Tras tres meses y medio de trabajo en condiciones climáticas adversas y con una compleja logística, el ingeniero que llevó adelante la obra subrayó el “nivel de ejecución alcanzado, el aporte local y anticipó que el próximo desafío podría ser Ezeiza”. Detalló que “entre camiones con producto asfáltico, combustibles y emulsiones entraron 200 camiones en el término de 90 días, con el pasaje de la aduana, importación y todos esos trámites”, explicó y a eso se sumó el traslado de cemento que “también fueron algo de 200 camiones”. Además, agregó que “se tiraron 14.000 metros cúbicos de hormigón, es una cantidad tremenda”, afirmó y precisó que “se utilizaron 50.000 toneladas de asfalto”. Río Grande.- En el marco de la reinauguración
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