El director ejecutivo de la Unión Industrial Fueguina, Ramiro Caballero, advirtió que uno de cada tres celulares activados en 2025 no ingresó por canales legales y advirtió que la apertura total a la importación desde enero cambió el tablero productivo en Tierra del Fuego. Defendió medidas para recomponer competitividad, alertó sobre el riesgo de desinversión y reclamó un plan productivo integral para la provincia. Además, habló de consumo retraído, sobrestock, riesgo de desinversión y exigió controles firmes frente al contrabando que distorsiona el mercado.
Río Grande.- El 2026 comenzó con un cambio estructural para la industria electrónica de Tierra del Fuego: desde enero rige el arancel cero para la importación de celulares. La medida, que había tenido una reducción previa del 50%, terminó de modificar el esquema de competencia y obligó al sector a reconfigurar costos, procesos y estrategias comerciales.
En diálogo con FM Espectáculo 93.1, el director ejecutivo de la Unión Industrial Fueguina (UIF), Ramiro Caballero, trazó un panorama complejo como lo es la caída del consumo, alto stock acumulado, presión del contrabando y necesidad de redefinir la matriz productiva en un contexto de apertura comercial.
Un cambio que se empezó a trabajar en 2025
Caballero explicó que la industria no llegó desprevenida a este escenario y al respecto manifestó que “venimos preparando todo el 2025, cuando se determinó la quita inmediata del 50% del arancel y luego el pase a cero, se abrió una discusión que hacía años veníamos planteando”, señaló.
Entre los reclamos históricos del sector figuraban “desventajas impositivas en la venta directa y limitaciones administrativas que afectaban la competitividad, también se trabajó en adecuar procesos productivos a la evolución tecnológica y en mejorar la compra de insumos a valores más alineados con el mercado internacional”.
“El objetivo fue claro, reducir costos para amortiguar el impacto del arancel cero en el precio final”.
Un mercado retraído y alto stock
Sin embargo, el problema no es solo la competencia externa, según Caballero, el 2025 cerró con una “fuerte retracción del consumo, no es que se vendieron más equipos, todo lo contrario, hubo una restricción en la demanda y un cambio en el comportamiento del consumidor”, afirmó.
“Las fábricas mantuvieron niveles de producción relativamente equilibrados, en parte por compromisos de empleo y por kits de insumos ya adquiridos, el resultado fue un importante stock acumulado al iniciar 2026”.
“Si ya tenías un 30% del mercado afectado por contrabando o importaciones, y además se retrae el consumo, inevitablemente te quedás con stock”, explicó.
“Ese remanente ahora se convierte en herramienta comercial, más oferta, promociones y financiamiento para dinamizar ventas en un mercado que recién mostrará su comportamiento real hacia marzo”, expuso.
El dato alarmante: 35% de celulares fuera del circuito legal
El punto más crítico del diagnóstico de Caballero fue el contrabando, donde, según precisó, durante el “último trimestre de 2025, el 35% de los celulares nuevos activados en Argentina no fueron ni producidos en Tierra del Fuego ni ingresados legalmente al país”.
“Estamos hablando de uno de cada tres celulares, no es el viajero que trae un equipo en la valija, es algo masivo”, advirtió.
“El fenómeno no solo erosiona la producción local, sino que distorsiona toda la competencia, por lo cual, desde la UIF impulsan mecanismos de control técnico o informático que permitan detectar equipos no ingresados formalmente al momento de su activación”.
“No se trata solo de controlar fronteras, hay que ver cómo se controla la activación o la comercialización de productos que claramente siguen un camino delictivo”, sostuvo.
El sector espera que la baja de aranceles reduzca el “incentivo al ingreso ilegal, pero los números concretos recién se conocerán en los próximos meses”.
Mundial, televisores y otros rubros
No toda la industria muestra el mismo comportamiento, dado que Caballero destacó que “en 2025 la fabricación de equipos de aire acondicionado creció alrededor de un 30% respecto de 2024, y que algunos segmentos de autopartes también registraron mejoras”.
“El 2026, además, es año de Mundial, un factor que históricamente impulsa la producción de televisores, es un producto muy visible, que genera mano de obra e inversión permanente, siempre es un año donde mejora la producción”, explicó.
No obstante, todo dependerá del “poder adquisitivo y del comportamiento del consumidor, aunque tengas el dinero, si lo destinás a otro tipo de bienes, tenés que trabajar para que vuelva la demanda a tu producto”, analizó.
Competitividad y transición
El arancel cero, según Caballero, puede tener una lógica desde el punto de vista del acceso a precios más bajos para el consumidor, pero advirtió que la “transición debe ser administrada”.
“Si la producción nacional no logra estabilizarse y no hay un plan, lo que viene es desinversión y desempleo y después hay que ver cómo generás nuevas oportunidades laborales”, planteó.
En ese sentido, insistió en que “cualquier reforma –laboral, impositiva o productiva– debe estar enmarcada en una definición más profunda, qué sistema productivo quiere la Argentina y qué rol tendrá Tierra del Fuego”.
El Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva
Otro tema abordado fue la decisión del Gobierno nacional de eliminar temporalmente el aporte empresarial al Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva (FAMP), creado tras la prórroga del régimen de promoción.
Caballero explicó que el “aporte, un porcentaje sobre el IVA no percibido, podía reducirse si se modificaban las condiciones de competitividad, si a mí me ponen arancel cero al importado y yo sigo pagando un aporte, claramente me cambiaron las reglas”, argumentó.
La suspensión del aporte, afirmó, permite trasladar ese “costo al precio final y mejorar la capacidad de competir, es una corrección temporal que ayuda a sostener producción y empleo”, indicó.
Un pedido de planificación integral
Más allá de las medidas puntuales, el dirigente industrial planteó la necesidad de un plan estratégico consensuado entre Nación y Provincia y en este sentido manifestó que “Tierra del Fuego tiene un régimen nacional, el diálogo y el trabajo conjunto son fundamentales. Pero además necesitamos definir qué provincia queremos, qué sectores vamos a sostener y cómo ampliamos la matriz productiva”, sostuvo.
Infraestructura, previsibilidad normativa y garantías para la inversión son, a su juicio, condiciones básicas para atraer nuevos proyectos y evitar que la transición derive en pérdida de empleo.
2026: año bisagra
La industria fueguina arranca el año con un escenario inédito como lo es la competencia importadora sin aranceles, un mercado interno retraído y un contrabando que representó más de un tercio del mercado en 2025.
Para Caballero, el desafío es claro al señalar que hay que “ajustar costos, mejorar procesos, defender la legalidad y sostener el empleo mientras se redefine el modelo productivo”.
Por lo tanto, el equilibrio es “complejo, o mejoramos nuestras condiciones para competir o resignamos producción y cuando se pierde producción, lo que se pierde es trabajo”, concluyó.
El 2026 aparece así como un año bisagra para la industria fueguina, donde la discusión ya no es solo arancelaria, sino estructural, o sea, cómo producir, competir y sobrevivir en un mercado que cambió definitivamente sus reglas.

