Allanamiento en Buenos Aires permitió dejar al descubierto la magnitud de la banda de falsificadores de tarjetas

Lo afirmó ayer Federico Hellemeyer desde AFARTE, y aseguró que no se ve ninguna señal del gobierno nacional para incentivar el consumo. Planteó la necesidad de medidas urgentes que apunten al financiamiento, para que los consumidores del continente puedan adquirir en cuotas los productos fabricados en la provincia. La crisis se profundiza y desde el sector empresario anticipan que el acuerdo firmado en noviembre pasado para sostener la planta de personal efectivo, no se podrá cumplir en estas condiciones. Por ahora sobreviven algunas empresas con suspensiones y se prevé adelantar las vacaciones, pero el ajuste está imponiendo despidos de los trabajadores que tenían garantizado su puesto por dos años.

Ushuaia.- El secretario de Estado de Seguridad Javier Eposto señaló que “sabíamos que esto era más grande de lo que parecía en un primer momento, por el grado de profesionalismo delictivo que veíamos en las clonaciones de las tarjetas. Los clonadores tenían su cueva en Buenos Aires, en un departamento del barrio de Palermo. El laboratorio se encontraba ubicado en un departamento de alquiler temporario ubicado en la Av. Córdoba al 6000. Por eso, coordinamos el trabajo con la Policía de la Ciudad de Buenos Aires. El área de Ciberdelitos destacó el trabajo de nuestra policía provincial porque permitió darle el golpe final a una banda que venía delinquiendo desde hacía tiempo”.
El operativo se llevó adelante junto a la Oficina del Ciberdelito contra el Sistema Financiero. Se trabajó junto al subcomisario Víctor Vega, responsable del operativo en la ciudad de Buenos Aires. En el operativo se detectaron bandas magnéticas, conectores de ingreso, skimmer (dispositivo que extrae la información de la tarjeta, es un lector de banda magnética), computadoras, notebook, documentación falsa, boquillas, tarjetas en blanco e impresora de tarjetas.
La banda estaba compuesta por cuatro personas. Uno que se dedicaba a clonar, con conocimiento de sistemas. Los otros tres se dedicaban a buscar información de las víctimas en distintas entidades bancarias por medio de conectores de ingreso (que se colocan en el lugar de ingreso de las tarjetas) y boquillas (aparatos que se colocan en las puertas de los bancos).
Mientras continúa la investigación, la jueza Dra. Barrionuevo requirió a la Cancillería que averigüe ante el Poder Judicial de Brasil la titularidad de las huellas dactilares de los detenidos. Esto se debe a que se tienen todavía dudas sobre la identidad real de estas personas.

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