Patricio Cornejo, presidente de la Cámara de Turismo, advirtió que la intervención nacional del puerto de Ushuaia en plena temporada de cruceros deteriora la confianza internacional, compromete la previsibilidad del destino y pone en riesgo las próximas temporadas. En este marco, expresó su profunda preocupación por el impacto de la medida en la imagen del principal puerto de cruceros del país y alertó sobre la pérdida de competitividad a mediano y largo plazo. Además, alertó que la intervención nacional del puerto de Ushuaia compromete la planificación de la industria de cruceros, afecta la confianza de los operadores y expone al destino a pérdidas que se verán en las próximas temporadas.
Ushuaia.- La intervención nacional del puerto de Ushuaia encendió una fuerte señal de alarma en el sector turístico fueguino. Así lo expresó Patricio Cornejo, presidente de la Cámara de Turismo de Tierra del Fuego, quien en una extensa entrevista con Radio Provincia manifestó su profunda preocupación por el impacto que la medida tiene y tendrá sobre la imagen, la competitividad y la previsibilidad del principal destino turístico del sur argentino, especialmente en plena temporada de cruceros.
El presidente de la Cámara de Turismo, Patricio Cornejo, advirtió que la medida es “inoportuna, deteriora la imagen del destino a nivel internacional y pone en riesgo las próximas temporadas, no se pierde hoy: se pierde mañana, el año que viene y dentro de tres temporadas”, alertó.
Cornejo fue claro al señalar que, cuando se “generan conflictos de esta magnitud, no hay ganadores”.
“Más allá de buscar culpables, cuando estas cosas pasan perdemos todos, perdemos como destino, perdemos clientes, perdemos prestigio internacional y perdemos capacidad de hacer negocios a futuro, pierde la ciudad, la provincia, los privados y el país”, sostuvo.
Si bien reconoció que en lo inmediato la operatoria de cruceros continúa, los barcos llegan, los pasajeros desembarcan y realizan sus actividades, advirtió que el “verdadero daño no se mide en el corto plazo, el problema no es hoy, el problema es mañana, la próxima temporada y las dos o tres siguientes, ahí es donde se genera el daño real”, explicó.
El riesgo invisible: la pérdida de confianza y previsibilidad
El presidente de la Cámara de Turismo remarcó que el “turismo, y particularmente la industria de cruceros, se rige por la planificación a largo plazo, dado que las compañías no toman decisiones de un día para el otro, sino que diseñan itinerarios con años de anticipación”.
“Es muy difícil que una empresa cambie un destino en plena temporada. Lo sobrellevan como pueden, ‘atado con alambre’. Pero no se van a quedar esperando la temporada que viene si el riesgo percibido sigue siendo alto”, alertó.
En ese sentido, Cornejo explicó que la “sucesión de noticias negativas en medios provinciales, nacionales e internacionales genera una bola de nieve que afecta directamente la percepción del destino Ushuaia como puerto confiable”.
Además, agregó que “aunque operativamente hoy funcione, el daño a la imagen ya está hecho, se pierde profesionalismo como puerto y como destino, y eso es gravísimo porque no se recupera fácilmente”, subrayó.
Un reclamo institucional: cuidar la experiencia del pasajero y del cliente
Desde la Cámara de Turismo, Cornejo explicó que el rol de las instituciones del sector no es resolver conflictos políticos o administrativos, sino advertir sobre aquello que no puede fallar en términos operativos.
“Nuestro objetivo es que la experiencia del pasajero y del cliente sea buena y mejore y cuando hablamos de clientes, muchas veces no son los pasajeros, sino las compañías de cruceros y las empresas que deciden vender Ushuaia como destino”, aclaró.
En ese marco, señaló que “el cuidado de la experiencia turística involucra a toda la comunidad como lo son los gobiernos, instituciones, empresas y ciudadanos”.
“El turista viene buscando naturaleza, tranquilidad, un destino mágico, cuando se encuentra con ruidos, conflictos, piquetes o desorden urbano, todo eso suma negativamente, aunque para nosotros esté naturalizado”, reflexionó.
Respecto del puerto, recordó que “antes de la intervención la responsabilidad recaía en la Dirección Provincial de Puertos y el Gobierno provincial, y que ahora se suman actores nacionales y los interventores”.
“Lo único que pedimos es que la experiencia no se deteriore porque cuando se deteriora, el daño ya está hecho”, enfatizó.
El turismo como “fusible” del sistema
En un análisis más profundo, Cornejo cuestionó que el turismo sea utilizado recurrentemente como una fuente de recursos para resolver problemas estructurales ajenos a la actividad y al respecto sostuvo que “es una industria que empuja, genera y distribuye valor. Pero en lugar de potenciarla, muchas veces se la utiliza como un parche para resolver otros conflictos”, planteó.
Según explicó, esta lógica termina “debilitando al propio motor económico de la provincia, lo mejor que se puede hacer con el turismo es desarrollarlo y fortalecerlo a largo plazo, no exprimirlo para resolver urgencias”, afirmó.
Precios, costos estructurales y competitividad
Consultado sobre la percepción de altos precios en algunos comercios, Cornejo evitó simplificaciones y explicó que “la Patagonia, y Ushuaia en particular, enfrenta costos estructurales elevados”.
“Zona desfavorable, cargas sociales, aportes patronales, alquileres comerciales altos y una masa de consumidores limitada conforman un esquema complejo que impacta directamente en los precios”.
En ese contexto, detalló una iniciativa impulsada junto a la Cámara de Comercio de Ushuaia y cámaras patagónicas para que los “adicionales salariales por zona desfavorable puedan computarse como crédito para el pago de aportes patronales, no se trata de quitar derechos, sino de aliviar costos para ganar competitividad”, explicó.
Un llamado a la responsabilidad colectiva
Para cerrar, Patricio Cornejo apeló a un mensaje que excede lo institucional al manifestar que “más allá de los gobiernos y las jurisdicciones, tenemos que ser más respetuosos entre todos, llevar tranquilidad y no generar más ruido del necesario, es responsabilidad de toda la comunidad cuidar el lugar donde vivimos y a quienes nos visitan”, concluyó.
De esta manera, las definiciones del presidente de la Cámara de Turismo vuelven a poner en agenda el impacto profundo, aunque no siempre visible, de la intervención del puerto de Ushuaia, y refuerzan la advertencia del sector que el daño mayor no se mide hoy, sino en el futuro del destino y de una de las principales economías de Tierra del Fuego.

