organizativo, el trabajo de formación y los ambiciosos objetivos deportivos que persigue la familia del Verde.
Río Grande.- El hockey pista provincial volvió a tener un espacio de encuentro, competencia y crecimiento con la realización de la tercera edición de la Copa del Fuego, un certamen organizado por el Río Grande Rugby & Hockey Club que, durante cuatro jornadas -miércoles, jueves, sábado y domingo-, reunió en el gimnasio Anexo del Polideportivo Carlos Margalot a diferentes equipos de Ushuaia, Tolhuin y Río Grande, ciudad anfitriona de esta propuesta deportiva.
Con un balance altamente positivo, la competencia se convirtió nuevamente en una oportunidad para que los distintos planteles de la provincia sumaran minutos de juego, fortalecieran sus respectivos procesos deportivos y encontraran un escenario de exigencia y camaradería, en una temporada que tuvo un calendario oficial que comenzó más tarde de lo habitual.
En diálogo con Provincia 23, José Millaleo, profesor e integrante del Río Grande Rugby & Hockey Club, explicó cómo se fue diagramando esta tercera edición, los cambios que debieron realizar sobre la planificación original y, especialmente, la importancia que tiene este tipo de encuentros para sostener el crecimiento de la disciplina.
Una convocatoria que debió adaptarse para garantizar la competencia
En principio, la organización había proyectado una competencia con Primera Caballeros, Sub-19 y Sub-14. Sin embargo, el desgaste acumulado por los equipos después de participar en diferentes compromisos deportivos provocó algunas bajas en la categoría menor, obligando a modificar el formato previsto.
Frente a ese panorama, la organización decidió reestructurar el certamen y fortalecer las divisiones de Sub-19 e Intermedia, incorporando nuevos participantes para garantizar el desarrollo de la competencia.
De esta manera, se sumaron Los Ñires y Colegio de Ushuaia, mientras que el conjunto anfitrión presentó tres líneas: una Sub-19, identificada como Amarillo, y dos formaciones de Intermedia, Verde y Azul.
También participaron Panteras en Caballeros, HVJ, LVT, integrado por jugadoras de distintos equipos que se reunieron con el propósito de seguir compitiendo, y representantes de Uaken, ampliando así el abanico de participantes.
Millaleo valoró especialmente el compromiso de las instituciones que sostuvieron su presencia durante el torneo, permitiendo que la Copa del Fuego pudiera desarrollarse bajo el formato de todos contra todos y llegar a su definición con un atractivo programa de semifinales y finales.
Un torneo que busca consolidarse en el calendario provincial
Para Millaleo, la Copa del Fuego representa una herramienta fundamental para acompañar el desarrollo de las diferentes categorías y mantener activo el vínculo competitivo entre los clubes.
En ese sentido, remarcó que el proyecto del Verde contempla una planificación mucho más amplia, con objetivos concretos para la próxima temporada.
La intención es participar en los campeonatos nacionales de clubes con las categorías Sub-14, Sub-16, la futura Primera División Damas -que comenzará a funcionar el año próximo- y Primera Caballeros. De concretarse esta planificación, la institución viajaría con cuatro líneas a competir en el ámbito nacional.
Arbitraje de jerarquía y una organización que apuesta a más
Otro de los aspectos que Millaleo consideró fundamentales para jerarquizar la Copa del Fuego fue la presencia de árbitros provenientes de otras provincias.
En esta edición participaron Matías Valls, coordinador nacional de árbitros de hockey pista, y Juan Juárez, integrante del ámbito arbitral de la Asociación Austral de Comodoro Rivadavia.
La convocatoria de ambos referentes le aportó un valor agregado al certamen, tanto por la experiencia como por el nivel de conducción de los encuentros.
El profesor aclaró que esta decisión no significa desconocer ni restarle importancia al arbitraje de Tierra del Fuego, al que siempre han acompañado, sino sumar otra experiencia y jerarquía a una competencia que busca seguir creciendo.
También hizo hincapié en el esfuerzo económico y organizativo que representa llevar adelante un torneo de estas características. La contratación de árbitros externos implica afrontar pasajes, alojamiento, alimentación y traslados, entre otros gastos, por lo que desestimó que la finalidad de la Copa sea generar ganancias económicas.
Un equipo de trabajo que sostiene el crecimiento del semillero
Si hay algo que caracteriza al Río Grande Rugby & Hockey Club es su apuesta por las categorías formativas. Un crecimiento que, según Millaleo, no responde al esfuerzo individual de una sola persona, sino a un equipo de trabajo que acompaña cada etapa del desarrollo deportivo.
En ese sentido, destacó la participación de Leo Pedroso Ruiz, exjugador convocado al seleccionado de Primera División, cuya experiencia representa un aporte significativo para el proyecto; Virginia Barría, Karen Mallón, profesora de Educación Física, y Julieta Isa, quienes trabajan en las categorías iniciales y formativas hasta Sub-12.
A partir de Sub-14 y Sub-16, el cuerpo de trabajo continúa con Pedroso Ruiz, Rodríguez, Maribel Pedroso, Estefanía y el propio Millaleo, conformando una estructura que busca sostener una misma línea de formación.
La intención es que todas las categorías trabajen bajo una misma conducción y filosofía, sin divisiones internas ni intereses particulares que puedan perjudicar el desarrollo de la disciplina.
Para Millaleo, el crecimiento solamente es posible cuando existe compromiso colectivo, diálogo y una dirigencia presente, capaz de acompañar las decisiones y priorizar siempre el bienestar institucional por encima de cualquier aspiración individual.
La Sub-16, un ejemplo del camino recorrido
Uno de los grandes motivos de orgullo para la institución es el recorrido de su categoría Sub-16, una generación que representa buena parte de la historia deportiva del club.
Se trata de un grupo de jugadoras que comenzó a formarse cuando tenía entre diez y doce años y que, con el paso de las temporadas, fue creciendo hasta alcanzar las competencias nacionales.
Durante este año, la categoría tuvo una destacada participación en el ámbito patagónico y nacional, consiguiendo el subcampeonato nacional luego de protagonizar una final de gran intensidad que terminó definiéndose mediante penales australianos.
Para Millaleo, aquella actuación significó mucho más que una posición en el podio. Las integrantes de esa generación se transformaron en referentes para las jugadoras de las divisiones inferiores, que encuentran en ellas un espejo donde proyectar sus propias aspiraciones.
Una familia que trabaja por un mismo objetivo
El crecimiento del Verde también se explica desde su identidad institucional. Millaleo hizo especial referencia al acompañamiento del presidente del club, con quien mantiene diferencias y discusiones propias de cualquier conducción, pero con quien siempre logra encontrar acuerdos que favorecen el desarrollo de la disciplina.
En esa construcción colectiva, destacó que el hockey no puede crecer si se trabaja de manera aislada, separando categorías o líneas. Por el contrario, considera que todas forman parte de un mismo proyecto, con objetivos compartidos y responsabilidades que deben asumirse en conjunto.
Un cierre de torneo a la altura de las expectativas
Finalmente, Millaleo expresó su agradecimiento a todos los equipos de Ushuaia y de Tolhuin que asumieron el compromiso de participar y sostuvieron su presencia durante el desarrollo de la Copa.
Reconoció que algunas instituciones de Río Grande se bajaron a último momento, una situación que obligó a reorganizar la competencia, aunque destacó que el grupo organizador pudo adaptarse y garantizar el desarrollo del campeonato.
La intención fue que el domingo, jornada de cierre, se transformara en una verdadera fiesta deportiva, con semifinales, finales, presentaciones y un espectáculo que estuviera a la altura del esfuerzo realizado durante las cuatro jornadas.
Así, la tercera Copa del Fuego dejó mucho más que partidos y resultados. Ratificó el compromiso de los clubes con el hockey pista provincial, fortaleció los vínculos entre las distintas localidades y permitió observar el trabajo que se viene realizando en las categorías formativas.
Un camino que se construye desde el semillero, con trabajo colectivo y una convicción que Millaleo sintetizó en una idea que atraviesa toda la vida del Verde: crecer juntos, porque en este proyecto todos son parte de una misma familia.
Detallando a continuación los reconocimientos y posiciones finales
Menciones
Categoría Intermedia
Arquera destacada: Delfina Vallafañe (Río Grande)
Goleadora: Candelaria Junco con 13 goles (LVT)
Mejor jugadora: Lucía Rodríguez (Río Grande)
Mejor jugadora de la final: Uma López (Río Grande)
Categoría Caballeros
Arquero destacado: Federico Galván (Colegio-Ushuaia)
Goleador: Gabriel Alfaro (Panteras)
Mejor jugador de la final: Benjamín Romero (Colegio-Ushuaia)
Podios
Categoría Caballeros
Primer Puesto: Colegio (Ushuaia)
Segundo Puesto: Los Ñires (Ushuaia)
Tercer Puesto: Río Grande
Categoría Intermedia
Primer Puesto: Río Grande Amarillo
Segundo Puesto: Río Grande Verde
Tercer Puesto: LVT



