“La demanda creció pero no se sostienen los contratos porque no hay posibilidad de producir”

El Secretario de Industria Juan Ignacio García planteó un escenario complejo para el mes de agosto y peor todavía para septiembre, si a nivel nacional no se flexibilizan las restricciones al dólar para la compra de insumos. Informó que, según los datos del primer semestre, creció el empleo y la producción en todas las ramas de la industria y se llegó a los niveles de 2015, pero ya en Río Grande hay contratos que no se pueden sostener, no porque no exista demanda, sino porque “no hay posibilidad de producir”. Pensando en la última etapa del año, confía en que haya medidas que no pongan freno al desarrollo y se permita la producción de equipos de aire acondicionado para la temporada, y fundamentalmente televisores para no desaprovechar la oportunidad que abre el mundial de fútbol. El sector más complicado es el de celulares, que necesita de una reposición constante de insumos, e incluso se mandan por avión. El impacto sobre la mano de obra empleada será importante, porque en marzo había 10.500 trabajadores y en julio llegaron a 12.800 en la electrónica, con contratos a plazo para responder al aumento de la demanda. “Esos contratos no se están renovando”, advirtió el Secretario. Por el momento la producción y el empleo están supeditados a la economía, y así quedó definido con la baja de categoría de ministerio a secretaría del área que manejará José De Mendiguren.

Río Grande.- El secretario de Industria Juan Ignacio García expuso por Radio Provincia el complejo escenario para la industria fueguina, no por falta de demanda ni de crecimiento, sino por el freno que está poniendo el gobierno nacional al desarrollo, con la restricción para la compra de insumos que necesita la producción.

Tras una nueva corrida del dólar ayer, en medio de las expectativas por la asunción del nuevo Ministro de Economía, sostuvo que “hay un escenario complicado estos meses por el tema del dólar. En junio habíamos tenido un récord de producción sobre todo en celulares, que es un producto que demanda muchos dólares, y definitivamente hoy la situación no se puede sostener en esos niveles”.

“Julio ya fue un mes con restricciones y agosto seguramente va a continuar siendo así. Estamos tratando de acompañar la situación de las empresas semana a semana, porque en función de la disponibilidad de dólares se van liberando. El celular demanda muchos dólares y la situación es muy ajustada. Tratamos de identificar cuellos de botella y ahora, con los cambios en el Ministerio, estamos generando nuevos canales de comunicación para marcar estos puntos, y tratar de que afecte lo menos posible a la producción y el empleo”, indicó.

“Está claro que con este tipo de cambio no hay tantos dólares como se demandan y hay una regulación del acceso a los dólares que en algunos negocios pega fuerte, como es el caso de los celulares. En otros negocios la situación es más fácil de sortear, considerando que se interpreta esto como una situación coyuntural. Se espera un par de meses apretados por la demanda de energía, que requiere de dólares para importar gas. Esperamos pasar este momento y continuar con la producción de televisores y equipos de aire acondicionado”, confió, teniendo en cuenta la oportunidad que abre el mundial de fútbol.

 

Mano de obra en juego

 

García insistió en el problema con los celulares, que ocupan mano de obra masiva, porque “el ritmo de trabajo es distinto y la rueda es corta. Se necesitan dólares hoy, muchas veces la materia prima que compran la mandan por avión para poder seguir produciendo y, si hay restricciones, esto afecta muy pronto la producción. Hoy no hay margen para amortiguar esto y es donde más complicaciones hay, considerando que en junio la industria había crecido mucho y había logrado una demanda importante de celulares, que hoy es difícil de sostener”.

 

Una política económica nacional

 

El hecho de haber supeditado la producción a la economía, como quedó expuesto en la conformación del Ministerio a cargo de Sergio Massa, donde por debajo de esa jerarquía queda la producción que mueve al país, grafica las prioridades del gobierno.

Para García, esta paralización de la producción por restricciones al dólar “depende de la política económica de Nación y de todos los comportamientos especulativos que se producen cuando el escenario es de incertidumbre. El exportador aguanta lo más posible, el que tiene que comprar dólares trata de adelantar lo más posible, con la expectativa de que no lo agarre una nueva devaluación. En la medida que empiece a haber credibilidad y claridad de cuál es el sendero macroeconómico, esas situaciones se empiezan a relajar”, señaló.

“Hay un hecho objetivo, que es la demanda importante de dólares adicional que tenemos en julio y agosto como consecuencia del consumo energético, en un país con tarifas bajas y con determinadas características de la matriz energética. Hay que capear esta tormenta y la expectativa es que a partir de septiembre la situación se vaya relajando. Yo creo que es posible que sea así. Esto significa que durante este mes la cosa va a ir a cuentagotas, muy regulada. No es que no haya dólares para comprar materia prima, sino que los dólares no son los que la industria está demandando, sobre todo con un ritmo de crecimiento muy importante que tenemos”, remarcó.

 

Aumento de producción y empleo

 

Pese a haber atravesado una pandemia, la recuperación de la industria fue muy rápida y se recuperaron los niveles de empleo de 2015. Todo esto está en juego si no hay un cambio de la política nacional.

“Estuve mirando los informes del primer semestre de producción y empleo de este año, y prácticamente en todas las líneas tenemos crecimientos importantes en volúmenes de producción y en nivel de empleo, no solamente en electrónica, también en la industria confeccionista, plástica y de otros sectores. Esa situación, por este mes, va a ser difícil de sostener”, alertó.

“Esperamos que en septiembre se vaya acomodando para que impacte lo menos posible en el empleo. En Río Grande ya tuvo un impacto importante, porque había vencimientos de muchos contratos en el mes de julio, que eran contratos a plazo por el aumento de demanda adicional para la fabricación de celulares. No se renovaron, pero no porque no se sostiene la demanda, sino que no hay posibilidad de producir”, enfatizó.

“En Ushuaia no hemos tenido caída de contratos, pero si esto se extiende más allá de septiembre, va a impactar también. Lo primero que cae, son las líneas que se desabastecen y, frente a un escenario de varias semanas complicadas y la perspectiva de que eso no se solucione, las empresas no renuevan los contratos a plazo. Eso es lo que estamos viendo en principio, porque los PPD y los efectivos no están sufriendo las consecuencias”, describió.

“En marzo teníamos 10.500 personas trabajando en la industria y en julio llegamos a 12.800 en la electrónica. Son contratos que se incorporaron para atender una demanda mayor a la expectativa de producción, que responde sobre todo al producto celular, y es donde más está impactando esta situación. Muchos de esos contratos a plazo que vencían en julio no fueron renovados por el grupo Mirgor, y estábamos en los niveles de empleo que teníamos entre 2013 y 2015. Evidentemente está habiendo un crecimiento muy importante, siempre el primer crecimiento se produce con contratos a plazo y luego se va logrando estabilidad. Pero acá estamos con una macroeconomía que no termina de acomodarse y la situación es delicada”, reiteró.

“Las empresas están haciendo esfuerzos para tratar de contener la mano de obra. Newsan hizo acuerdos con la gente para reducir jornadas laborales, y de alguna manera repartir el esfuerzo que se hace ante esta situación. Esperamos que cuando se llegue al punto de definir si se sostienen o no esos contratos, esté resuelto el problema con el dólar para importar insumos”, deseó.

 

Volviendo a empezar

 

Con el cambio de funcionarios nuevamente, después de la salida de Kulfas y el breve lapso de mandato de Daniel Scioli en Producción, todo quedó postergado. Ahora hay que volver a empezar con José De Mendiguren y Sergio Massa, que será quien tome las definiciones finales, si es que puede hacer un lugar en la agenda para atender la situación fueguina. Sobre este punto, García informó que “estamos retomando agendas y hay previstas algunas reuniones de trabajo. No tengo fechas definidas, pero estamos armando material, porque ya nos están dando el visto bueno para sentarnos a hablar de la industria de Tierra del Fuego y las cuestiones más urgentes, que tienen que ver con la disponibilidad de dólares para la compra de insumos. Tenemos un semáforo armado donde marcamos los que están en rojo y se complican líneas, para que se les dé prioridad. Hoy lo más importante es ver cómo responde el mercado al paquete de medidas, la estabilidad que esto genere y las medidas que apunten a acelerar la liquidación de divisas del sector agropecuario, que permitiría relajar en el corto plazo esta situación”, dijo.

“Desde 2018, cuando arrancó la corrida cambiaria, la situación se complicó. Empezamos a tener una recuperación importante de la demanda después de la salida del peor momento de la pandemia, que fue en 2020, y desde entonces siempre hubo restricciones sobre los dólares. Pero cuando uno mira la serie de producción y empleo, ha habido un crecimiento constante. Nosotros hemos tenido sistemáticamente llamados de empresas, pedidos y planteos sobre la dificultad con las divisas, pero cuando vemos lo que fue pasando a lo largo del año, siempre fue crecimiento, tanto en el sector textil, como en el sector electrónico, que muchas veces son los que marcan los reclamos. Desde 2020 hasta 2022 hay un crecimiento continuo de la demanda y el empleo y llegamos a 12.800 puestos de trabajo directo, que es el dato más alto desde el 2015”, concluyó.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.