Desde el área de Hemoterapia del Hospital Regional Río Grande advierten que durante el verano y previo a los feriados largos la donación voluntaria disminuye sensiblemente. “La sangre tiene que estar antes de que el paciente la necesite”, remarcó la licenciada Mariela Coky.
Río Grande.- La donación voluntaria de sangre continúa siendo uno de los pilares silenciosos pero indispensables del sistema de salud pública. Sin embargo, lejos de las campañas esporádicas que se activan frente a situaciones extremas, desde el Hospital Regional Río Grande insisten en un mensaje claro: la necesidad de sangre es permanente y no admite pausas estacionales.
Así lo expresó la licenciada Mariela Coky, una de las responsables del área de Hemoterapia, quien dialogó con Aire Libre FM y destacó la importancia de sostener el compromiso solidario durante todo el año, especialmente en los meses de verano y en la previa de los feriados largos, cuando la concurrencia de donantes suele disminuir de manera marcada.
“Necesitamos donantes todos los días, de lunes a viernes, no solamente cuando hay un paciente puntual”, explicó la profesional, al tiempo que agradeció la respuesta solidaria de la comunidad en una semana particular, marcada por un caso sensible que motivó la llegada de numerosos familiares y amigos al servicio.
Una necesidad constante, más allá de la urgencia
Coky remarcó que la sangre y sus derivados son imprescindibles para prácticamente todas las áreas del hospital. El servicio de Hemoterapia asiste de manera permanente a neonatología, maternidad, terapia intensiva, hemodiálisis, cirugías programadas y de urgencia, además de accidentes.
“Cuando ocurre un accidente, la sangre ya tiene que estar disponible. Esa sangre es de alguien que vino a donar voluntariamente, sin un paciente específico”, explicó, subrayando un concepto clave que muchas veces no logra instalarse en la opinión pública: la sangre no se consigue en el momento de la emergencia, sino gracias a una red previa de donantes habituales.
En ese sentido, aclaró que los pedidos públicos de sangre que suelen difundirse ante casos críticos no responden a la inexistencia de stock, sino a la necesidad de reponer y reforzar lo que ya fue utilizado.
Verano, vacaciones y feriados: el punto más crítico
Uno de los momentos más delicados para el servicio de Hemoterapia se da durante el verano. Las vacaciones, los viajes y la reorganización de rutinas impactan de lleno en la cantidad de donantes.
“Después de las fiestas y durante enero se resiente mucho la donación. Hubo semanas en las que vinieron muy poquitos donantes”, señaló Coky, quien además pidió un refuerzo especial antes del feriado de Carnaval, un período históricamente complejo para el abastecimiento del banco de sangre.
La situación se vuelve aún más sensible en el caso del grupo 0 negativo, considerado donante universal. “Es un grupo reducido y en este momento es escaso, porque muchos de nuestros donantes habituales están de vacaciones”, advirtió.
Datos, requisitos y un logro para destacar
Pese a las dificultades, desde el servicio celebraron un dato alentador: durante 2025 se alcanzaron 1.001 donantes, superando ampliamente el promedio histórico que oscilaba entre 700 y 800 por año.
En cuanto a los requisitos para donar, Coky recordó que son simples, tener entre 18 y 60 años, pesar más de 55 kilos, desayunar liviano (sin lácteos ni grasas) y respetar los tiempos posteriores a tatuajes, cirugías o ciertos tratamientos.
Los hombres pueden donar cada dos meses y las mujeres cada tres meses. Además, la legislación vigente contempla el derecho a un día de descanso laboral, con certificado médico avalado por el hospital.
El horario de atención es de 8:30 a 11:00, y las consultas pueden realizarse vía WhatsApp al 407198, número del servicio de Hemoterapia.
Un compromiso que salva vidas
Finalmente, la licenciada dejó un mensaje directo a la comunidad: “Sabemos que Río Grande es solidaria. Lo único que pedimos es que se acuerden de donar también antes de los feriados largos. La sangre siempre se necesita”.
Más allá de los beneficios físicos que algunos estudios sugieren, Coky destacó un aspecto central: el impacto emocional y humano de la donación. “Ser solidario nos hace bien a nosotros mismos. Sabemos que estamos ayudando a alguien que lo necesita”.
En un sistema de salud que funciona gracias a múltiples engranajes invisibles, la donación voluntaria de sangre sigue siendo uno de los más determinantes. Y como recordó la profesional, no puede depender de la urgencia ni del calendario: tiene que ser un compromiso sostenido.

