Tierra del Fuego producirá los televisores más avanzados del mundo

La producción de estos equipos, igual que los smartphones de pantalla flexible, requirieron de inversiones tanto de parte de Samsung como de su socio en la isla, la empresa Mirgor. El nuevo modelo, denominado TV QLED 8K, tiene 33 millones de píxeles -4 veces más que un modelo 4K- y cuenta con tecnología Upscalling (inteligencia artificial) que “transforma la calidad de imagen y sonido a su máximo potencial, independientemente de la fuente de origen”, indicó la firma.

Río Grande.- La empresa Samsung comenzó a vender en el mercado argentino los televisores con tecnología 8K producidos en la provincia de Tierra del Fuego, tras haber testeado el interés de la demanda por este producto el año pasado con equipos importados.

“Independientemente de que es un producto premium, 8k es un producto innovador, y desde ahí apalancamos este lanzamiento”, dijo a Télam el director de Samsung para Argentina, Paraguay y Uruguay, Bruno Drobeta.

La producción de estos equipos, igual que los smartphones de pantalla flexible, requirieron de inversiones tanto de parte de Samsung como de su socio en la isla, la empresa Mirgor.

Drobeta aclaró que “es una apuesta jugada pero el año pasado testeamos con equipos importados y tuvimos buena respuesta de parte del consumidor”.

“Al pasar ahora a la producción nacional podremos ser más competitivos con los precios” remarcó el empresario.

Precisó que en Argentina “el televisor estándar es 4K, nosotros introducimos el 8k, y sabemos que ese es el norte de la industria”.

 

Detalles de la nueva techología

 

El nuevo modelo, denominado TV QLED 8K, tiene 33 millones de píxeles -4 veces más que un modelo 4K- y cuenta con tecnología Upscalling (inteligencia artificial) que “transforma la calidad de imagen y sonido a su máximo potencial, independientemente de la fuente de origen”, indicó la firma.

Consultado por la demanda de equipos de este nivel, el ejecutivo señaló que “en el contexto COVID-19 la gente pasa muchas más horas en la casa, no ha viajado y está dispuesta a invertir en este tipo de producto”.

Además, como siempre ocurre en el mercado de televisores, la proximidad de grandes eventos como la Copa Mundial del 2022 “acelera los cambios” de televisores.

“Entendemos las curvas de adopción” de equipos que figuran “inalcanzables” en el momento de lanzamiento, señaló el ejecutivo.

El precio final del nuevo televisor 8K de Sansumg es de alrededor de $600 mil.

En pandemia, “la tecnología pasó a ser un bien vital para el consumidor”, dijo Drobeta, tras lo cual afirmó que en 2021 “el consumidor está propenso a invertir”, y más si tiene “planes de financiación”.

“La financiación es clave”, enfatizó Drobeta, para aclarar que “en el segmento televisores, la financiación anima al consumidor a subir un escalón en lo que está buscando”:

Precisó que en el caso de los televisores se observa un incremento en el tamaño de los equipos que más se comercializan en el país.

Para la producción del modelo 8K en el país, Drobeta indicó que “se tuvo que traer equipamiento específico” y remarcó que la consigna del 2020 fue fortalecer la oferta, dado la situación de cierre de plantas en Tierra del Fuego que afectó la producción sensiblemente.

Por último, dijo que mantienen un diálogo abierto con el Gobierno nacional “en charlas asociadas a ayudar y fomentar la producción nacional; porque somos una industria generadora de trabajo”.

 

El televisor más avanzado del mundo

 

Un televisor 8K tiene una pantalla con 7680 píxeles horizontales y 4320 píxeles verticales para un total de aproximadamente 33 millones de píxeles. La letra “K” de 8K representa la palabra Kilo, lo que significa que ha logrado una resolución horizontal de aproximadamente 8000 píxeles.

El 8K es la alta resolución que se ha lanzado recientemente entre los televisores UHD (ultra alta definición, en inglés). Con cuatro veces más píxeles que un 4K (otro tipo de resolución UHD), los 8K muestran una calidad de imagen más nítida y detallada. Esto se debe a que los píxeles son tan pequeños que no se pueden distinguir, ni siquiera desde un primer plano, lo que hace que las imágenes altamente detalladas sean una realidad.

La resolución 8K es 4 veces más alta que la de la UHD 4K, y 16 veces más alta la Full HD. Una resolución más alta significa que hay más píxeles que conforman la pantalla. En otras palabras, en los televisores del mismo tamaño, los píxeles están más densamente agrupados en la misma zona, lo que permite una representación de imágenes mucho más sofisticadas y realistas brindando una sensación envolvente al mirar televisión.

El término utilizado para describir la cantidad de píxeles en un área determinada se denomina PPI (píxeles por pulgada) y, naturalmente un número de PPI más alto significa una mayor densidad de píxeles. Por lo general, el PPI debe ser de al menos 50 o más para que disfrutes diferentes tipos de contenido en video. Por ejemplo, en un 8K de 75″, el PPI es de 117, mientras que en un 4K y en uno FHD los PPI son de 59 y 29 respectivamente.

En 2019, se presentó la Samsung 8K TV con su propia tecnología especializada de mejora de IA de 8K. Esta tecnología utiliza un método que recopila e incorpora una amplia variedad de características de contenido y las almacena en una base de datos. Posteriormente, utiliza esa base de datos para procesar los tipos de imágenes similares haciendo que el proceso de mejora sea mucho más sofisticado.

La TV 8K es el resultado integral de la tecnología de panel de visualización de última generación, imagen de alta calidad y la mejor tecnología de semiconductores. Como resultado, Samsung e importantes fabricantes ahora están aplicando una resolución 8K en sus modelos principales.

 

Qué es la resolución 8K, qué significa y qué tecnología lo permite

 

 

Hoy en día es prácticamente imposible entrar a una tienda y comprar un televisor que no sea UHD, resolución también conocida como 4K. Los tiempos en los que las teles Full HD desarticulaban mandíbulas y despertaban susurros han pasado a la historia, pero llega un nuevo formato que promete dejar a los actuales 4K por el suelo: el 8K.

 

Prueba ineludible de que la batalla por la conquista de la mejor calidad de imagen es una guerra sin fin, los principales fabricantes ultiman el lanzamiento de los primeros modelos 8K. ¿Pero qué significa exactamente esta etiqueta? ¿Qué ventajas aporta? Y lo que es casi igual de importante: ¿existen contenidos con la resolución necesaria para sacarle partido? En Tecnología de tú a tú vamos a tratar de dar respuesta a estas y otras preguntas.

 

HD vs FullHD vs 4K vs 8K: todas las diferencias

 

La resolución 8K es un estándar de imagen relativamente novedoso y esencialmente definido por su resolución. Su nombre alude a un, ligeramente redondeado, número de píxeles horizontales, que dejan su resolución total en 7.680 x 4.320 puntos. Para que nos hagamos una idea, multiplica por cuatro la resolución del estándar 4K UHD (3.840 x 2.160) y por dieciséis la de los televisores Full HD (1.920 x 1.080).

Dado el incremento de resolución, los televisores 8K permiten mostrar píxeles literalmente invisibles al ojo humano desde una distancia de visión óptima. Allí donde una serie o película podría verse ligeramente difuminada o artificial en una pantalla UHD, un televisor 8K la mostrará con una claridad impresionante. Por este motivo los paneles 8K llegarán en primer lugar a televisores de gran tamaño, que requieren una gran densidad de píxeles para conservar la calidad de imagen.

Dada su enorme definición, fabricantes como Samsung promocionan sus futuros televisores 8K como la experiencia más próxima a poder disfrutar de nuestras películas favoritas con la calidad de una fotografía de 33 megapíxeles en movimiento.

Los primeros televisores 8K hacen uso de distintas tecnologías de panel (LCD, LCD QLED y OLED), pero todas ellas tienen algo en común: el uso del nuevo HDMI 2.1. Esta revisión del estándar HDMI es la única capaz de transmitir datos a resolución 8K  y 60 fotogramas por segundo con soporte para efectos como HDR dinámico. Y es que transmitir toda esta información visual (además del sonido multicanal y otros datos) no es un trabajo baladí.

 

Ventajas y beneficios del 8K

 

 

La primera y más obvia ventaja de los televisores 8K reside en su elevadísima resolución. La claridad de imagen aportada por sus 7.680 x 4.320 píxeles supera ampliamente cualquier tecnología de consumo jamás lanzada hasta la fecha, lo que implica una definición extraordinaria y una mayor naturalidad. Las imágenes son mucho más nítidas y creíbles, con bordes mejor definidos y sin el menor rastro de píxeles.

Ahora bien, aunque la resolución 8K es estrictamente un (gran) número de píxeles verticales y horizontales, los televisores diseñados para trabajar con este formato incorporarán una serie de avances importantes que no estarán disponibles en otros modelos. Por ejemplo, y como ya mencionábamos, harán uso del nuevo conector HDMI 2.1, que brinda características de conectividad avanzadas para otros aparatos y soporte para tecnologías como refresco adaptativo, que va a convertirse en una auténtica revolución para los propietarios de una videoconsola moderna.

Más allá de esto, el formato 8K estará unido de forma tangencial a otros avances como el HDR dinámico, que mejora de forma importante otras técnicas al permitir el ajuste de los valores de luminosidad de una película no escena por escena, sino fotograma por fotograma. Puestas de sol y noches estrelladas se verán con una nitidez escalofriante. Realmente da la impresión de estar viendo un firmamento real en lugar de una grabación.

También es reseñable el hecho de que al menos inicialmente los televisores 8K se englobarán en la gama más alta. Esto quiere decir que serán los primeros modelos compatibles se beneficiarán de funciones tales como centros Smart TV de última generación, sistemas de procesamiento de la imagen más avanzados que el resto y diseños sumamente refinados, perfectamente integrables en cualquier tipo de entorno. Porque además serán televisores sorprendentemente finos.

 

Contenidos a 8K: la tormenta que se avecina

 

Aunque el formato 8K es novedoso, sus raíces son antiguas. Muy antiguas. Y nos llevan a Japón, donde la corporación pública NHK comenzó a investigar sus posibilidades en 1995 bajo el nombre Super Hi-Vision. El problema es que hasta ahora no ha existido una forma eficiente de distribuir los contenidos grabados a esta resolución, puesto que una película a 8K puede ocupar fácilmente más de 200 GB.

Tampoco es que hubiera muchas cámaras. Hasta 2015 no había una serie de técnicas y estándares bien definidos para trabajar a una resolución hasta entonces bastante experimental. Y que sin embargo ya se daba por hecho como el futuro más inmediato tras unos 4K que ya despegaban a toda velocidad. La industria, detrás de todo, siempre está trabajando en las tecnologías que llegarán justo después de los últimos lanzamientos de consumo.

Así las cosas podría pensarse que nos encontramos ante una situación no exenta de ironía, con televisores dotados con el último grito en calidad de imagen y sin contenidos para disfrutarlos. Bien, esto no es del todo así. Lo cierto es que aunque actualmente muchas de las películas editadas a 4K cuentan con másters originales a 8K, por lo que muchos de los contenidos modernos ya disponibles en UHD también lo estarán a 8K. La segunda parte de Guardianes de la Galaxia, por ejemplo, fue producida directamente en 8K con cámaras especiales.

Por otro lado, un número nada insignificante de restauraciones también cuentan con una copia a 8K. Dicho de otra forma, muchos de los clásicos remasterizados a 4K desde el celuloide original cuentan con una digitalización a 8K esperando a ser lanzada cuando haya televisores capaces de sacar partido a esta resolución. En cierto modo, podríamos considerar que el 4K UHD es análogo al HD Ready de antaño y que el 8K equivale al Full HD que terminó por sustituirlo.

El asunto de las transmisiones de televisión ya es más complicado. En España todavía hay cadenas que no emiten en Full HD, y no creas que en el resto del mundo las cosas andan mucho mejor. Japón vuelve a ser la excepción, y de hecho los Juegos de Tokio 2020 se emitirán a 8K para mayor deleite de un público siempre ansioso por disfrutar de la máxima calidad de imagen. Pero claro, para disfrutar de esas emisiones habrá que vivir en el país del sol naciente.

El resto del mundo disfrutará de contenidos 8K gracias a otro tipo de técnicas. Todos los fabricantes de televisores con un televisor de estas características también han invertido en sistemas de procesamiento sumamente avanzado para escalar imágenes 4K a 8K con la máxima fidelidad posible, por lo que los contenidos UHD se verán estupendamente en un televisor con soporte 8K nativo.

Asimismo, el formato 8K será nativo digital. Los discos Blu-ray actuales no tienen espacio suficiente para almacenar unas películas que rondarán fácilmente los 200 GB, por lo que la transmisión de contenidos se realizará fundamentalmente a través de Internet. Plataformas de streaming como Netflix y HBO, que ya ofrecen series y películas a 4K, terminarán por actualizar sus librerías a 8K de forma progresiva. Otras como YouTube ofrecen actualmente algunos contenidos a través de canales especializados.

Samsung es posiblemente una de las firmas que apostarán con más fuerza por el 8K. En la feria IFA 2018 desveló el modelo QLED Q900R, que estará disponible en versiones de 65, 75, 82 y 85 pulgadas. Diseñado para grandes estancias, este modelo apostará no solo por la máxima definición, sino también por unos paneles QLED de brillo exagerado, con picos de nada menos de 4.000 nits para plasmar un HDR deslumbrante.

Tras Samsung, LG va avanzando el camino que tomará su gama OLED con un modelo de 88 pulgadas también exhibido en la IFA 2018. Por ahora un prototipo, ofrece el contraste incomparable y el negro absoluto propio de los paneles orgánicos de la casa. No tiene precio ni fecha de lanzamiento (LG dará más información próximamente), pero cabe suponer que Sony, Panasonic y Loewe podrían animarse después con sus propios modelos, puesto que sus televisores de gama alta ya incorporan paneles OLED fabricados por LG.

Por último podemos señalar que la china TCL también piensa pisar fuerte. La compañía ya ha dejado ver un primer televisor 8K de 75 pulgadas y atractivo diseño. De nuevo, desconocemos los detalles relacionados con su disponibilidad comercial. Lo que sí está claro es que deberá competir con la multitud de teles 8K que veremos a lo largo de los próximos meses, puesto que la firma taiwanesa AUO, que diseña paneles para otros fabricantes, ha anunciado hace poco un panel 8K a 120 Hz que posiblemente no tardará en ser adoptado por otras casas todavía sin un modelo anunciado.

 

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