El director ejecutivo de la Unión Industrial Fueguina trazó un diagnóstico lapidario ante la caída del mercado, el desplome de la producción, una Nación que toma decisiones sin medir consecuencias y una isla que enfrenta el 2026 con más incertidumbre que certezas. La salida de funcionarios clave, la desinversión, el avance del contrabando y el desfinanciamiento de la obra pública componen un escenario que, según Caballero, “ningún sector político está discutiendo con honestidad”. Río Grande.- En medio del abrupto desplazamiento en la Subsecretaría de Industria y con el arancel cero para celulares pisando enero, la UIA advierte un derrumbe histórico mientras la Unión Industrial Fueguina se prepara para un 2026 feroz. Entre la falta de interlocutores nacionales, el avance de
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