El ex funcionario y referente histórico fueguino, Mariano Viaña, lanzó un diagnóstico crítico sobre la situación política, financiera y productiva de la provincia. Cuestionó el crecimiento de la estructura estatal, el desvío de prioridades y advirtió que pedir adelantos de coparticipación para pagar salarios es una “señal de alerta máxima”.
Río Grande.- Desde el norte del país, donde se encuentra descansando, Viaña no eligió un tono moderado, por el contrario, planteó un análisis severo sobre lo que considera un proceso de deterioro progresivo en Tierra del Fuego, con un Estado sobredimensionado que, según sostuvo, “devora los recursos destinados a servicios esenciales”.
Un Estado que crece y servicios que se debilitan
Para el ex funcionario, el problema de fondo “no es únicamente financiero, sino estructural”, dijo en una entrevista que dio a FM Ártika.
A su entender, el “crecimiento desmedido de la planta política y administrativa terminó convirtiendo al Estado en una carga difícil de sostener”, refirió.
En ese marco, afirmó que “salud, educación y seguridad han quedado relegadas frente a una lógica de sostenimiento del poder político, estamos empobrecidos, y lo peor es que la burocracia se mantiene para sostener el poder”, disparó.
Viaña remarcó que “el desvío de prioridades es evidente cuando se comparan los aumentos salariales de la clase política con las ofertas a sectores estratégicos como el docente”.
Según expresó, mientras “funcionarios acceden a beneficios y actualizaciones significativas, los trabajadores de la educación reciben porcentajes mínimos que derivan en conflictos gremiales y pérdida de días de clase”.
“Si no le damos valor a la educación, no vamos a salir nunca del estancamiento; con educación salimos de la pobreza, sin ella generamos cada vez más”, sentenció.
Terra Ignis y el debate sobre el rol del Estado
Otro de los ejes centrales de su crítica fue la creación de nuevas estructuras estatales, particularmente la empresa provincial Terra Ignis Energía S.A., para lo cual Viaña cuestionó la “decisión del gobierno de avanzar en la explotación de áreas hidrocarburíferas que, incluso para compañías como YPF, dejaron de ser estratégicas”.
A su juicio, estas iniciativas constituyen “manotazos de ahogado que incrementan el gasto público sin resolver el problema estructural del déficit energético ni generar empleo sostenible”.
“Estamos descubriendo la pólvora en áreas que no son económicamente rentables”, afirmó, sugiriendo que “el Estado debería asumir un rol facilitador y asociativo con el sector privado, en lugar de intentar administrar unidades de negocio bajo una lógica burocrática”.
Obra social, hospital y desfinanciamiento
Viaña también apuntó contra la situación de la obra social estatal y el hospital público, a los que describió como “víctimas de un desfinanciamiento sistemático”.
Señaló como “inaceptable que los aportes de los trabajadores terminen sosteniendo estructuras administrativas o delegaciones, en lugar de garantizar prestaciones médicas adecuadas”.
En ese sentido, advirtió que “la crisis no es producto del azar sino de decisiones políticas acumuladas en el tiempo”.
Nuevos impuestos o discusión de fondo
El ex funcionario rechazó la idea de que la salida pase por “la creación de nuevas tasas o tributos, como gravámenes al turismo o la denominada tasa de sepelio, y propuso en cambio una mesa de diálogo amplia entre empresarios, trabajadores y el gobierno para redefinir prioridades y equilibrar ingresos y egresos”.
Recordó los años fundacionales de la provincia, cuando, según describió, existía un “bloque sólido entre el sector público y privado para defender el futuro fueguino”.
En ese marco, mencionó proyectos estratégicos que llevan décadas sin concretarse, como el “puerto de Río Grande, una planta petroquímica y el desarrollo productivo de la Península Mitre y Almanza”.
“Hemos perdido de vista el bosque por mirar un árbol; perdimos el futuro por mirar demasiado el presente”, reflexionó.
Alerta por deuda y posible intervención
El tramo más contundente de la entrevista llegó cuando se refirió al manejo financiero, para lo cual, Viaña advirtió sobre el “crecimiento de la deuda provincial y el uso de letras y adelantos de coparticipación para afrontar el pago de salarios”.
Según sostuvo, ese mecanismo configura una “bola de nieve” que, de no corregirse con un “volantazo” en la gestión, podría derivar en una “cesación de pagos o incluso en una intervención federal”.
La advertencia no fue menor y planteó que “cuando una provincia necesita anticipos para cumplir con obligaciones corrientes, el margen de maniobra es prácticamente inexistente”.
Un llamado a la memoria y a la responsabilidad ciudadana
A pesar del diagnóstico sombrío, Viaña aseguró que “la provincia conserva un empresariado con espíritu de lucha y una sociedad con capacidad de recuperación”.
Sin embargo, apuntó a la “responsabilidad política y ciudadana en la elección de representantes”.
“La culpa no la tiene el chancho, sino quien le da de comer”, concluyó, en una frase que sintetiza su mensaje, que la crisis no es inevitable, pero exige memoria, compromiso y un replanteo profundo del modelo de gestión.

