“Lo importante es que el hospital público puede dar respuesta en situaciones críticas”, remarcó Guglielmi

El director del Hospital Regional de Ushuaia, doctor Carlos Guglielmi, relató los detalles del complejo procedimiento que permitió salvar la vida de un pequeño que había aspirado accidentalmente un tornillo. El caso puso de relieve la capacidad del sistema público de salud para resolver emergencias de alta complejidad en la provincia y la importancia de la atención pediátrica intensiva.

Ushuaia. – El doctor Carlos Guglielmi, director del Hospital Regional de Ushuaia, confirmó que un niño de apenas un año y medio fue sometido a una delicada intervención quirúrgica luego de haber aspirado accidentalmente un tornillo, situación que derivó en una infección pulmonar severa.

El pequeño había ingresado de urgencia al nosocomio hace aproximadamente veinte días, cuando su madre advirtió que, mientras jugaba, el niño había manipulado pequeños elementos metálicos y comenzó a toser intensamente. La radiografía posterior confirmó la sospecha: el tornillo se encontraba alojado en el pulmón.

“El niño ingresó de noche a la guardia con un tornillo que se había incrustado en el pulmón. Los endoscopistas intentaron extraerlo, pero estaba muy metido y no se lograba sacarlo”, explicó Guglielmi en diálogo con FM Master’s.

La primera maniobra endoscópica no tuvo éxito, y el cuadro se complicó por una infección respiratoria, lo que obligó a internar al pequeño en la terapia intensiva pediátrica. En paralelo, el hospital coordinó la llegada de un especialista del Hospital Italiano con amplia experiencia en broncoscopías pediátricas, pero el intento de extracción también fracasó.

Ante esa situación y tras evaluar los riesgos, el equipo médico resolvió realizar una lobectomía, es decir, la extracción del sector del pulmón donde el tornillo se había alojado.

“Fue una decisión difícil, pero necesaria. El cuerpo extraño estaba generando una infección que podía tener consecuencias graves. La cirugía se realizó con nuestros cirujanos del hospital, asistidos por profesionales de otros centros, y el resultado fue excelente”, detalló Guglielmi.

El niño permaneció internado algunos días en la terapia intensiva pediátrica y evolucionó favorablemente. Hace pocos días recibió el alta médica y hoy se encuentra en su hogar, completamente recuperado.

“Va a poder llevar una vida absolutamente normal. Tiene un pulmón completo y la otra parte del órgano funcionará sin inconvenientes. Su organismo se adaptará perfectamente”, aseguró el director del hospital.

 

Trabajo en red y cooperación institucional

 

Guglielmi destacó el trabajo conjunto con otros hospitales del país, como el Hospital Italiano y el Hospital Garrahan, a través de sistemas de telemedicina y coordinación directa entre especialistas.

“Hoy todos los servicios están conectados. No siempre se trata de trasladar al paciente; a veces una llamada o una consulta virtual permiten definir una conducta médica. En este caso, incluso se evaluó la posibilidad de derivarlo, pero finalmente se resolvió en Ushuaia”, explicó.

El director subrayó que este tipo de coordinación resulta clave en una provincia con características insulares, donde no siempre se dispone de especialistas para cada patología. “Lo importante es que los contactos existen y que el hospital público puede dar respuesta en situaciones críticas”, remarcó.

 

El valor de la terapia intensiva pediátrica

 

Otro aspecto que Guglielmi destacó fue la importancia de contar con una terapia intensiva pediátrica en el Hospital Regional, un servicio que no está disponible en el sector privado de la ciudad.

“Sin terapia intensiva pediátrica no podríamos realizar cirugías de este tipo, ni atender partos con posibles complicaciones. Es un servicio esencial”, señaló.

Actualmente, el hospital sostiene este servicio con un equipo itinerante de terapistas pediátricos que viajan desde otras provincias bajo la coordinación de una médica especializada. Esta modalidad permite mantener la cobertura de guardias y garantizar la atención infantil en emergencias graves.

En cuanto al plantel de pediatras, Guglielmi reconoció que la especialidad atraviesa una escasez de profesionales a nivel nacional, aunque celebró que en los últimos meses se sumaron nuevos médicos al hospital, estabilizando la cobertura local.

 

Una advertencia a las familias

 

Más allá del éxito del procedimiento, el director del hospital aprovechó la ocasión para alertar a las familias sobre los riesgos que implican los objetos pequeños al alcance de los niños.

“Esto sirve de lección. A veces una tontería, como un tornillo o una pila, termina en una cirugía mayor. Hay que estar muy atentos, porque los chicos pequeños se llevan todo a la boca y no pueden comunicar lo que les pasa”, enfatizó.

El médico recordó además otros casos graves por ingestión de pilas, que pueden provocar lesiones severas por reacción química con los tejidos.

El caso del pequeño operado en Ushuaia no sólo representa un éxito médico y humano, sino también una muestra del nivel de compromiso y articulación del sistema público de salud fueguino, que logró resolver una situación de extrema complejidad sin necesidad de traslado.

Por último, sostuvo que “lo más importante es que el niño está en su casa, con su familia, sin secuelas. Eso es lo que nos da satisfacción a todos los que trabajamos en el hospital”, concluyó Guglielmi.

 

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