La nueva estrategia británica para sostener el colonialismo, una jugada a largo plazo con modernización de la Infraestructura Antártica

El día 5 de junio de 2020 del British Antarctic Survey publica un comunicado celebrando el regreso a casa de científicos y logísticos británicos de la base británica Rothera, podría ser un hecho más, pero esconde un nuevo acto de sus políticas invasivas. Esta base ubicada en las Islas del sector Antártico Argentino Georgias del Sur frente a la Península Antártica, ofrece muy buenas condiciones para articular las capacidades aéreas con las marítimas, cuenta con una importante área de laboratorios científicos, aeropuerto y un muelle recientemente reconstruido para buques de gran porte. A su vez está próxima a la base científica King Edward que se encuentra en la Isla San Pedro (o Georgia del Sur), y, que resulta ser la pretendida capital de las Islas Georgias del Sur e Islas Sandwich del Sur, otro gobierno ilegítimo e ilegal de los llamados Territorios de Ultramar del Reino Unido, que ocupan el sector Antártico Argentino.

Río Grande.- A través de un análisis de la información realizado por el Dr. Mariano Mémolli sobre lo que consideró la nueva estrategia británica para sostener el colonialismo, entendió como una jugada a largo plazo con modernización de la Infraestructura Antártica.
Memolli, quien fue Jefe de Base Jubany (1990 1991) y Director Nacional del Antártico (2003-2016), observó que relacionadas a este plan de expansión británico son la remodernización por parte del Reino Unido de la base científica de la Isla Bird, ubicada en la misma isla en el archipiélago de las Georgias del Sur, y la base Signy, localizada en el archipiélago de las Orcadas del Sur, cercana a la base Orcadas de Argentina.

El proyecto británico para el control de la Antártida Argentina no escatima inversiones

El proyecto de “Modernización de la Infraestructura Antártica” del British Antarctic Survey significó una inversión de £ 140 millones y se acompañó de una serie de medidas políticas en los foros antárticos internacionales y de una campaña a nivel global muy importante.
La nueva estratégica, es abandonar la imagen de país colonialista con una base militar de las más grandes del hemisferio sur y fortalecer la imagen de país que lucha por el ambiente sano, camuflando intervención militar en científica, los mismo que pretendió hacer les EEUU en la Ciudad de Ushuaia.
Este proyecto comienza con la reconstrucción total de la base Halley V, ahora la Base Halley VI en Febrero de 2013, año en dónde propusieron el área marina entorno a la Isla San Pedro (o Georgia del Sur), moción que fue rechazada en el mismo lugar dónde se realizaba el anuncio por Argentina bajo el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
En cuanto a la capacidad de navegación, el buque James Clark Ross registrado en las Islas Malvinas (gobierno ilegítimo e ilegal), fue reemplazo por el buque RRS Sir David Attenborough, donde entre sus capacidades está la de realizar operaciones con equipos no tripulados, sean drones o submarinos. El presupuesto para la construcción del buque fue de £ 200 millones aproximadamente. El inicio de las operaciones navales del buque fue en 2019.
El porte del buque obligó a modificar el muelle de la base Rothera, con un costo estimado en £40 millones. Este muelle se enmarca en “el Programa de Modernización de Infraestructura Antártica (AIMP) a largo plazo, que tiene como objetivo mantener al Reino Unido a la vanguardia de la investigación del clima, la biodiversidad y los océanos”.

El proyecto británico para las islas subantárticas y Malvinas

Las Bases Científicas

Las obras de infraestructura y logística necesarias para los climas extremos de las islas subantárticas y la Antártida, implican varios años de planificación para llevarlos a cabo. La logística es de fundamental importancia para obras de envergadura a más de 13.000 km de distancia.
Y para peor, y mayor tristeza, nada de este proyecto de la llamada “Modernización de la Infraestructura Antártica y subantártica” del Reino Unido hubiese sido posible sin el levantamiento de las restricciones de Argentina y el cambio de sus políticas activas en Sudamérica, Centroamérica, Caribe y África.

Proyecto Bird Island

Este implica un incremento de las capacidades de almacenamiento y las mejoras del muelle para el mejor abastecimiento logístico del buque RRS Sir David Attenborough, además de otras naves de investigación pesquera, logística, guerra y turismo. La base se encuentra ubicada en la Isla Bird al sur de la Isla San Pedro (Georgia del Sur). El permiso para la construcción aceptando la evaluación de impacto ambiental lo realizó el gobierno (ilegítimo e ilegal) de las Islas Georgias del Sur e Islas Sandwich del Sur.

Proyecto King Edward Point

La base científica ubicada en la entrada a la Caleta Rey Eduardo, en la Bahía Cumberland de la Isla San Pedro o Georgia del Sur. La base está en las inmediaciones de Grytviken, pretendida capital de las Islas Georgias del Sur.
La importancia de la construcción de este muelle es que sólo se puede llegar a la isla por medio naval y se necesita mejor abastecimiento para la actividad científica, aunque será aprovechado por buques de investigación pesquera, pesqueros y embarcaciones militares para la defensa de la isla.
El uso militar del muelle se “diluye” al ver los objetivos científicos que son el aporte al área marina protegida de las Georgias del Sur y la investigación y el monitoreo para apuntalar la gestión sostenible del medio marino del territorio, que incluye la gestión de la pesca basada en el ecosistema con límites de captura acordados internacionalmente por la Comisión para la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR).
Los fondos para el desarrollo fueron aportados por: NERC £ 4 millones, FCO £ 4 millones (a través del fondo CSSF del gobierno del Reino Unido), GSGSSI £ 2.2 millones y BAS £ 0.8 millones. Estos datos son importantes para comprender la magnitud del emprendimiento global.
NERC y BAS (Natural Environment Research Council y British Antarctic Survey), ambas instituciones científicas. Cambian el aspecto científico del proyecto “los otros acrónimos”: GSGSSI (Gobierno de las Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur en inglés) son los representantes de la ocupación colonial. Mientras que la estrategia de inteligencia militar la financia el Fondo para Conflictos, Seguridad y Estabilidad del Reino Unido (CSSF) el CSSF es un fondo intergubernamental que apoya y realiza actividades para abordar la inestabilidad y prevenir conflictos que amenacen los intereses del Reino Unido. El inicio del fondo data de la guerra de Iraq, promueve acciones en 70 países con 90 proyectos y un presupuesto de £1.26 billones al año.

Puerto Argentino, Islas Malvinas

Dentro del esquema de modernización se incluyen mejoras en el muelle de Puerto Argentino y una mejora en la logística para el proyecto de Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y Antártida del Reino Unido. La consolidación del proyecto hegemónico.
El proyecto está evaluándose en los Miembros de la Modernización de Infraestructura Antártica que incluye a las empresas BAM y su equipo, los consultores de diseño Sweco, Hugh Broughton Architects y, con Ramboll actuando como Asesores Técnicos de BAS, con su equipo de arquitectos NORR y Turner & Townsend.

El vuelo

El pasado 2 de Junio se realizó un vuelo directo con tripulación militar y civil desde Londres hasta Puerto Argentino. El vuelo se realizó con el avión civil Voyager A330-200 matricula G-VYGM. El vuelo duró 15 horas y 9 minutos. Viajando 6,948 millas náuticas sin reabastecimiento de combustible adicional. El regreso al Reino Unido se realizó el 5 de junio volando directamente en otro tiempo récord de 13 horas y 22 minutos. Según se informa es en respuesta a la pandemia del COVID 19, esto se interpreta como una respuesta a la ayuda ofrecida por el gobierno argentino para ayudar con la pandemia. Las Islas no registran nuevos casos desde el 27 de Abril y todos los casos se han recuperado.
El vuelo necesita de aeropuertos alternativos ante la eventualidad de cambio de clima y cierre de aeropuertos. Y para eso fue necesario el acuerdo entre Macri y Theresa May que no solo permitió levantar las restricciones en Argentina, sino que en Latinoamérica para los vuelos desde y hacia Malvinas. Se estima que para el turismo se mantendrán las rutas establecidas y estos vuelos serán realizados entre la base militar RAF Brize Norton hasta el aeródromo de Mount Pleasant y se incluirían vuelos para la logística antártica y subantártica.

Las empresas de desarrollo

Tenemos que poner especial atención en Turner & Townsend que es la única empresa de las incluidas en el proyecto de modernización antártica que no tiene intervenciones públicas sobre esta importante iniciativa del Reino Unido. Todas las demás tienen intervención y declaraciones en las noticias, en las páginas web del gobierno británico, en las páginas del pretendido gobierno de Malvinas y de las Islas Georgias y Sandwich del Sur (ambos ilegales e ilegítimos), las páginas propias, pero esta compañía no. Llama la atención las publicaciones de Theresa May al diario Clarín del 29/11/2018 en dónde afirma, del interés británico en Argentina, y “en el área de la infraestructura asociada, donde una cantidad de empresas británicas ofrecen servicios de primera línea en la Argentina, entre ellas BT, Turner & Townsend, y Vodafone”. Esta empresa tiene una sucursal en Buenos Aires con cercanías al ex Presidente y ex jefe de Gobierno de la ciudad Mauricio Macri. El interés de la empresa es administración de contratos, controles de proyectos, gestión de proyectos, gestión de costos y consultoría en PPP (proyectos público privados). En su web Turner & Towsend vincula a la empresa minera Yamana Gold que extrae plata y oro de diferentes puntos del país. Donde el martes 13 de Septiembre de 2016, el Gobierno de Macri firma un espantoso acuerdo para Argentina que incluía levantar las barreras que impidan el desarrollo de la economía de las islas del Atlántico Sur y promover acuerdos de investigación entre el Instituto Antártico Argentino y el British Antarctic Survey, además de incluir proyectos de investigación pesca, infraestructura y minería.

Conclusiones

La política británica viene operando par aser visto como un estado científico y ambientalista, en vez de reino colonialista para consolidar su objetivo de un territorio hegemónico para el bloque de las Islas Malvinas, Islas Georgias, Islas Sandwich del Sur y la Antártida.
No es casual que todo se haya notificado en las Reuniones Consultivas del Tratado Antártico de manera escalonada y sutil. Es una forma de validación del proyecto por ante la comunidad internacional.
La primera alarma la tuvo el gobierno nacional en la reunión anual del Comité Científico para las Investigaciones Antárticas (SCAR) en 2014 cuando la delegación intervino para manifestar el rechazo a la presencia del pretendido gobierno ilegítimo e ilegal de las Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur. Formaron parte de una conferencia especial vinculada a la ciencia ambiental presentada por Steve Chown, investigador sudafricano que luego pasó a trabajar en Australia y electo en 2016 presidente del importante Comité para las Investigaciones Antárticas (SCAR).
La nueva base Halley también fue debidamente notificada en las RCTAs (Reuniones Consultivas del Tratado Antártico El proyecto del nuevo buque rompehielos también fue notificado en las reuniones.
La idea, deteriorada por la pandemia actual, fue realizar una importante intervención cultural por los 200 años del supuesto descubrimiento de la Antártida por los británicos, algo que Argentina rechaza. Pero, de todas maneras, el proyecto sigue en firme y avanzan con un nuevo escenario logístico y científico para maquillar el interés colonial y la futura expoliación de los recursos naturales, vivos y minerales del Atlántico Sur con miras a la Antártida.
Se necesitaba de la Argentina para que se levantaran las restricciones y se facilitara la logística, no sólo desde Buenos Aires, sino que desde Latinoamérica. En esa dirección giró la política exterior de Macri y los cancilleres Malcorra y Faurie junto a los funcionarios que validaron con sus acciones u omisiones las políticas funcionales a los intereses británicos contrarios a los nacionales. Casi todos tienen su premio en destinos internacionales, nacionales u organismos multilaterales.
El Reino Unido cambió su política de ocupación militar por la ocupación científica, pacífica disimulando la fuerte presencia militar. Políticas iniciadas por Argentina desde un comienzo desde 1904 con el Perito Francisco P Moreno y luego con el general Juan Domingo Perón, el cual fundó el Instituto Antártico Argentino en 1951. Argentina optó desde el inicio de su trayectoria de permanencia ininterrumpida por sostener a la investigación científica como uno de los ejes centrales de su presencia antártica.
La iniciativa Pampa Azul fue parte de la consecución del proyecto junto a la propuesta de una nueva Comisión Nacional del Antártico con sede en Ushuaia y la discusión de políticas de estado para los actuales y nuevos desafíos en el Atlántico Sur y Antártida. Se seguirá con los rechazos, junto a prestigiosas figuras de la ciencia, cultura y política, a los espurios acuerdos contra la Soberanía Nacional que permitieron desarrollar los intereses de una potencia invasora y colonialista.

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